Streptococcus suis (S. suis) es uno de los principales patógenos bacterianos implicados en la producción porcina intensiva a nivel mundial. Además de las pérdidas económicas derivadas de su mortalidad, del retraso del crecimiento y de los costes terapéuticos, este microorganismo también presenta interés zoonósico, ya que algunos serotipos pueden afectar al ser humano. En los últimos años, los cuadros clínicos asociados a S. suis han adquirido mayor relevancia en la producción porcina, en parte debido a la reducción del uso profiláctico de antimicrobianos.
Aunque existen múltiples serotipos descritos, el serotipo 2 continúa considerándose uno de los más virulentos y frecuentemente asociado a septicemia, meningitis y procesos sistémicos en lechones. La enfermedad suele manifestarse principalmente durante la transición, entre las 5 y 10 semanas de edad, coincidiendo con periodos de estrés, mezcla de animales y cambios ambientales.

La aparición de cuadros clínicos por S. suis depende no solo de la presencia del agente, sino también de numerosos factores predisponentes, entre ellos coinfecciones víricas, elevada densidad animal, problemas ambientales y situaciones de inmunosupresión.
El presente caso clínico describe un brote de meningitis por S. suis serotipo 2 en una granja porcina multisitio en España, junto con el abordaje diagnóstico realizado y las medidas aplicadas para su control.
Descripción de la granja
El caso se registró en una granja de 2.500 cerdas situada en España y organizada en un sistema multisitio con manejo en bandas semanales. Los lechones eran enviados a instalaciones de transición con control ambiental y sistemas de calefacción. Los lechones eran destetados aproximadamente a los 26 días de vida y clasificados por tamaño antes de su entrada en transición.
Desde el punto de vista sanitario, la granja era positiva estable frente al virus del síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRSV) y negativa a Mycoplasma hyopneumoniae y la enfermedad de Aujeszky. Tanto las reproductoras como los lechones seguían programas vacunales rutinarios adaptados a la situación sanitaria de la granja.
Aparición del cuadro clínico
Durante los meses de invierno se observó un incremento progresivo de la mortalidad en transición, duplicándose los valores habituales y pasando de aproximadamente un 5% a un 10%. El problema afectaba principalmente a lechones de 5 a 6 semanas de edad.
Los lechones afectados presentaban signos nerviosos compatibles con un cuadro de meningitis bacteriana. Clínicamente se observaron ataxia, incoordinación, incapacidad para mantenerse en pie, movimientos de pedaleo y opistótonos. Algunos animales aparecían muertos de forma súbita sin sintomatología previa evidente. En los animales clínicamente afectados se registraron temperaturas rectales superiores a 41,5°C.


Diagnóstico diferencial inicial
Inicialmente, el diagnóstico diferencial se orientó hacia meningitis causada por S. suis o Glaesserella parasuis (G. parasuis), dado que ambos agentes pueden producir cuadros clínicos similares en lechones de transición. Los primeros tratamientos individuales con amoxicilina mostraron una respuesta clínica favorable cuando se administraban de forma temprana, lo que reforzó la sospecha de un proceso bacteriano sensible a betalactámicos.

Investigación diagnóstica
Con el objetivo de confirmar el agente etiológico implicado y evaluar posibles factores predisponentes, se realizó un estudio diagnóstico completo que incluyó análisis bacteriológicos, técnicas moleculares, evaluación histopatológica y revisión de las condiciones de manejo.
Diagnóstico bacteriológico y molecular
Se tomaron muestras de líquido cefalorraquídeo de cinco lechones con sintomatología nerviosa para su análisis mediante PCR cuantitativa en tiempo real. Las muestras fueron positivas a S. suis con un Ct de 23, mientras que resultaron negativas a G. parasuis.
Posteriormente se realizó su serotipado mediante PCR, obteniéndose un resultado compatible con S. suis serotipo 1/2-2. Para confirmar definitivamente el serotipo implicado, se llevó a cabo el aislamiento bacteriano a partir del líquido cefalorraquídeo, seguido de su tipificación mediante aglutinación, confirmándose S. suis serotipo 2.

