Termina un mes de julio en el que el mercado se ha comportado de forma completamente atípica. Bajadas de precio concatenadas tal como las hemos visto no son nada habituales en pleno verano.

En el seno de la UE la situación del sector porcino es muy alarmante; ahora mismo el precio del cerdo para sacrificio está muy por debajo del precio de producción (esto es así desde el año pasado, sin excepciones relevantes) y hasta la próxima primavera no hay posibilidad de que tal extremo cambie.
Se ha producido una especie de alineación astral en la que han concurrido diversos factores concomitantes:
- La producción mundial de cerdo ha aumentado, sobre todo en América del Sur (también en China). La productividad porcina aumenta en todo el mundo.
- Los consumos mundiales están estancados cuando no en retroceso como resultado de un cúmulo de incertidumbres (conflicto en Gaza, guerra en Irán, guerra en Ucrania, turbulencias económicas en China…).
- Los precios de los alimentos para pienso están tensionados debido a la compleja situación internacional.
- El estallido de la PPA en España, primer productor europeo.
- La permanencia de la PPA en otros países de la UE (Polonia, Alemania).
Pensemos que los costes de producción del cerdo en la UE no andan muy allá de unos países a otros. En España nos consta que se halla en los alrededores de 1,35 – 1,37 euros/kilo en vivo (con permiso de las materias primas). Bajo esta premisa, echemos una ojeada a las circunstancias que atraviesan diversos países de la UE, aquellos con producciones significativas:
Alemania
El cerdo vale allí alrededor de un precio en vivo equivalente a 1,09 euros/kilo. En Alemania sigue presente la PPA. Desde comienzos de octubre del año pasado la cotización germana está situada por debajo del coste de producción. Es probable que el precio no vuelva a subir hasta febrero y que tengamos que esperar a marzo o abril para ver que se iguala a los costes de producción.
Países Bajos
El cerdo vale allí alrededor de 1,04 euros/kilo en vivo. Desde principios de setiembre del año pasado la cotización neerlandesa está por debajo de los costes de producción. Es probable que no veamos subidas hasta febrero y que no sea hasta marzo o abril cuando se alcance el punto de ruptura.
Dinamarca
El precio nominal actual, en su equivalencia en vivo, se halla alrededor de 0,83 euros/kilo en vivo. Es cierto que, a fin de año, los mataderos distribuyen un bono que varía según los beneficios obtenidos; este bono es ahora muy pequeño comparado con años atrás, por decisión de los ganaderos cooperativistas. No se espera que el precio pueda moverse al alza hasta febrero del año próximo. El precio danés está por debajo de costes desde noviembre del año pasado.
Bélgica
El precio actual está en 1,09 euros/kilo en vivo. Desde julio del año pasado la cotización allí es inferior al precio de coste. No se esperan subidas hasta febrero del año próximo. Bélgica erradicó la PPA hace unos pocos años.
Francia
Creemos que, debido a la excepcionalidad estatal francesa (VPF = Viande de Porc Française = Carne de Cerdo Francesa), el mercado resiste mal que bien en un precio cercano al coste. De todos modos, el precio allí ha andado renqueante por debajo de costes desde octubre del año pasado. Pensamos que el precio actual cederá y que no veremos subidas hasta febrero del próximo año.
España
Desde hace unos años, España es el mayor productor europeo. La aparición de la PPA en noviembre del año pasado derrumbó el precio del vivo (que ya se encontraba por debajo de los costes). El precio actual español es el más alto de la UE dentro de los países con producción significativa, con la excepción de Francia. La cotización española resiste numantinamente en un nivel superior al de nuestros socios comunitarios; terminará por ceder, pero por ahora no es el caso. No se espera ninguna subida hasta febrero del año próximo.
La UE se rige por las normas de un Mercado Único. En la carne, los entramados comerciales configuran un juego de vasos comunicantes con un funcionamiento casi perfecto; en el vivo no es así por las limitaciones al transporte.
Pérdidas de 30 o 40 euros por cabeza no son sostenibles y su persistencia en el tiempo es imposible. Llevamos mes tras mes en pérdidas sin ninguna esperanza de cambio a corto plazo. Estamos viendo en toda la UE una liquidación de madres que continuará y será muy importante. El mercado necesita reajustarse; lo hará y la reconversión será sangrante.
La disminución de la cabaña provocará tensiones en el subsector de mataderos; los cierres de plantas que hemos visto en Alemania en los dos últimos años no son más que el preludio de lo que está por venir (en el seno de toda la UE). En España hace años que el sector de mataderos está sobredimensionado respecto a la oferta del vivo; algún ajuste deberá producirse.
Como apuntábamos en un comentario anterior, nos hallamos en presencia de una profunda y larga crisis que es estructural. Desafortunadamente no queda otra opción que aguardar a que escampe y vuelvan los buenos tiempos. Resistir a toda costa (posponiendo inversiones, aquilatando al máximo los costes, cortando por lo sano si es necesario…) se presenta como la única opción.

La palabra “cataclismo” del título expresa con mucha claridad lo que pensamos. El sector porcino europeo será irreconocible en dos años.
Terminaremos hoy con dos frases muy ilustrativas:
Horacio: “La adversidad tiene el don de despertar talentos que en la prosperidad hubieran permanecido dormidos”.
Abraham Lincoln: “Si tengo ocho horas para derribar un árbol, gastaré seis de ellas afilando mi hacha”.
Guillem Burset


