La directora del programa y presidenta del congreso ha sido la Dra. Rebecca Robbins junto a su equipo de 20 personas, conformando el comité organizador sumado a los directores de los 11 distritos. Se desarrolló en base a nueve seminarios durante el fin de semana además de los correspondientes a los estudiantes, tópicos de investigación y cuatro de la industria, más la presentación de 70 posters de los estudiantes, seguidos el lunes y martes de las sesiones generales y específicas conjuntas, con más de 300 presentaciones y más de 80 patrocinadores.


Diagnostic airballs: Reserve the right to learn. D. Madson. ISU
Cuando empiezan a juntarse las piezas debemos centrar nuestros esfuerzos en reconocerlas y ordenarlas. Define el arte del diagnóstico como el acto de identificar una enfermedad en base a sus signos y síntomas. El diagnóstico es un proceso, no es un acto aislado, suponiendo recolectar información, realizar pruebas, pensar, analizar, investigar y constatar si tiene sentido y guarda relación con lo visto en la granja (refine and repite). En muchas ocasiones el diagnóstico es incierto por falta de información, por escasas observaciones o pruebas. No todos los signos son consistentes y debemos aprender de ellos, teniendo la mente abierta a variaciones sobre lo sabido – conocido. Es crítico tener un buen equipo de diagnóstico y laboratorio de referencia que disponga de las técnicas adecuadas, la seguridad, sea de confianza y proceda en los tiempos adecuados. En el diagnóstico están involucrados e interrelacionados los profesionales de la granja, de las empresas, los consultores, los del laboratorio y mataderos.
En la Iowa State University realizan 130.000 analíticas anuales y tienen en cuenta tanto a los actores activos como pasivos (usuarios, colaboradores). Integrar el conjunto de las analíticas al tiempo que su cronología nos da información relevante en el laboratorio sobre las principales etiologías temporales. El tipo de muestras y la calidad en su envío son críticos para un diagnóstico correcto. En el envío de las muestras es preceptivo indicar el objetivo del análisis y la clínica precedente. El envío de las muestras y animales adecuados condiciona el diagnóstico. Los principales fallos se centran en asumir la uniformidad de las enfermedades en las poblaciones, ignorar las diferencias biológicas, no diferenciar si son patologías agudas o crónicas, la selección de muestras, tomar un número insuficiente de muestras y no reconocer las diferencias entre tipo de diagnóstico – muestra.
Es preciso tomarse el tiempo para definir tanto el proceso de diagnóstico como su interpretación. Otro punto crítico es preguntarse el porqué del acierto o error en el diagnóstico. En humana se estima que un 30% de los diagnósticos no son del todo ciertos, y se estima que en veterinaria el error estimado es muy similar (entre 30-40% o mayor). La mayoría de los errores están asociados a la selección del cerdo, tipo de muestras, contexto toma muestras, información inadecuada, procedimiento de envío y conservación de las muestras. Muchos de los errores no se deben a falta de conocimiento, sino a aspectos cognitivos relacionados con la toma de decisiones. No es menos importante ser conscientes de que una parte importante de la etiología de problemas en las granjas no tiene un origen infeccioso, sino metabólico – nutricional. Debemos poner el foco en el proceso y no en el resultado final. En muchas ocasiones se va a un diagnóstico preestablecido sin ningún fundamento. Enviar las muestras y esperar que el laboratorio haga el resto del trabajo no es una estrategia efectiva. Cada parte del proceso desde la granja al diagnóstico final debe tomarse su tiempo para hacer correctamente su trabajo. Si hacemos el trabajo a medias, tendremos que volver a repetirlo y supondrá pérdida de tiempo y dinero.
La interpretación de los resultados es compleja y no está exenta de errores, por lo que es preciso mantenerse aprendiendo y ser humilde. La detección de un agente infeccioso no necesariamente significa que sea la causa (“Don´t be a PCR Princess”). En la interpretación debemos buscar la intersección entre hospedador, patógeno, ambiente y enfermedad, así como diferenciar entre comensal y patógeno, endémico y epidémico. No siempre es PRRS. Debemos considerar que la patología es dinámica y que las cosas cambian en el tiempo, poniendo como ejemplo la evolución de los problemas por Circovirus. Para ello debemos mantener la curiosidad diagnóstica a efectos de integrar todas las variables que intervienen, donde debemos combinar los conocimientos, con la experiencia, con los datos y las variables con optimismo, a la vez que optimizamos los tiempos y recursos económicos. En los últimos años el coste del diagnóstico se ha reducido sobre el 41%.
