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Lidiando con granjas de reproducción positivas a PRRSv

¿Qué hay que hacer con una granja infectada por PRRS? ¿estabilizar o erradicar la infección? Como para otras preguntas sobre epidemiología la respuesta es “Pues depende”.

En toda la industria porcina se suele considerar el PRRSv como uno de los patógenos que tienen un mayor impacto sobre los costes de producción. Datos recientes (Tousignant et al) muestran que el PRRSv tiene una elevada prevalencia en la industria porcina de EEUU con un patrón de aparición marcadamente estacional (otoño / invierno).

La pregunta clásica de los productores es “¿Qué debo hacer con las granjas infectadas? ¿La estrategia correcta pasa por estabilizar la granja, o sea, controlar los síntomas clínicos reduciendo el impacto económico o debería adoptar estrategias para negativizarla?" Como para otras preguntas sobre epidemiología nuestra respuesta es “Pues depende”.

No hay ninguna receta mágica que sirva para todas las granjas. Para las que necesiten un estatus de PRRS negativo por algún motivo (pe: multiplicadores genéticos), y las situadas en zonas con una buena bioseguridad (es decir, en regiones de baja densidad porcina), "negativizarse" es la elección evidente. Por otro lado, hay muchas granjas que están muy expuestas a PRRSv (en regiones de alta densidad porcina), y que tienen pocas posibilidades de permanecer negativas, por lo que elegirán permanecer positivas. Para estas granjas la estrategia adoptada se centra en "enfriar" la infección y crear una fuerte inmunidad en los animales, reduciendo de este modo el coste de vivir con el PRRSv.

Los estudios de nuestro grupo han demostrado que cuando una granja de cerdas se infecta, si dispone de una inmunidad previa (por el uso de vacunas atenuadas o por la exposición a una cepa salvaje de PRRSv), el impacto sobre la producción es significativamente menor que si la granja no posee ningún tipo de inmunidad. Este hallazgo tiene importantes implicaciones prácticas. Por ejemplo, sugiere que para las granjas que se infectan repetidamente por PRRSv, año tras año, la creación de una inmunidad de grupo conlleva una disminución de los costes totales a lo largo del tiempo.

Tabla 1 – Decidir entre negativizarse o estabilizarse.

Estrategia Ventajas Riesgos
Negativizarse

Reducción de los costes de producción.

Mejora del rendimiento productivo.

Si la granja se infecta, la inmunidad limitada de los animales comporta pérdidas económicas sustanciales debidas a los lechones que no se destetan y a un menor rendimiento productivo.
Estabilizarse La producción es más estable y predecible (si entra una nueva cepa de PRRSv, las probabilidades de tener una fuerte pérdida son menores que en una granja negativa debido a la inmunidad constante). El nivel productivo nunca será igual que en las granjas negativas.

Hay varias herramientas que pueden utilizarse para controlar y eliminar el PRRSv de las granjas de reproducción, incluyendo despoblaciones parciales y cierre de la granja.

El cierre de la granja es un método comúnmente utilizado en Norteamérica para producir lechones destetados negativos a PRRSv a partir de granjas positivas. Junto al cierre de la granja, para acelerar el proceso de inmunidad del grupo, es frecuente exponer a todas las cerdas a un PRRSv vivo. Este proceso también se conoce como llenado-cierre-exposición.

Nuestro grupo ha llevado a cabo un estudio prospectivo de 3 años en granjas de reproducción que adoptaron el programa llenado-cierre-exposición para producir lechones negativos a PRRSv en granjas infectadas de modo agudo. Las granjas utilizaron tanto inoculación de virus vivo como vacunas de virus modificado como método de exposición. En la fase 1 del estudio demostramos que los factores asociados con un menor periodo de tiempo para producir lechones destetados negativos a PRRSv eran a) inoculación del virus vivo, b) granjas con inmunidad previa a PRRSv y c) granjas asistidas por un veterinario concreto. En la fase 2 del estudio reportamos que los factores asociados con un menor impacto en la producción (medidos como reducción de los destetados totales) eran: a) granjas expuestas con la vacuna viva modificada, b) granjas asistidas por un veterinario concreto y c) granjas que ya poseían inmunidad frente a PRRSv.

Como los resultados de la fase 1 y 2 eran contradictorios (el virus vivo consigue negativizar más rápido pero tiene más pérdidas que el tratamiento con vacuna viva modificada), desarrollamos modelos económicos (presupuestos parciales) con datos de las fases 1 y 2 y vimos que, e promedio, las granjas tratadas con vacuna viva modificada tenían ventajas económicas sobre las tratadas con inoculación del virus vivo.

Hemos visto que hay varios medios para controlar y eliminar PRRSv. Los detalles de la operación de llenado-cierre-exposición dependen del diseño de la granja, flujo de animales, tecnología disponible, calidad de la mano de obra, expectativas y objetivos. La tasa de éxito del llenado-cierre-exposición, depende de la interacción entre las propiedades del virus y el nivel de implementación / cumplimiento del protocolo adoptado. Algunos sistemas de producción trabajan con una tasa de éxito superior al 90%, lo que demuestra que esta estrategia funciona en condiciones de campo.

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