Tradicionalmente, la atención en lechones destetados se ha centrado en la prevención y el control de las diarreas post-destete. No obstante, los eventos fisiológicos que ocurren durante los primeros días tras el destete permanecen poco caracterizados, a pesar de ser críticos para la salud intestinal. La evidencia científica actual indica que la ingesta inmediata tras el destete puede influir decisivamente en el crecimiento futuro del animal. Asimismo, se ha observado una asociación entre el consumo temprano y un aumento de los linfocitos en la mucosa, lo que sugiere un papel modulador de la dieta en el mantenimiento de la integridad de la barrera intestinal (Mccracken et al., 1999; Fabà et al., 2024). Bajo esta premisa, el objetivo del presente estudio es caracterizar la evolución del consumo de pienso sólido durante la fase de lactación y los primeros cuatro días post-destete, y correlacionar estos patrones con la inflamación intestinal, utilizando la calprotectina fecal como biomarcador no invasivo de la respuesta inflamatoria local.
Caracterización de la población
Este estudio se estructuró en dos fases diferenciadas. La primera fase tuvo como objetivo cuantificar la prevalencia de animales que mantienen una ingesta ininterrumpida durante la transición del destete.

Para monitorizar el comportamiento alimentario individual, se suplementó el pienso lactoiniciador con un colorante indigestible. La determinación del consumo se realizó mediante la detección del colorante con hisopos rectales. Este lactoiniciador se subministró de forma continuada desde el día 10 de lactación hasta cuatro días post-destete.
Al destete y al día 3 post-destete, se evaluó el consumo individual de los animales, clasificándolos en tres categorías:
- CFE: animales que habían consumido creep-feed durante la lactación y mantuvieron un consumo continuado durante el destete.
- PWE: animales que no consumieron durante la lactación, pero que iniciaron el consumo en los primeros tres días post-destete.
- NE: animales que no consumieron alimento durante el periodo experimental.
Además, estos animales fueron pesados al destete, al día 3 y al día 10 post-destete para evaluar su evolución de crecimiento
Tabla 1. Prevalencia de consumo y crecimiento del lechón en función de las diferentes categorías de consumo en el destete: consumidores de creep-feed (CFE), consumidores tras el destete (PWE) y no consumidores (NE).
| Categoría de consumo | P-val | |||
|---|---|---|---|---|
| CFE | NE | PWE | ||
| Prevalencia de consumo en el destete (%) |
4,49 % (28 / 623) |
95,5 % (595 / 623) |
- | - |
| PV destete (kg) | 5,49 ± 0,24 | 5,90 ± 0,05 | - | 0,092 |
| Prevalencia de consumo día 3 post-destete (%) |
4,49 % (28 / 623) |
26,0 % (162 / 623) |
69,51 % (433 / 623) |
- |
| PV día 3 post-destete (kg) |
6,13a ± 0,10 | 5,66b ± 0,04 | 5,96a ± 0,03 | < 0,001 |
| Peso vivo día 10 post-destete (kg) |
7,05a ± 0,13 | 6,19c ± 0,05 | 6,61b ± 0,03 | < 0,001 |
| GMD1 destete día 3 post-destete (g/d) |
63,0a ± 23,6 | - 63,4b ± 9,9 | 19,9a ± 6,0 | < 0,001 |
| GMD destete día 10 post-destete (g/d) |
117a ± 13 | 27,0c ± 5,6 | 72,8b ± 3.4 | < 0,001 |
1 abreviaturas: GMD: ganancia media diaria, PV: peso vivo.
De un total de 623 animales, solo el 4,5% consumió creep-feed durante la lactación, frente a un 95,5% que no lo probó. Entre los animales CFE, la mayoría mantuvo la ingesta durante los tres primeros días post-destete. En paralelo, cerca del 70% del total inició el consumo de alimento sólido en ese mismo periodo, mientras que un preocupante 26% permaneció en ayuno durante al menos cuatro días. Si llevamos estos datos a rendimiento productivo, se observa que los CFE pesaban, de media, unos 400 g menos al destete que los animales NE. Sin embargo, a los 10 días post-destete los CFE no solo compensaron esa diferencia, sino que la superaron, alcanzando un peso medio aproximadamente 800 g superior al de los NE. Esto apunta a que el factor realmente determinante no sería tanto el consumo durante la lactación en sí, sino la capacidad de iniciar y mantener la ingesta en los primeros días post-destete. Y de aquí pasamos a la siguiente pregunta: ¿Cómo se traduce esto a la inflamación intestinal?

Caracterización de inflamación local en función del consumo
En esta segunda fase, para poder correlacionar los distintos patrones de consumo con su posible efecto sobre la inflamación intestinal, se midió la calprotectina fecal. Esta molécula, liberada por los neutrófilos, se utiliza ampliamente en medicina humana para el diagnóstico y seguimiento de enfermedades inflamatorias intestinales, y ha sido previamente validada por nuestro grupo (Pato et al., 2023; Suppi et al., 2026).
El uso de este marcador en heces presenta varias ventajas claras: es un método no invasivo, permite realizar mediciones repetidas en el tiempo y, además, proporciona información localizada a nivel intestinal.
Para este análisis, se seleccionó un subgrupo de 74 animales, que fueron muestreados diariamente des del destete hasta el día 3 post-destete. En la Figura 2 se muestra la evolución de la concentración de calprotectina fecal en función de la categoría de consumo.

Se pude observar que los animales clasificados como NE presentan concentraciones significativamente más elevadas durante todos los días en comparación con los consumidores continuos (P < 0,001). Por otro lado, los animales que inician el consumo durante los tres primeros días muestran una disminución progresiva de la calprotectina, hasta alcanzar valores similares a los CFE hacia el día 3 post-destete.
Un aspecto especialmente llamativo es que los NE ya parten de valores significativamente más altos desde el inicio. Esto no parece casual. Teniendo en cuenta que estos animales suelen ser los de mayor peso dentro de la población y que, como se ha observado previamente, están más implicados en interacciones agresivas para establecer jerarquías, es razonable pensar que este aumento podría estar relacionado con el estrés post-destete.
Además, los animales de mayor categoría generalmente son los más activos en consumo de leche materna, sin presentar necesidad de consumo de pienso durante la lactación lo que los convierte en aquellos individuos más afectados por la adaptación al consumo tras el destete.

Por otro lado, dado que las muestras del día 0 se recogieron cuando los animales ya habían sido reagrupados en los corrales, ese incremento inicial de calprotectina probablemente refleje una respuesta inflamatoria asociada a dicha situación de estrés.
Discusión final
El presente estudio permite evidenciar hasta qué punto es frecuente el problema del consumo en los primeros días post-destete principalmente en lactaciones cortas.
Aproximadamente un 25% de la población no inició el consumo de pienso sólido durante el período evaluado.
Esta carencia de ingesta se correlacionó con un incremento significativo de la inflamación intestinal, resultando en un compromiso de la integridad funcional del epitelio y, por consiguiente, en una pérdida del potencial de crecimiento de los animales.
Por el contrario, el consumo de creep-feed durante la lactación no es un detalle menor, sino un factor claramente determinante.
El consumo durante la lactación prácticamente garantiza la ingesta tras el destete, minimizando el periodo de ayuna. Esta transición fluida se asocia con una menor respuesta inflamatoria intestinal y permite que estos animales acaben alcanzando e incluso superando el rendimiento productivo de sus compañeros, optimizando su curva de crecimiento futura.




