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Necrosis de orejas: decodificando el enigma

Las supuestas causas de la necrosis de orejas son múltiples y suelen ser especulativas; de hecho, hay muchos factores de riesgo asociados a la necrosis de orejas incluyendo traumatismos producidos por compañeros de corral o por las instalaciones, sobredensidad, mezclas, humedad elevada, espacio limitado en los comederos o bebederos, piensos mal formulados, micotoxinas, enfermedades víricas o bacterianas.

Martes 26 abril 2016 (hace 7 meses 14 días)

Antecedentes

La necrosis de orejas es una patología bastante común y enigmática que se produce en granjas porcinas de todo el mundo. Las supuestas causas de la necrosis de orejas son múltiples y suelen ser especulativas; de hecho, hay muchos factores de riesgo asociados a la necrosis de orejas incluyendo traumatismos producidos por otros cerdos o por las instalaciones, sobredensidad, mezclas, humedad elevada, espacio limitado en los comederos o bebederos, piensos mal formulados, micotoxinas, enfermedades víricas o bacterianas (Park, Friendship et al. 2013; Svartström, Karlsson et al. 2013; Weissenbacher-Lang, Voglmayr et al. 2012, Richardson, Morter et al. 1984, Karlsson, Klitgaard et al. 2014). Los mecanismos reales y la patogenia de la necrosis de orejas todavía no han sido descritos, probablemente debido a que esta patología no está causada por un único organismo o mecamismo. En perros hay una patología análoga, con una presentación macroscópica indistinguible, que suele asociarse con vasculopatías, particularmente vasculitis inmuno-mediadas asociadas con infecciones, vacunaciones y erupciones producidas por fármacos (Scott, Miller et al. 2001).

La necrosis de orejas se caracteriza por una necrosis bilateral o, menos frecuentemente, unilateral de la punta y del borde posterior del pabellón auricular. Las lesiones varían desde una erosión superficial leve a una inflamación más severa con exudación, ulceración y necrosis (figura 1). Esto compromete a la epidermis y permite el acceso a la vascularización de la dermis, lo que permite la propagación sistémica de bacterias piogénicas secundarias que acaban produciendo artritis, neumonía embólica, abscesos y decomisos en el matadero.

Ulceración, formación de costras y engrosamiento de la epidermis

Figura 1 – Ulceración, formación de costras y engrosamiento de la epidermis.

Casos llegados al laboratorio de diagnóstico veterinario de la universidad estatal de Iowa sugieren que la mayoría de granjas de Estados Unidos han tenido casos esporádicos e impredecibles, que tienen una gran variación en la frecuencia, morbilidad, severidad de las lesiones e impacto global en la población.

 

Resultados recientes

 

Recientemente se llevó a cabo una investigación sobre la necrosis de orejas en granjas de la región del medio-oeste de EEUU con el objetivo de caracterizar la progresión de las lesiones y detectar la presencia de patógenos potenciales. En todos los casos se tomaron muestras para histopatología y diagnóstico molecular y metagenómico en una única investigación.

 

La histopatología de la epidermis y de la dermis de los cerdos con afectación aguda reveló una inflamación perivascular de la capa profunda de la dermis con cambios mínimos en la epidermis (figura 2). Los cambios en la epidermis incluyeron acantosis e hiperqueratosis ortoqueratósica. En un caso predominaron los eosinófilos, con vasculitis, trombosis y necrosis epidérmica. Los cambios en los cerdos afectados crónicamente incluyeron ulceración, acantosis irregular, formación de tejido de granulación y trombosis en las capas profundas de la dermis (figura 3). Los cambios crónicos son similares a los descritos anteriormente (Jensen 2009, Richardson, Morter et al. 1984)

Biopsia de la punta de la oreja de un cerdo con una afectación aguda. La dermis profunda está expandida por un edema y hay un número moderado de neutrófilos con cambios epidérmicos mínimos

Figura 2 – Biopsia de la punta de la oreja de un cerdo con una afectación aguda. La dermis profunda está
expandida por un edema y hay un número moderado de neutrófilos con cambios epidérmicos mínimos.

 

Biopsia de la punta de la oreja de un cerdo con afectación crónica. Los cambios epidérmicos incluyen la ulceración con inflamación subyaciente, formación de una costra serocelular y acantosis en la epidermis. La dermis profunda está expandida por tejido de granulación y hemorragias. Los vasos de la dermis profunda están afectados por trombosis y vasculitis.

Figura 3 – Biopsia de la punta de la oreja de un cerdo con afectación crónica. Los cambios epidérmicos incluyen la ulceración con inflamación subyaciente, formación de una costra serocelular y acantosis en la epidermis. La dermis profunda está expandida por tejido de granulación y hemorragias. Los vasos de la dermis profunda están afectados por trombosis y vasculitis.

