La PPA hundió la cotización española a 1,00 euro / kilo en vivo, muy por debajo del precio de coste. Se bajaron 30 céntimos en muy pocos días. Desde el jueves 12 de febrero, el precio del cerdo en España ha experimentado un impulso alcista innegable: en siete semanas, la cotización española ha subido 27 céntimos por kilo en vivo. Se ha tratado de subidas enérgicas y decididas que van aflojando su impulso.
El precio del cerdo ha subido raudo y veloz como una flecha, pero…

- No se ha recuperado ni siquiera el precio que había antes del estallido de la PPA. Todavía.
- España sigue con algunos importantes destinos de sus exportaciones cerrados: Japón, Filipinas, México, …
- La PPA sigue muy presente en territorio español.
- Las matanzas post navideñas han batido récords. Semana tras semana se han sacrificado más cerdos que nunca en España. Con un precio del cerdo a 1,00 euro y la evidente abundancia de carne, algunos grandes industriales (españoles y europeos) han creado sus propios stocks estratégicos para consumirlos en verano cuando los precios estarán más altos.
- Hasta el momento presente los precios de la carne han subido, pero no al ritmo del vivo, ni mucho menos. Las subidas se han realizado en gran parte a costa de disminuir el margen del matadero. Por el momento esto ha sido, y sigue siendo, así.
Se anuncia una verdadera carestía de cerdos para final de la primavera e inicios del verano; la incertidumbre total, posterior a la declaración de la PPA, ha frenado las compras de lechones extranjeros y es evidente que hay muchas plazas vacías en las granjas de la península ibérica. Por otro lado, se advierte un recrudecimiento de la virulencia y letalidad del PRRS. Todo apunta y alimenta la certeza de menos disponibilidad de cerdos en verano.
Como los consumos en la UE no están siendo brillantes y existen más stocks de carne de lo normal, pensamos que la cotización española puede llegar a un nivel de 1,50; quizás 1,55 euros / kilo en vivo en junio. Creemos, asimismo, que sobrepasar este nivel -si sucediera- sería a costa de márgenes negativos en todas las industrias de sacrificio españolas.
En la semana previa a la PPA el precio del cerdo español era de 1,30 euros / kilo en vivo. Se había llegado a este nivel porque existía una oferta generosa e importante y el mercado de la carne ya mostraba signos evidentes de fatiga.
Actualmente los operadores ya tienen plena conciencia de la poca disponibilidad de cerdos a pocos meses vista; se pelea cada céntimo y muchas de las condiciones de compraventa han sido reconsideradas. Vivimos bajo el espectro (muy real) de la PPA pero ello no obsta que, como se constata que la oferta es mucho menor que la demanda, el ganadero haga prevalecer sus intereses. Las cosas son así y por el momento la capacidad instalada de sacrificio es bastante mayor que la oferta del vivo.
Vivimos en un escenario complejo y desconocido hasta ahora. La PPA es “el factor” omnipresente que empapa de pesimismo el mercado y las decisiones empresariales. Los vaivenes y las oscilaciones del mercado trastocan muchas de las previsiones hechas antes de la aparición de la enfermedad.
Por si la situación no fuera lo bastante complicada, ha estallado con fuerza la guerra de Irán. Se quiera o no, las repercusiones sobre el precio de la energía serán importantes. No parece que el fin de este conflicto bélico esté cerca. La persistencia de la guerra y del bloqueo del estrecho de Ormuz tendrán un efecto inflacionista de ámbito mundial. Esto está fuera de toda duda y representa una dificultad añadida a una actualidad ya muy compleja.
Es muy probable que el escenario post PPA ofrezca una fotografía en la que haya menos cerdos y haya que lamentar la ausencia o desaparición de algunos operadores. El futuro está por escribirse, es cierto, pero nada invita al optimismo. El sector porcino español en todo su conjunto deberá aprender a convivir con la PPA, este invitado indeseable que se ha presentado sin avisar y que mucho nos tememos que nos acompañará durante bastantes meses.
En el escenario global, Brasil ha pasado de ser un país emergente a consolidar su tercera plaza en el ranking mundial de los países productores de cerdos. Sus exportaciones aumentan año tras año y aprovecha bien las dificultades españolas.
China lleva meses con un precio de sus cerdos bastante inferior a su precio de coste. El gobierno aconseja y preconiza que los grandes productores disminuyan el número de cerdas. El mercado chino necesita menos carne extranjera e importa mucho menos. Muy lejos quedan los días en que China era nuestro primer cliente y nuestras exportaciones a este destino eran masivas. No parece que aquellos tiempos puedan volver.
En Estados Unidos el cerdo permanece más caro de lo que solía en esta época. Su consumo interno se muestra fuerte y sus exportaciones, ahora mismo, no son agresivas.
La existencia de la PPA en nuestro territorio es un factor de primer orden a la hora de lastrar el precio del cerdo; esperemos que todos los esfuerzos que las distintas administraciones están llevando a cabo terminen dando frutos. Gran parte del futuro del sector está en juego.
Para reconfortar los espíritus traemos hoy a colación una cita de León Tolstoi: “Seguir adelante cuando el camino es duro y lento, eso es paciencia. Los dos guerreros más poderosos son la paciencia y el tiempo”.
Guillem Burset






