Reducción de los efectos ambientales mediante la mejora en la sanidad animal

Hasta el momento, el mundo de la veterinaria porcina ha centrado sus esfuerzos en conseguir un alto estatus sanitario de sus cabañas y lo ha subvalorado en relación a otros factores, también importantes dentro la pirámide de producción, como son la nutrición, la genética, el manejo, las instalaciones y la preservación del medio ambiente.
Viernes 12 noviembre 2004 (hace 12 años 26 días)
Hasta el momento, el mundo de la veterinaria porcina ha centrado sus esfuerzos en conseguir un alto estatus sanitario de sus cabañas y lo ha subvalorado en relación a otros factores, también importantes dentro la pirámide de producción, como son la nutrición, la genética, el manejo, las instalaciones y la preservación del medio ambiente.

La importancia de este factor productivo, el respeto en todo momento por el medio ambiente, ha sido el responsable de los últimos cambios estructurales en la producción porcina.

Durante los últimos años hemos tenido que hacer frente a conceptos como: residuos de medicamentos, producción de purín, residuos orgánicos e inorgánicos, contaminación ambiental, bienestar animal, alimentos sanos…y poco a poco los hemos introducido en nuestro hacer diario.

Cabe destacar que hemos debido empezar a trabajar en como conseguir en nuestras explotaciones una buena sanidad animal, con unos costes razonables y reduciendo en todo momento su impacto ambiental. Cuando hablamos de impacto ambiental no sólo nos referimos a la problemática dada por los residuos que genera la actividad, sinó también el impacto visual, impacto acústico y olfativo.

A nivel de nuestro trabajo podemos contribuir de manera importante en la reducción de los efectos ambientales mediante una mejora en la sanidad animal. Esto se puede conseguir a través un conjunto múltiple de factores:

1. Ubicación de la explotación. Antes de construir una instalación es esencial valorar detenidamente su ubicación. Cuanto menor es la concentración de animales en la región, menor será el riesgo de problemas sanitarios y también los efectos ambientales adversos que se pueden originar. La localización ideal sería una granja situada en una zona montañosa, ubicada en una colina lejos de núcleos urbanos, mataderos y/o carreteras con tráfico de camiones y alejada como mínimo de 1 Km. de otra explotación.

2. Tipo de producción. El sistema de producción multifases, en la que se separa la producción del lechón con 5-6 Kg., de la fase de transición (5 a 20 kg) y la de engorde, ha conseguido en muchos casos una mejora del estatus sanitario y a la vez una deslocalización de las diferentes partes de producción, disminuyendo el impacto ambiental en determinadas zonas, aunque sea en detrimento de otras.

Alta densidad de animales en una nave de transición


3. Diseño de las naves y capacidades.
Los niveles de enfermedad, tasas de crecimiento, eficiencia de pienso y mortalidad tienen una correlación directa con las densidades de la población. Esta varía con la edad, peso del animal, estado de salud y volumen de aire que es capaz de albergar un edificio. Por norma general puede servir 0,1 m2/10 kg de peso vivo.




4. Alimentación. Procurar adecuar las necesidades de proteína y minerales de la dieta a cada una de las fases productivas. Se está trabajando en dietas menos proteicas, procurando no afectar en el crecimiento diario del cerdo ni tampoco en su sanidad, y de esta forma disminuir la cantidad de nitrógeno excretado en las heces. Un cerdo en engorde excreta el 55-65 % del total de nitrógeno ingerido.


A nivel de minerales tenemos que mencionar el zinc y el cobre, componentes esenciales en la alimentación, pero que por otra pueden convertirse en contaminantes ecológicos importantes. Para que el contenido de Zinc y cobre de los fertilizantes naturales se adecue a la normativa aplicable a los residuos de origen no agrícola, se han reducido los límites máximos tolerables de estos metales en pienso sin afectar a la sanidad de los animales.