Las evidencias basadas en la práctica tienen sus mitos y aplicaciones que debemos constatar con las evidencias científicas (convergencia – consistencia y contexto) No es infrecuente que ciertas patologías se expresen de forma diferente a como lo hacían anteriormente, y no solo hace mucho tiempo como PRRS, PCV, Streptococcus suis y numerosas patologías entéricas. No debemos subestimar el poder de intercambiar opiniones y comunicación entre ganadero – veterinario y laboratorio. La comunicación tiene diferentes estilos y expectativas, de la que todos aprendemos. Las palabras dicen cosas. Reservemos tiempo para aprender de forma correcta y con pasión.
PRRS: Continuous learning and improvement by turning obstacles (and evidence) into opportunity. R. Philips
El PRRS, con más de 30 años de existencia, es un foco de investigación en la industria porcina global buscando aplicaciones y soluciones sobre bioseguridad y técnicas diagnósticas. El estudio de la inmunidad, reducir la exposición, mitigar las consecuencias de la infección y reducir la excreción, así como los protocolos de manejo y control, han evolucionado y continúan cambiando a causa de la elevada diversidad de las cepas del virus que suponen un elevado impacto en la sanidad y el bienestar de los cerdos. Nuevas variantes continúan emergiendo, provocando grandes pérdidas económicas derivadas de coinfecciones, con aumento de 278% el gasto de inyectables y 1.200 millones de pérdida año en EEUU, de las que más del 50% derivan de bajas en lechones destetados.
Los avances en diagnóstico y supervivencia han sido considerables: ORF5 secuencia, dendrogramas, RFLP, PCR, ELISA, secuencia de genes en fluidos procesados (PF), fluidos orales (FOF - OF), lenguas (TTF), sangre. Es importante entender el estado frente a PRRSV y los patrones de circulación del virus entre granjas y entre fases de producción para validar protocolos, disponer de monitorización – muestras, agregar poblaciones y diseñar programas de intervención. Para ello es esencial la clasificación de la granja en: infectada aguda, baja prevalencia, estable o negativa. En este punto necesitamos disponer de los resultados de PCR asociados a los parámetros productivos durante 16-22 semanas, lo que dará orientación sobre la actividad del virus. En los últimos 20 años los mecanismos de transmisión y pautas de bioseguridad han sido dinámicas, pasando de una transmisión por áreas por cerdas y semen (1990-2000), a descubrir rutas mecánicas (transporte, personal, materiales), posteriormente la ruta aérea (2004-2010), validando los sistemas de filtración y entre 2014-20 la ruta del pienso. La nueva generación de bioseguridad implantada en 2014-2020 por Scott Dee ha pasado a la Next Generation Biosecurity que reduce el riesgo de incidencia en un 8% en los grandes sistemas de producción (la bioseguridad basada en la evidencia es efectiva). Las investigaciones sobre la relación coste eficacia de los protocolos de bioseguridad centrados en bio exclusión, bio contención y bioseguridad en el transporte están siendo precisas.
El manejo de la inmunidad frente a PRRSV ha sido muy documentado con numerosas vacunas, buscando la protección heteróloga y con resultados muy variables en la práctica. Maximizar la inmunidad y reducir la exposición (circulación – transmisión) medidas con diagnóstico pueden tener beneficios tanto directos como indirectos. La vacunación en sábana del efectivo reproductor dependerá de las necesidades específicas y riesgos de las granjas. Trabajar sobre la estabilidad de las granjas es importante, no siendo menos hacerlo para mantenerla y aún más para eliminarla. Este modelo progresivo del manejo del PRRS incluye también la prevención. Para mantener la estabilidad debemos evitar tanto la transmisión horizontal como la vertical y destetar lechones negativos. Las granjas crónicamente infectadas tienen tres subpoblaciones de animales.