 

La detección de genes de la toxina exfoliativa de Staphylococcus hyicus mediante PCR fue negativa, aunque la PCR estaba más optimizada para extractos de cultivo que para extractos generados a partir de muestras de tejido (Onuma, Uoya et al. 2011). El análisis metagenómico de la epidermis y la dermis, mediante la amplificación de la región hipervariable V3-V4 del gen bacteriano 16S rRNA, reveló diferencias significativas en diversidad alfa (riqueza de especies) (P = 0,003) entre los cerdos con necrosis crónica y los cerdos sin necrosis; esto significa que el número de especies identificadas, según el número de secuencias muestreadas en cada grupo, fue menor en el grupo crónico. Concretamente, la abundancia relativa de Actinobacillus spp., Fusobacterium spp., Streptococcus spp. y Staphylococcus spp. fue significativamente diferente entre los grupos afectados (combinando los agudos y los crónicos) y los no afectados (figura 6).

 

Abundancia relativa en cada grupo de varios géneros de bacterias y de la clase Clostridia.

Figura 6 - Abundancia relativa en cada grupo de varios géneros de bacterias y de la clase Clostridia.

 

Se utilizó un análisis estadístico para valorar la importancia biológica de cada taxón significativo. Al comparar cerdos con necrosis de orejas (combinación de grupos crónicos y agudos) con cerdos sin necrosis, se determinó que 209 taxones tenían diferencias significativas en su abundancia, mientras que al comparar entre agudos, crónicos y no afectados las diferencias se limitaban a 24 taxones. Dentro de este grupo se identificaron dos bacterias potencialmente septicémicas como biológicamente significativas en las muestras de cerdos con afectación aguda: Actinobacillus spp. y Haemophilus spp.

Normalmente, en estos casos, la presencia de inflamación dérmica con pocos cambios epidérmicos sugiere un proceso "de dentro hacia fuera" más que un proceso "de fuera hacia dentro" y podría sugerir un compromiso vascular que permite la colonización y una progresión de la lesión debido a bacterias oportunistas. El análisis metagenómico reveló que las comunidades bacterianas cambiaban significativamente a medida que las lesiones progresan; debe investigarse más para determinar si los géneros Actinobacillus y Haemophilus actúan como etiologías primarias o son invasores secundarios debido al compromiso vascular.

 

Investigaciones futuras

Un estudio prospectivo ayudaría a dilucidar los posibles mecanismos involucrados en el desarrollo de la necrosis de las orejas. Seguramente se requierirán múltipes ensayos, incluyendo técnicas clásicas como inmunohistoquímica y microscopía electrónica para la detección de complejos inmunes, cultivos para la caracterización de toxinas bacterianas mediante PCR, así como las técnicas más recientes de metagenómica y transcriptómica para caracterizar el microbioma de la oreja de cerdos afectados y no afectados y la abundancia relativa de vasodilatadores y vasoconstrictores, respectivamente. Como siempre son básicas la selección de las muestras y de la fase de la patología. Las lesiones crónicas proporcionan muy poca información sobre la etiología inicial.

 

Resumen

La necrosis de la oreja sigue siendo un enigma. El uso coordinado de distintas técnicas podría dilucidar los mecanismos y/o etiologías que permitan la implementación de medidas preventivas y de tratamientos dirigidos.

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Comentarios del artículo

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Muy buen artículo. En Chile también hay granjas con esta lesión en las orejas.

Reinaldo Cubillos

www.swineadvisor.com

Antonio Callén26-abr-2016 (hace 7 meses 14 días)

Interesante resumen sobre nuevas vías de estudio de este problema tan prevalente e insidioso cuya etiología se nos está resistiendo desde hace años.

Con respecto a la necrosis que se observa en el pabellón auricular me permito decirles que en infección por erisipela es común observar dichas lesiones, esta bacteria produce flebitis y presencia de trombos (vasculitis) y en los animales que se llegan a morir por una aparente neumonía presentan una lesión en las válvulas cardiacas. Esta bacteria es una enfermedad que poco interés le ponemos y recuérdese que es una zoonosis, y no necesariamente su manifestación clínica es la presencia del eritema en forma de rombos en la piel y produce graves problemas de fertilidad en sementales a los cuales les provoca orquitis muy similar a la producida por brucelosis.
Espero se amplié el estudio de esta enfermedad que es muy costosa y un enemigo invisible.

Emilio Campos Morales

Hay un reporte de campo publicado en las memorias del congreso de AMVEC 2015 en México, con respecto a las lesiones en orejas del cerdo (necrosis uni y bilateral)en donde se le denomina al problema oreja de chicharrón o acartonadas. AISLAMIENTO E IDENTIFICACIÓN DE ERYSIPELOTHRIX RHUSIOPATHIAE EN GUADALAJARA, JALISCO.
Campos-Morales E.1, Gutiérrez-Paredes S.2, Guerra-Infante F.2, De Haro-Cruz MJ.3*
1 Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias-UDG, avenida Juárez 976, col centro Guadalajara, Jalisco, C.P.44100. México. 2Departamento de Microbiología de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas-IPN, Prolongación de Carpio y Plan de Ayala s/n. Col. Casco de Santo Tomas, C.P. 11340. México DF.

Emilio Campos Morales

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