5. Purín. El purín está considerado una de las principales fuente de contaminación por metales pesados en las zonas agrarias. Es muy importante trabajar en nuestras explotaciones para intentar minimizar la cantidad de purín producida. Granjas con un estatus sanitario alto, el tiempo de permanencia de los cerdos en las naves de engorde será menor y esto conllevará a una reducción de la cantidad de purín total producida por cerdo.

PRODUCCIÓN DIARIA DE PURÍN
1 lechón al destete ( 5 a 20 kg peso vivo ) 1 litro purín / lechón /día
1 cerdo de engorde ( 20 kg hasta sacrificio a 95 kg, alimentado con pienso seco ) 6 litros purín / cerdo/día

6. Cadáveres. Uno de los parámetros importantes que valoramos en nuestras explotaciones es el porcentaje de bajas. Una granja con una sanidad alta tendremos un bajo porcentaje de animales muertos y por tanto una reducción del impacto al medio ambiente.
Container de cadáveres en una granja de baja sanidad

7. Medicamentos. Efectivamente, una buena aplicación de los antibióticos y vacunas nos permite controlar y eliminar enfermedades que pueden afectar a los animales de nuestra cabaña. Para lograr una respuesta máxima de los fármacos y prevenir su abuso, debemos mantener una disciplina de control, administración y almacenamiento de los medicamentos. Cada vez más, el veterinario y el ganadero trabajan juntos para aumentar la sanidad de sus explotaciones, mediante la combinación de mejoras en el manejo y pautas de prevención con vacunas y antibióticos, sin olvidar en todo momento que al consumidor le tienen que llegar alimentos sanos, inocuos y salubres.

8. Buenas prácticas de manejo. Hay un conjunto prácticas de manejo que nos ayudan directamente en el buen hacer de la explotación (citamos a continuación algunas como ejemplos).
  • Retirar los cadáveres muertos de las naves lo más pronto posible evitando así proliferación de insectos, un menor riesgo de difusión de enfermedades, disminuyendo el coste de insecticidas y su impacto ambiental.
  • Colocar tela para los insectos y pájaros en las ventanas, evitando así proliferación de plagas, con el alto riesgo sanitario que supone.
  • Mantenimiento de los bebederos y comederos de los animales, asegurando un flujo correcto de agua y pienso, disminuyendo las pérdidas de agua y alimento que se traducen directamente en un incremento de purín y nitrógeno de este.

    Pérdidas de pienso y agua en tolva holandesa

  • La limpieza y desinfección de las salas una vez vacías es una de las medidas más económicas para controlar y prevenir enfermedades. Procurar siempre usar grupos de alta presión y de bajo caudal.
  • Mantenimiento de los sistemas de ventilación, asegurando un correcto flujo de aire a los animales, disminuyendo concentraciones de gases nocivos y evitando la difusión de malos olores al exterior.
Granja aislada, con vallado.... bajo impacto visual
El mundo de la veterinaria tiene que incrementar su implicación en todo el proceso productivo y no solo en la sanidad animal, incorporando criterios ambientales en la gestión general. Hemos de tener en cuenta la importancia de las medidas relacionadas con el entorno que nos envuelve, el ambiente y el manejo. Hemos de trabajar juntos, tanto ganaderos como técnicos, en reducir el impacto de la actividad sobre el medio ambiente.

Como decía un autor desconocido:

" Ser veterinario no es sólo cuidar los animales.
Es sobretodo quererlos, no fijarnos sólo en los
patrones éticos de una ciencia médica.
Ser veterinario es acreditar la inmortalidad de la naturaleza
y quererla preservar siempre más bella.
..........
Ser veterinario es convivir lado a lado con enseñamientos
profundos sobre el amor y la vida.
Todos podemos formarnos como a veterinarios
pero no todos seremos veterinarios ".

Agustí Camprodon y Lali Coma. Veterinarios. España. ()

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