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Material para las actividades exploratorias del cerdo: ¡mejor afrontar el problema que rechazarlo!

La Directiva 2001/93/CE prevé que "los cerdos deberán tener acceso permanente a una cantidad suficiente de materiales que permitan unas adecuadas actividades de investigación y manipulación como paja, heno, madera, serrín, composta de champiñones, turba o una mezcla de los mismos, que no comprometa la salud de los animales". Tales disposiciones no distinguen en ningún modo entre las construcciones nuevas, viejas o reformadas, por lo tanto todas las explotaciones existentes en el territorio nacional tienen que cumplir tales requisitos a partir del 15 de marzo de 2004.

A fecha de hoy, esta disposición todavía no se cumple en la mayoría de nuestras empresas a causa de un retraso cultural y de formación de nuestros ganaderos y de muchos empleados en el sector.

El temor, real sólo en algunos casos, de que el material exploratorio pueda ser más perjudicial que beneficioso, la dificultad para explicar su necesidad por parte de los animales y la esperanza de que la tipología de las estructuras sea suficiente para definir la norma como inaplicable, ha determinado que, pese al paso del tiempo, no se hayan dado pasos sustanciales en su aplicación.

Es oportuno definir algunos aspectos de la normativa que, para algunos, podrían parecer dudosos.

Tener acceso permanente: es sinónimo de disponibilidad, no de suministro ad libitum sobre el suelo. La masticación, la ingestión y el interés por materiales como paja, alfalfa, paja de maíz, etc, es compatible con pequeños esparcimientos sobre el suelo (y, consecuentemente, en las fosas de purín), de esta forma se permite la aplicación de la normativa también sobre suelo de slat.

Cantidad suficiente: indica la posibilidad de acceso al material en cada momento del día de modo que no se cree competitividad por el recurso.

Exploración y manipulación: actividad que el cerdo efectúa con el hocico y que está muy condicionada por la disponibilidad de material. La ausencia de acceso a material adecuado reduce el hociqueo, impidiendo o reduciendo una manifestación conductual importante en el cerdo ya sea en libertad o en granja. Un entorno "pobre" induce frustración y, a veces, comportamientos redirigidos. La escasa o nula manifestación de hociqueo no puede NUNCA asociarse a una adaptación del cerdo al entorno que lo circunda, sino a una alteración patológica y violenta de su repertorio conductual.

Por ejemplo: el empleo del pronombre relativo define los materiales descritos cómo una lista incompleta de materiales; sin embargo, un lector avezado completaría la misma lista con materiales parecidos por semejanza o finalidad (fibra de coco, alfalfa, etcétera). Añadir elementos de entretenimiento como neumáticos, plásticos, cadenas u objetos de goma es una interpretación forzada; la Comisión europea, en efecto ya ha definido su uso sólo como respaldo a los materiales destructibles.

Salvo que su empleo pueda comprometer la salud o el bienestar: es difícil imaginar un caso en el que los materiales que aparecen en la lista (utilizados correctamente) puedan alterar, directa o indirectamente, el bienestar del cerdo. Por ejemplo, si se admitiera que el empleo de paja de maíz enmohecida, pudiera resultar nocivo para los cerdos, esto no justificaría la ausencia de los otros materiales ni anularía el uso de paja mejor conservada.

Tampoco puede objetarse que el empleo de tales materiales puede producir más gases nocivos (amoníaco) a causa de una reducción del drenaje ya que con una mayor frecuencia de limpieza se solucionaría el problema. En resumen, si el empleo de un enriquecimiento ambiental resulta dañino, se está autorizado a cambiar el material, no a prescindir del resto.
 

Uso de cadenas

Un caso particular digno de ser examinado brevemente es el empleo de la cadena. La aplicación de una cadena que cae de lo alto, en el medio del box, y acaba a la altura de la cruz de los cerdos, está muy difundida en el territorio nacional. De las experiencias llevadas a cabo por numerosos ganaderos, resulta que la atracción hacia la cadena es muy duradera y se revela un buen método para la contención de comportamientos redirigidos indeseados.

La cadena posee algunos a su favor:

  - permanece limpia,
- emite sonidos,
- se adapta al juego,
- se mueve con simple movimiento de los animales que la tocan,
- atrae el animal por largo tiempo,
- es duradera,
- no pone en riesgo la salud del cerdo ni la eficiencia de las instalaciones.

Desafortunadamente la cadena también tiene algunos puntos débiles:

  - el interés del cerdo se manifesta en posición erguida, por lo tanto poco natural en relación al comportamiento habitual sobre el terreno;
- la actividad permitida por la cadena sólo es de tipo manipulativo y no exploratorio;
- tiene un papel dietético nulo;
- está a disposición de pocos sujetos a la vez, lo que puede generar fenómenos de tipo competitivo.

 

Como ya hemos dicho, por desgracia la Comisión Europea ha juzgado negativamente la utilización de cadenas como material exploratorio, definiendo que materiales como cadenas o neumáticos (materiales indestructibles), sólo puedan ser materiales complementen a los materiales destructibles.

 

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