La vacunación en lechones y cerdos de engorde en grandes sistemas de producción, 3-4 semanas antes de su infección mejora la ganancia media diaria y mortalidad según numerosos estudios en Estados Unidos. Pero aún “seguimos escalando la montaña” con elevadas pérdidas por diferentes variantes del virus en granjas vacunadas. Los programas regionales de control (Morrison) iniciados hace años han tenido un seguimiento y resultados variables derivados de no tener siempre planes de contingencia, fallos en la monitorización (sensibilidad e intervalos muestras), no son obligatorios al 100%, objetivos no del todo claros (eliminación, bajar prevalencia, control clínico), llegando a generar muchas frustraciones y vueltas a empezar. Proponen hacer clasificaciones de los planes regionales basadas en la prevalencia de las cepas salvajes junto a una bioseguridad basada en la ciencia para un mejor control de la diseminación regional, poniendo foco en la bio contención para evitar la entrada de nuevas cepas de virus como ya dijo Bob Morrison en 2012.
El futuro del control del PRRSV se centra en nuestra visión del virus, técnicas de eliminación nacional, edición genética, estrategias de Plan Nacional de Control para mejorar la sanidad, el bienestar de los cerdos y la economía de los productores. El esfuerzo requiere de líderes, requiere paciencia y persistencia, colaboración, coordinación, comunicación en la que los veterinarios juegan un papel esencial junto con toda la industria y actores implicados.


The impaired animal on-farm: A vision for turning an animal welfare challenge into an animal welfare opportunity. E. Sundman. ISU
Angela Basinger fue una mentora en avanzar dentro del bienestar animal en Estados Unidos, sentando las bases entre veterinarios y la industria. Las cinco libertades (nutrición, ambiente, sanidad, comportamiento y estado mental) como modelo sirven de referencia para la visión del bienestar en porcino. La definición del bienestar animal según la WOAH es un estado físico y mental del animal en las condiciones en las que vive, que agrupan condiciones naturales, de salud y comportamiento. Un bienestar inapropiado es una condición imperfecta en el estado del animal (Ill – injured – poor-doing = impaired). Los animales que sufren lesiones tienen daños en su bienestar. La sanidad está integrada en todos los parámetros del bienestar.
Las oportunidades para mejorar su bienestar se centran en minimizar los impactos negativos, soportar experiencias positivas y proveer la eutanasia si es preciso para evitar sufrimiento/dolor cuando después de dos días de cuidados y tratamiento intensivo no hay ninguna mejoría. Los animales que sufren tienen alterado su comportamiento, afectando a su respuesta inmune y haciéndoles más susceptibles a patógenos. A la vez reorganizan su comportamiento de grupo y jerarquías, mostrando comportamientos estereotipados, con menor motivación a la hora de alimentarse, perjudicando sus parámetros productivos (menor consumo por competencia, mayor desperdicio de pienso, alteraciones en su termorregulación). Adaptan sus comportamientos de consumo según el grado de alteración de su bienestar.
Podemos medir convenientemente el bienestar que incluyen en sus auditorías (PAACO – Professional Animal Auditor Certification Organization), que valoran unos mínimos estándares de las instalaciones y condiciones de producción, más que en los propios animales. Un punto crítico de fallo es la técnica de eutanasia y su aplicación. Los indicadores directos e indirectos (KWIs – key welfare indicators) se centran en la tasa de morbilidad y mortalidad, sabiendo que no pueden ser cero por problemas sanitarios, averías involuntarias y otros factores asociados. El número de animales en enfermería sirve como factor de referencia de bienestar. Otros parámetros son las cerdas sacrificadas por problemas locomotores. Las medias a nivel individual se centran en su comportamiento, cambios en condición corporal, eficiencia reproductiva, aspecto físico, interacción negativa cerdo – humano, restricción de movimientos y nerviosismo.
Dentro de los cinco dominios, tres son esenciales para la supervivencia: nutrición, sanidad y condiciones ambientales, que sumadas a la que hace referencia a su situación como es su comportamiento natural, confluyen en el quinto dominio que es su estado mental. Algunos grupos están incorporando dichos protocolos de bienestar a sus sistemas productivos como JBS o Tyson Foods. Nuevas investigaciones para identificar y validar medidas adicionales del estado afectivo son necesarias a efectos de trasladarlas a tecnologías integradas a tiempo real (PLF) para la toma de decisiones a pie de granjas (aplicación – integración e innovación).
