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La influenza porcina puede persistir endémicamente en granjas de ciclo cerrado

Los brotes infecciosos pueden durar más de un mes a nivel de población, lo que explica que un nuevo lote que incluya muchos animales susceptibles pueda ser infectado si los animales se alojan en distintos corrales pero en la misma nave (transmisión aérea)

Miércoles 9 diciembre 2015 (hace 1 años 2 días)
Rafa Pagola

La influenza porcina solía ser una infección esporádica que afectaba a las granjas de cerdos entre una y tres veces al año en las áreas de alta densidad. Sin embargo estudios recientes han evidenciado que el virus de la influenza porcina tipo A (IAV-S) puede establecerse en las granjas de ciclo cerrado y persistir durante mucho tiempo con infecciones recurrentes en cada lote a una edad determinada.

Epidemiólogos y virólogos del laboratorio Anses Ploufragan, en Francia, han llevado a cabo un estudio en tres granjas de ciclo cerrado con infecciones persistentes que, pese a vacunar a las cerdas frente a IAV-S, seguían teniendo influenza de modo recurrente a una edad determinada. El esquema de vacunación incluye una primo-vacunación de las cerdas durante la aclimatación (2 inyecciones) con una inyección sistemática de refuerzo en las cerdas 2 semanas antes del parto. El estudio consistió en un seguimiento detallado de tres lotes consecutivos de lechones, desde el nacimiento hasta el matadero. Durante este seguimiento se tomaron muestras de un grupo aleatorio de lechones para detectar IAV-S (hisopos nasales diarios durante los brotes de tipo gripal) y otros agentes infecciosos. Se analizaron las características de los lechones monitorizados (calidad de la inmunidad maternal, evaluación de la respuesta inmune post-infecciosa, prácticas de manejo) para entender mejor los factores asociados con las infecciones recurrentes por IAV-S en las granjas de ciclo cerrado.

 

Características epidemiológicas de las infecciones recurrentes por influenza

Los resultados mostraron que esta forma epidemiológica de la infección por influenza era más frecuente en la transición que en el engorde incluso en el caso de una de las tres explotaciones monitorizadas, que tuvo dos brotes en cada lote (transición y principio del engorde). En las tres granjas estudiadas se observaron uno o varios brotes de tipo gripal en cada lote con una destacable repetibilidad en la edad media en el momento de la infección. En estas explotaciones, se detectó la circulación simultánea, o diferida, de varios subtipos de IAV-S  incluyendo los principales subtipos circulantes en la zona (Bretaña): H1avN1 (tipo aviar) y H1huN2 (tipo humano). Estos virus se diseminan rápidamente dentro de una población (tasa de reproducción elevada [R0], ver figura 1). Ambos subtipos pueden ser responsables de la aparición de virus recombinantes cuando coinfectan un cerdo simultáneamente, lo que se observó en un lote de la Granja#3. Una infección previa por un subtipo no proporciona inmunidad cruzada frente a otros suptipos lo que comporta una infección consecutiva de los mismos lechones por los dos subtipos, con los síntomas clínicos correspondientes.

Durante los brotes de influenza que se detectaron en este estudio, los primeros lechones que eliminaron el virus fueron, básicamente, los que no recibieron niveles elevados de anticuerpos maternales específicos para IAV-S. Estos lechones procedían, mayoritariamente, de camadas con una proporción elevada de adopciones y la mayoría eran hijos de cerdas de primer parto. Sin embargo, la inmunidad pasiva, aunque tendía a retrasar la eliminación de virus, no prevenía completamente de la infección, ni de la eliminación, ni de la transmisión de IAV-S entre compañeros de corral. La transmisión del virus se reducía pero no lo suficiente para prevenir la propagación dentro de la población. Además, la diseminación era más lenta en comparación con las infecciones que afectan a animales completamente susceptibles, lo que llevaba a un proceso infeccioso global de toda la población (figura 1). También se detectó una interferencia entre la presencia de anticuerpos maternales (AM) y la respuesta humoral postinfecciosa, lo que comportaba la ausencia de producción de anticuerpos detectables en los lechones infectados en presencia de AM. Sin embargo, aunque estos lechones no producían anticuerpos, no pudo demostrarse que seguían siendo completamente susceptibles al mismo virus. Estos lechones infectados en presencia de anticuerpos maternales también tendían a eliminar virus durante más tiempo. Se concluyó que las coinfecciones (Mycoplasma hyopneumoniae, PRRSv, PCV2) no estaban en el origen de los procesos recurrentes ni cuando las consecuencias clínicas se potenciaban mucho, como en el caso de infecciones duales por PRRSv + IAV-S.

Tasa de reproducción (R0) en un contexto epidémico o endémico.

Reproduction ratio in epidemic or endemic context

 

Herramientas para el control de las infecciones recurrentes por IAV-S

Según la complejidad del proceso infeccioso, que puede incluir varios virus y la interferencia de la inmunidad maternal con la respuesta inmune post-infecciosa, las estrategias de control se basan principalmente en las buenas prácticas de manejo y en el refuerzo de la bioseguridad interna. Estos brotes infecciosos pueden durar más de un mes, lo que explica que un nuevo lote que incluya muchos animales susceptibles pueda ser infectado si los animales se alojan en distintos corrales pero en la misma nave (transmisión aérea). La segregación estricta de lotes es, por lo tanto, de suma importancia junto con la verificación de que la transmisión aerógena no es posible entre salas según el diseño del sistema de ventilación.

Por lo tanto, la mezcla de animales con diferente estatus inmunitario e infeccioso debe prohibirse en cada fase (adopciones en la maternidad, mezclas al destete, mezclas durante la transición). La comunicación aérea y los movimientos de personas entre sitios deben planificarse cuidadosamente para evitar contactos entre los animales más jóvenes y los más viejos.

El IAV-S circula en las cerdas de estas granjas incluso en los animales vacunados y es muy difícil de identificar porque la duración de la eliminación es reducida y no suele haber síntomas. Para evitar la reexposición sistemática de las cerdas y para reducir progresivamente la circulación persistente de IAV-S en la nave, es importante separar físicamente las cerdas de los cerdos de engorde dentro de la explotación. Esta separación incluye a los propios animales (circulación entre estos dos sitios), personal (monos, botas), equipo y comunicaciones aéreas.

La aplicación estricta de estas medidas de control puede mejorar la situación en granjas con manejo en lotes permitiendo largos intervalos entre dos lotes. En las explotaciones con intervalos semanales o quincenales entre lotes, puede ser necesario implementar una pausa en el ciclo mediante el traslado de uno o dos lotes de lechones en el momento del destete a instalaciones externas (si es posible). Las granjas localizadas en zonas de alta densidad también están expuestas a un gran riesgo de contaminación desde el exterior debido a la transmisión aerógena desde las granjas vecinas o desde los camiones de transporte de cerdos. La bioseguridad externa es esencial en cuanto al riesgo que representa el transporte de cerdos así como los vehículos de servicio.

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