La detección del microorganismo en líquido cefalorraquídeo, junto con los signos clínicos observados, permitió relacionar claramente el agente con el cuadro neurológico detectado en la granja. Durante la toma de muestras se utilizaron guantes como medida de protección frente al potencial zoonósico de S. suis.
Evaluación de coinfecciones
Dado que diferentes infecciones víricas pueden favorecer la aparición de la enfermedad clínica causada por S. suis, se investigó la posible participación de PRRSV, circovirus porcino tipo 2 (PCV-2) e influenza porcina.
La monitorización sanitaria realizada en animales de 3, 6 y 9 semanas permitió descartar la participación de PRRSV y PCV-2 en el cuadro clínico observado.
Con el fin de valorar el posible papel de la influenza porcina en el brote, se tomaron hisopos nasales de lechones con fiebre tanto en maternidad como en transición. En animales de 4 semanas de edad se analizaron 12 hisopos agrupados en pools, de los cuales tres de los cuatro resultaron positivos mediante RT-PCR. El subtipado confirmó la circulación del subtipo H1avN2. Del mismo modo, en lechones de 6 semanas también se detectó la circulación del mismo subtipo en tres de los cinco pools analizados.
La coincidencia temporal entre la circulación de influenza y la aparición del cuadro neurológico sugirió un posible papel predisponente de la infección vírica en el desarrollo de la enfermedad sistémica por S. suis.
Diversos estudios experimentales sugieren que la infección por influenza puede favorecer la aparición de cuadros clínicos asociados a S. suis y aumentar su gravedad.
Evaluación de manejo y ambiente
La revisión de las condiciones de manejo en transición permitió identificar varios factores que probablemente contribuyeron a la aparición del brote. Entre los principales hallazgos destacaron:
- una densidad animal elevada
- variaciones de temperatura durante los primeros días tras el destete
- mezcla de lechones procedentes de distintas salas
La combinación de todos estos factores estresantes probablemente contribuyó a favorecer la transmisión bacteriana y la aparición del cuadro clínico observado.
Hallazgos histopatológicos
Para completar el estudio diagnóstico, se remitieron dos lechones con sintomatología nerviosa para su análisis histopatológico. Microscópicamente se observó una meningitis supurativa caracterizada por un infiltrado inflamatorio neutrofílico, presencia de fibrina, edema y extravasación eritrocitaria localizados principalmente en el espacio subaracnoideo.
Tanto los signos clínicos observados como la detección de S. suis en líquido cefalorraquídeo, el aislamiento bacteriano, el serotipado y las lesiones histopatológicas confirmaron el diagnóstico de meningitis por Streptococcus suis serotipo 2.
Medidas implementadas
Una vez confirmado el diagnóstico, se estableció un plan integral de control orientado tanto al tratamiento de los lechones con sintomatología clínica como a la prevención de nuevos casos.
Inicialmente se continuó tratando con amoxicilina a los animales afectados, ya que la respuesta clínica observada durante los primeros días fue favorable. Aunque no se realizó antibiograma al inicio del brote, la sensibilidad de S. suis frente a betalactámicos descrita en la bibliografía respaldaba esta elección terapéutica. Aun así, se evitó recurrir a tratamientos metafilácticos prolongados, priorizando un uso prudente de los antimicrobianos.
Dado que en ese momento no existían vacunas comerciales adecuadas frente al serotipo implicado, se desarrolló una autovacuna utilizando las cepas aisladas del líquido cefalorraquídeo. La bacterina se administró a las reproductoras antes del parto con el objetivo de aumentar la transferencia de inmunidad maternal a los lechones. El uso de cepas procedentes de un foco sistémico se consideró especialmente importante para maximizar la eficacia inmunológica de la vacuna.
Debido a la circulación confirmada del subtipo de influenza H1avN2, se implantó la vacunación frente a la gripe en reproductoras para reducir la presión de infección. Asimismo, se recomendaron diferentes medidas de manejo, entre ellas la reducción de la densidad animal, la mejora del control térmico y la optimización de las condiciones ambientales al inicio de la transición.
Evolución y discusión
Tras la implementación conjunta de las medidas terapéuticas, vacunales y de manejo, la mortalidad en transición descendió progresivamente hasta recuperar los valores habituales de la granja. La disminución de casos clínicos fue especialmente evidente tras la instauración de la autovacuna y la vacunación frente a la influenza en reproductoras.
Este caso refleja el carácter multifactorial de la enfermedad asociada a S. suis. Aunque el microorganismo puede formar parte de la microbiota habitual del cerdo, factores como las coinfecciones, el estrés o determinados problemas de manejo pueden favorecer la aparición de cuadros clínicos sistémicos.
La detección simultánea de la influenza porcina en las mismas edades afectadas por el cuadro neurológico apoya la posible interacción entre ambos agentes.
Asimismo, el caso ilustra la utilidad de las autovacunas como herramienta práctica en situaciones en las que no se dispone de vacunas comerciales frente a los serotipos circulantes.
Por tanto, este caso refuerza la importancia de combinar un diagnóstico preciso, la mejora del manejo, la vacunación y el uso prudente de antimicrobianos.
Conclusiones
La meningitis causada por Streptococcus suis serotipo 2 fue la principal responsable del incremento de mortalidad observado durante la transición en esta granja.
La combinación de los hallazgos clínicos, la PCR positiva en líquido cefalorraquídeo, el aislamiento bacteriano, el serotipado y las lesiones histopatológicas compatibles con la infección bacteriana permitió establecer un diagnóstico definitivo.
La circulación concomitante de influenza porcina, junto con factores predisponentes de manejo, probablemente desempeñó un papel importante en la aparición del brote clínico.
La combinación de un uso prudente de antibióticos, la utilización de una autovacuna frente al serotipo específico de S. suis, la vacunación frente a la influenza y la corrección de distintos factores de manejo permitió controlar el brote y reducir la mortalidad en transición.
Este caso pone de manifiesto la necesidad de un abordaje multifactorial en el control de enfermedades bacterianas complejas en el porcino, combinando diagnóstico, vacunación, mejora del manejo y un uso prudente de antimicrobianos, todo ello bajo el enfoque de una estrategia One Health.