Thinking forward, looking back: Redefining value in basic research for swine health. A. Moeser. Michigan State University
Pensar hacia adelante, mirando hacia atrás nos puede ayudar a aportar valor en nuestro trabajo para mejorar la sanidad animal. La ciencia básica no es una tecnología. La habilidad de hacernos preguntas biológicas forma parte de nuestra curiosidad. Muchas de las cuestiones prácticas en sanidad porcina de hace 20 años hoy no son aplicables. En las mismas condiciones de producción, dos cerdos pueden mostrar comportamientos y resultados muy diferentes, por lo que no debemos dejar de cuestionarnos las bases fundamentales. La enfermedad no es solo un agente patógeno, incluye condiciones del hospedador, estresantes ambientales, nutricionales, de manejo, entre otros.
Reconocer la biología del cerdo y su resiliencia debe hacernos reflexionar para tomar las mejores decisiones. Ante una misma pregunta, podemos afrontarla desde diferentes ángulos y construir soluciones paralelas que confluyan entre sí. Las cuestiones debemos basarlas en la biología del cerdo usando múltiples modelos para mantener las condiciones que el cerdo precisa en función de las diferentes disciplinas.
Los programas de trabajo a largo plazo y dar un espacio para conducir nuevas ideas, junto a mantener la curiosidad son bases de su experiencia laboral. La integración de diferentes ciencias médicas soporta las cuestiones biológicas a largo plazo, siendo precisa la colaboración entre modelos y disciplinas. La ciencia básica construye el futuro, sabiendo que las soluciones que nosotros necesitemos en el futuro vendrán de preguntas que nos hagamos hoy, diferenciando lo que es real y factible de lo que es ficticio.
Keeping pork safe: FARAD’s extra-label guidance and industry engagement. R. Baynes. NC State University
FARAD se publicó en 1986 y en 1998 se autorizó por el Congreso. En 1982 tuvo sus inicios en base a la seguridad alimentaria para evitar presencia de residuos. Sus funciones incluyen investigación, servicio y publicación, con sede en cinco universidades americanas (Davis California, Kansas, Virginia, Florida y Carolina del Norte). El flujo de información incluye a los propios granjeros, veterinarios e investigadores que, con la administración, tienen el objetivo de determinar los tiempos de supresión de todos los productos aplicados a los animales.
Muchos de los requerimientos de uso extra-label de medicamentos son bien conocidos por los profesionales, aunque no es infrecuente que surjan algunas dudas y ciertos accidentes que la propia FARAD trata diligentemente, como es el uso de medicamentos veterinarios prohibidos para su uso en alimentación animal (cloranfenicol) o permitidos pero prohibidos para su uso extra-label (cefalosporinas, fluoroquinolonas), productos que no están permitidos por la FDA o medicamentos que no han demostrado eficacia concreta frente a un agente.
El 15% de las consultas son de porcino, el 32% de pequeños rumiantes, 28% de pollos y 20% de vacuno. En porcino los principales fármacos consultados son el meloxicam, dexametasona, flunixin, omeprazol, tulatromicina, florfenicol, xilacina, amoxicilina, ceftiofur, enrofloxacina y oxitetraciclina, por dicho orden. Recordemos que el periodo de supresión es una estimación, siendo diferente en plasma que en tejidos (vida media eliminación en tejidos). Numerosas prescripciones en base a mg por kilo vivo y días de tratamiento, cuando analizan su periodo de retirada y límites de tolerancia, llegan a la conclusión de que algunas no están actualizadas y otras no son efectivas, debiendo ajustarlas a diferentes vías de administración y dosis según fases de producción. Esto también plantea algunas dificultades a la hora de definir el periodo de supresión para productos de exportación. Para ello han establecido un programa de colaboración entre FARAD y AASV centrados básicamente en el escenario de 17 fármacos.
Veterinary diagnostic laboratory trends. G. Trevisan. Iowa State University
Los últimos casos positivos de GET fueron en el 2021 y entre 2024-25 se han reducido un 50% los diagnósticos de Mycoplasma hyopneumoniae en EEUU, siendo el gran problema el PRRSV, donde el número de granjas positivas inestables ha ido creciendo año tras año en un 15-36%. El aumento de casos ha tenido lugar en la fase de destete a engorde, precedido de los cambios en la detección en granjas de madres. Las secuencias genómicas han ido variando en el tiempo, siendo hoy la L1C.5 más del 60% de todas las cepas campo, cuyo salto comenzó en 2024 y tuvo un aumento muy considerable en 2025. La 1C.2 es la segunda más aislada en todos los estados. La 1C.5.32 es la que produce más pérdidas de lechones, con una media de 5,7 lechones por cerda, frente a entre 2-3 en otras cepas de menor virulencia.
