Grup Cañigueral, que opera bajo la marca y nombre comercial Costa Brava Mediterranean Foods, ha cerrado el ejercicio 2025 incrementado su facturación a 1.608 millones de euros, superando en un 6,6% los 1.509 millones de 2024 y un 9,4% durante los últimos tres años (2023-2025).
Ha mantenido la generación de EBITDA por encima de los 100 millones de euros y ha obtenido un beneficio antes de impuestos (BAI) superior a los 50 millones. Resultados que le vienen dados por una aportación equilibrada de sus distintas divisiones industriales y comerciales y responden a un objetivo de nivelación en la aportación de resultado entre divisiones.

Los resultados del 2025 se han visto afectados por diferentes aspectos que han impactado en el sector y que, en algún caso, continúan latentes durante este 2026. El efecto de los aranceles de EEUU sobre la importación de productos europeos y los efectos del tipo de cambio dólar/euro; y, de manera muy significativa, el impacto de la PPA (Peste Porcina Africana) a partir de finales de noviembre, que ha generado una devaluación en los precios de la división de ganadería. Estos conceptos han supuesto la contabilización de diferentes provisiones valorativas, al cierre del ejercicio 2025, para cubrir potenciales impactos por un total de 16,5 millones de euros que han afectado al EBITDA y BAI definitivo.
Este balance consolidado ha estado acompañado por una evolución en el número de personas que se sitúa actualmente en más de 4.200, la apuesta por el autoabastecimiento con la integración de Inga Food a su división ganadera, junto a otras compañías del sector; y el mantenimiento de su potencial productivo con 17 plantas especializadas. Así como por el cierre de su plan estratégico de sostenibilidad ‘Hojas de Ruta Sostenible’ que le ha llevado a contar con la distinción de oro de Ecovadis, situándola entre el 5% de mejores empresas evaluadas por la entidad a escala mundial a nivel de desempeño sostenible.
Mantenimiento del pulso comercial y refuerzo de la división ganadera
El grupo ha mantenido sus volúmenes en nacional y exportación con un 61% y un 39% respectivamente sobre el peso de su facturación consolidada, y ha contado con una contribución equilibrada de sus tres divisiones industriales sobre la misma: un 40% para la división de carne fresca y congelada (sacrificio, corte y envasado de porcino y vacuno), un 31% la división de elaborados (destinada a la producción de productos de conveniencia como hamburguesas, picadas, marinados o empanados), y un 29% la división de curados (embutidos y embuchados de cerdo, pavo o pollo, y jamón serrano).
Mientras que ha reforzado su división ganadera con Inga Food (entidad de la que tiene un 33%) después de adquirirla junto a otras compañías del sector, que sumada a Pig Livestock Union (con un 60% de la propiedad), le dejan actualmente con la gestión de más de 900 granjas propias e integradas, entre cría y engorde de cerdos.
Eficiencia productiva y apuesta continuada por un progreso responsable
El grupo ha mantenido su apuesta por la inversión industrial, dónde ha contado con 48 millones de euros, alcanzando los 117 millones durante los últimos tres años (2023-2025), que ha destinado principalmente a la renovación de equipamiento industrial para conseguir mayor eficiencia en la producción y mejoras en la sostenibilidad contempladas en el ‘Plan Estratégico Hojas de Ruta 2021-2025’ que ha cerrado con avances significativos en materia de reducción de consumos, reducción de huella de carbono y gestión responsable de residuos, entre otros.
En este sentido, entre 2021 y 2025, ha conseguido reducir en un 19% el consumo de agua en toda su actividad y un 50% su huella de carbono en las emisiones directas de alcance 1 y 2. Así como un 16% en el consumo de electricidad y un 40% de gas. A estos datos se suman la disminución del 19% en el uso de plástico por kilo de producto fabricado y el destino a fines sostenibles del 94% de sus residuos (reutilización, reciclaje o valorización).
Mientras que en el ámbito social, ha avanzado en el compromiso de trabajar bajo el paraguas de una cultura de liderazgo y cuenta con Great Place To Work (GPTW), entidad de referencia en la evaluación y reconocimiento de entornos laborales excelentes y centrados en las personas, con el objetivo de que todas sus empresas obtengan el sello de la entidad. Una meta que por el momento ha alcanzado en tres empresas: Embutidos Caseros Collell, Frigoríficos Cárnicos Las Forcas (Fricafor) y Coopecarn Girona.
Perspectiva de futuro: crecimiento estratégico y responsable
La evolución de 2026 estará marcada por aspectos originados en 2025 que seguirán teniendo impacto en el actual ejercicio: la PPA y la evolución de los precios de la carne o los efectos que se deriven del conflicto bélico de Oriente Medio, a nivel de mercado. Así como indicadores de gestión de las personas como el absentismo.
El futuro del grupo estará marcado por el arranque del nuevo plan estratégico de sostenibilidad, ‘Horizonte 10 Objetivos’ con el que mantendrá su pulso firme hacia la reducción del uso de los recursos naturales o los plásticos en el área medioambiental, la formación y medidas contra la corrupción y el fraude en el área de la gobernanza o el trabajo y la seguridad de las personas en el área social, entre otras.
Así como por la apuesta por ganar posiciones a nivel internacional en el mercado de Latam, dónde ha realizado en el presente ejercicio la adquisición del 10% de la empresa mexicana Importadora Serrana SA de CV (actualmente Costa Brava Mediterranean Foods SA de CV), que cuenta con dos plantas en Querétaro (México), especializadas en la producción, loncheado y envasado de productos curados para el canal del retail y el foodservice. Una operación que cerró a inicios del presente año 2026 y reafirma su apuesta por este mercado.

Además, el grupo mantendrá el pulso en la diversificación de su negocio y buscará una apuesta clara en la potenciación de la división de productos de V gama para los canales del retail y el foodservice, con una línea de crecimiento futuro que el mismo mercado solicita.


