El síndrome de disgalactia posparto (SDPP) es una afección multifactorial de las cerdas en torno al parto, caracterizada por una disminución o ausencia de lactación, a menudo asociada a anorexia, fiebre y trastornos mamarios o urogenitales. Los lechones también sufren sus consecuencias, con un aumento de la mortalidad y una reducción del crecimiento.
La prevalencia es muy variable según la definición utilizada (síntomas aislados o combinados: hipertermia con umbral variable, anorexia, disgalactia en los días posteriores al parto): desde el 1 al 15% de las cerdas en estudios antiguos, hasta más del 70% en estudios recientes. En Francia, cerca de la mitad de las granjas se enfrentan a formas graves del SDPP, afectando aproximadamente al 4% de las cerdas.

Más allá de los signos clínicos, el SDPP se reconoce como un síndrome complejo en el que interactúan inflamación, trastornos metabólicos y sanitarios, higiene, alimentación, manejo de la maternidad y alojamiento. Los factores de riesgo han sido objeto de revisiones recientes basadas en resultados experimentales o en escasos estudios epidemiológicos. Sin embargo, estos son antiguos y/o se basan en tamaños muestrales reducidos, además de utilizar criterios de definición del SDPP diferentes entre estudios (hipertermia ≥ 40°C, anorexia, disgalactia, edema mamario, secreciones vaginales, estreñimiento, apatía), lo que dificulta extrapolar sus conclusiones a las condiciones actuales de producción.
La prevención se basa en un conjunto de medidas combinadas: gestión precisa de la alimentación y del aporte de fibra, control de los partos y mejora del confort y la sanidad de las cerdas. En un contexto de reducción del uso de antibióticos en la producción porcina, identificar y priorizar las prácticas de riesgo es una etapa clave para limitar la incidencia del SDPP y el uso de tratamientos.
El objetivo de un estudio del Ifip fue obtener datos sobre la prevalencia y las manifestaciones actuales del SDPP en las granjas francesas, así como sobre las características de las granjas afectadas y los factores de riesgo asociados.
Se realizó una encuesta en 55 granjas, clasificadas en tres grupos según la frecuencia de problemas graves (≥2 signos clínicos) declarados: SDPP− (ningún caso), SDPP+ (casos ocasionales) y SDPP++ (casos frecuentes).
El SDPP grave se declaró en promedio en el 0% (SDPP−), 1,6% (SDPP+) y 8,3% (SDPP++) de las cerdas por año. En el 80% de los casos aparece en los dos días posteriores al parto, sin un patrón estacional marcado y en todo tipo de cerdas.
Entre los signos clínicos observados en cada lote, la fiebre y los lechones “descolgados” son los más frecuentes, declarados por el 73% y el 71% de los ganaderos respectivamente. Los problemas de apetito en las cerdas también son habituales (64%). Las secreciones vulvares anormales y los problemas mamarios son menos frecuentes (38% y 37% de las granjas respectivamente) (Figura 1).
La presencia de SDPP grave, definida como cerdas que presentan simultáneamente al menos 2 de estos 5 signos clínicos, se observa de forma regular en cada lote (SDPP++), más ocasionalmente (SDPP+) o nunca (SDPP−), según el 46%, 33% y 21% de los ganaderos, respectivamente.

Fig. 1. Signos clínicos observados en cada lote.
Consultados sobre las prácticas implementadas para reducir las manifestaciones del SDPP, los ganaderos mencionan principalmente medidas relacionadas con la sanidad, la higiene, la alimentación y el estado corporal de las cerdas, así como algunas prácticas específicas: reducción de manipulaciones, administración de oxitocina, tratamientos antibióticos o tratamientos orientados al aparato urogenital.

Fig. 2. Medidas de los ganaderos para reducir las manifestaciones del SDPP (% de las respuestas).
Este trabajo confirma el carácter multifactorial del SDPP en relación con la sanidad, la alimentación, la higiene y el manejo (Figura 2). Pone de manifiesto la importancia de factores ligados al estado inflamatorio (cojeras, mordeduras, etc.), uno de los mecanismos fisiológicos implicados en la aparición del SDPP. También se ha confirmado una relación significativa entre cojeras y SDPP, lo que evidencia la conexión entre los problemas sanitarios y la aparición del síndrome.
Los riesgos asociados a la alimentación líquida aún deben precisarse. Podrían explicarse por alteraciones del microbioma, deficiencias de higiene en los comederos o falta de precisión de los sistemas de alimentación líquida. Las granjas afectadas por SDPP también declararon un menor uso de alimentos fibrosos o paja, así como más cambios en el tipo y forma del alimento al entrar en maternidad.
Se evaluará el valor predictivo de un indicador que combine problemas sanitarios individuales (cojeras, lesiones mamarias, mordeduras, lesiones vulvares, abscesos, anemia, etc.) y el estado corporal de las cerdas.

Sylviane Boulot, ingeniera de reproducción porcina en el IFIP. A partir de una publicación en colaboración con INRAE y el laboratorio Chêne Vert, presentada en febrero de 2026 en las 58as Jornadas de Investigación Porcina.