La incidencia de DEP ha vuelto a repuntar en lo que va de 2026, después de un descenso en 2024 y 2025, siendo mayor en unos estados que otros. La detección de virus influenza se ha reducido desde el 2021 con una tendencia significativa. La detección de Senecavirus A ha sido muy errática, con picos en 2016, 2018, 2022 y 2023 pero con baja incidencia entre 2024 y hoy. En circovirus, el genotipo predominante es el PCV2d, seguido de lejos por el a. La dinámica de Escherichia coli ha seguido en aumento de la F18 desde 2017 y un descenso de la K88. En aislamientos con alta patogenicidad solo el 12,22% tiene Stx2e positivo y F18 negativo.
Elaboran el índice de enfermedad que evalúa la actividad de patógenos endémicos en EEUU. En el ranking número 1 está el PRRSV, con 0,9, seguido de Streptococus suis con 0,7. En la dinámica de los agentes respiratorios el virus gripe es el primero seguido de Glasserella parasuis y Streptococcus suis. En los agentes entéricos prevalece Escherichia coli con rotavirus. En el diagnóstico de problemas urogenitales la mayoría son inespecíficos. La sensibilidad antibiótica es muy variable entre granjas, e incluso dentro de la propia granja. Su conclusión es que la dinámica de enfermedades en EEUU está cambiando poco a poco.
Endemic disease diagnostic approach and interpretation. P. Gauger. ISU
Una enfermedad endémica es aquella que está presente, sin reintroducciones, durante largo periodo de tiempo, afectando a animales y poblaciones susceptibles, cuya prevalencia varía, pero poco. Los patógenos con elevada diversidad genética, con elevado grado de mutación, se acompañan de elevada variabilidad genética y tienden a persistir. Las técnicas de diagnóstico para su detección deben ajustarse en base a su sensibilidad y coste. El diagnóstico de la enfermedad se basa en identificar los signos clínicos y las pérdidas productivas, centrándose en la detección del patógeno. La supervivencia y monitorización difiere del diagnóstico en el momento de la toma de muestras y es preciso el conocimiento de la población a efectos de maximizar la detección. Es esencial seleccionar el tipo de muestras para conocer la supervivencia: fluidos procesados para transmisión vertical y horizontal deben ser interpretados con precaución, son más deseables los fluidos de lenguas en nacidos muertos para transmisión vertical y muertos después del destete para transmisión horizontal.
Una baja prevalencia se considera cuando es inferior al 10%. Que un cerdo sea PCR PRRSV negativo en suero no significa que sea negativo al virus, sino que no es virémico prolongado. La persistencia del virus en otros tejidos debe analizarse (tejido linfoide, tonsilas y pulmones). Analizar pools de más de 5 muestras reduce la capacidad de detección. Los valores de Ct de 35 o mayores pierden un 50% de repetibilidad, siendo preciso volver a analizar, considerando la correlación entre enfermedad clínica y subclínica en dichos casos. Ct´s por debajo de 25 son típicos después de una reciente infección. Es necesario usar la secuenciación genética para entender la epidemiología a nivel de granja, la evolución genética y la diversidad de las cepas, posibles introducciones laterales o reinfecciones, poder diferenciar entre virus campo y vacunal y evitar las sobreinterpretaciones. Son frecuentes las coinfecciones con varios patógenos a la vez (dos cepas, virus vacunal y campo o diferentes agentes infecciosos asociados como virus gripe) debiendo dar preferencia a la detección de cepas salvajes. El uso de vacunas vivas atenuadas complica la interpretación, debiendo tenerse en cuenta durante bastante tiempo después de la vacunación. El punto 1 para el control de agentes endémicos es la bioseguridad, bio contención y bio exclusión. Una inadecuada bioseguridad (primary bottleneck) afecta a todos los procesos.
Antonio Palomo Yagüe




