Utilización de los subproductos de destilería con solubles (DDGS) en alimentación porcina: perspectiva europea

En los DDGS se triplica la concentración de todos los nutrientes (y substancias no deseadas) respecto al cereal original.

Martes 8 junio 2010 (hace 6 años 5 meses 27 días)

DDGS como ingrediente del pienso

En el mercado europeo se encuentran DDGS procedentes básicamente de la transformación industrial del maíz y del trigo: geográficamente, su origen está relacionado con los países en los que se ha empezado a producir etanol de un modo industrial para su uso como combustible (es decir, Austria, Alemania y algunos países del este, intra- o extra-UE).

Los DDGS son simplemente los residuos del cereal una vez extraída la parte amilácea para ser fermentada para producir etanol:

1. Se extrae el almidón del cereal (alrededor del 65-70%).

2. Del almidón extraído se produce etanol mediante fermentación (aproximadamente el 50% del almidón se convierte en etanol, el resto se pierde en forma gaseosa). Esto implica que de 1 kg de cereal se obtienen unos 300-350 gr de etanol.

3. El 30-35% de harina restante tras la extracción del almidón es la base de los DDGS.



Esto significa que en los DDGS se triplica la concentración de todos los nutrientes respecto al cereal original y que no contienen almidón.

Las proteínas representan el 9 % en el maíz y el 11 % en el trigo: el contenido en proteína de los DDGS de maíz es de 28/30 %, mientras que en los procedentes del trigo es del 33/35 %.

La grasa es el 4 % del maíz y el 2/2,5 % del trigo, por lo que supera el 10 % en los DDGS de maíz, siendo menor en los de trigo.

Y lo mismo para la fibra, por lo tanto, todo correcto, ¿no?

No exactamente, por tres motivos:

• El primero consiste en que los DDGS también concentran las substancias no deseadas, como micotoxinas o polisacáridos no amiláceos (PNA).

• El segundo radica en el hecho de que el valor nutricional de la proteína cruda de los DDGS es muy variable, dependiendo del estrés térmico al que se somete el pienso durante el proceso industrial, y que no está estandarizado y

• El tercero es la alta concentración de grasas vegetales en los DDGS, con las evidentes implicaciones en la calidad de la canal.

Cómo enfocar los tres mayores problemas de los DDGS

Los riesgos de las micotoxinas en los DDGS son altos, sobretodo teniendo en cuenta que si un lote de cereales tiene poca calidad para utilizarse en la cadena alimentaria humana o animal, probablemente irá a la producción de biocombustibles, antes que ser desaprovechado... por lo que deberían aumentarse los controles en la fábrica de piensos y, en los casos más críticos, la inclusión de un buen quelante de micotoxinas podría ser obligatoria…¡evidentemente el coste del quelante se pagaría con la reducción del precio que tendrían los DDGS de menor calidad!

Como norma general, cuando un proveedor de DDGS tiene repetidamente niveles críticos de micotoxinas, debe ser abandonado: ¡el primer requisito de nuestros animales (y también nuestro principal interés) es no envenenarlos con el pienso!

La concentración de PNA es crítica especialmente cuando se usa DDGS de trigo, pero no debe menospreciarse en los de maíz: el contenido en xilanos/ß-glucanos se multiplicará por tres en los DDGS, con una alteración importante de los parámetros de viscosidad en el intestino. Cuando se utilizan grandes dosis de DDGS de trigo sin correctores, las heces de los cerdos son tan pegajosas que el granjero más descuidado se daría cuenta en unos días. La corrección es simple, consiste en la inclusión en el pienso de un buen complejo enzimático xilanasa/ß glucanasa/celulasa, que mejorará el valor nutricional de los DDGS, contrarrestando su efecto sobre la viscosidad intestinal. Cuanto mejor pueda demostrar el proveedor que su producto está “preparado” para DDGS, mejor.

Por lo que respecta a los enzimas, debe recordarse que los DDGS suelen tener un contenido en fósforo muy bueno (0,8-1,0%), que refuerza la justificación de la inclusión de una fitasa en el pienso, tal como se ha estandarizado actualmente en la UE. El contenido en azufre y NaCl de los DDGS, un poco superior al normal, sólo debe tenerse en consideración al usarlo en grandes dosis (más de un 25 % de la dieta).

En cuanto al estrés por calor de la proteína, una norma general es fijarse en el color del DDGS: cuanto más oscuro, menos digestibles serán sus proteínas y aminoácidos. Cuanto más cercano sea su color al del cereal de origen, mejor funcionarán desde un punto de vista proteico. Hay que tener esto en cuenta antes de empezar con costosos ensayos de digestibilidad.

Finalmente, la relación entre el grado de insaturación de la grasa de la canal y el del pienso está clara: de este modo no hay opción, si el nivel de ácidos grasos poliinsaturados en la canal es un objetivo, no puede utilizarse DDGS en el pienso de acabado. Para tener una buena calidad de grasa, no debe utilizarse más de 1,75% de C18:2 (ácido linoleico, el marcador); esto implica una fuerte limitación en el porcentaje de DDGS que pueden utilizarse, ya que tienen un contenido de C18:2 mínimo del 5-6 %.

Hay una ingente cantidad de investigación disponible sobre DDGS en la bibliografía, del mismo modo que en algunos países hay grandes cantidades de este subproducto que tienen que ser explotadas en la cadena alimentaria: un uso razonable y prudente tendrá en cuenta los parámetros de calidad específicos de la fuente disponible, los del producto animal que se pretende producir y el precio/Tm de los DDGS en comparación con las bien conocidas fuentes tradicionales.

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