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Las directrices de la AASV para la clasificación del estado de PRRS evolucionan

Repasamos las novedades de las directrices de la Asociación Americana de Veterinarios de Porcino (AASV), que añaden nuevas técnicas de monitoreo y amplían y modifican las categorías.

El Síndrome Reproductivo y Respiratorio Porcino (PRRS) ha venido desafiando a la industria porcina mundial de muchas maneras. Algunos de los retos que la enfermedad planteó por sus características epidemiológicas fueron la estandarización de la terminología referente al PRRS utilizada en la industria porcina, y que esta terminología fuera capaz de abarcar los diferentes enfoques del manejo de la enfermedad (control o eliminación).

Han pasado diez años desde la primera versión de las pautas recomendadas por la AASV para la clasificación de rebaños de PRRS (Holtkamp et al., 2011). La publicación de las directrices de la AASV respondía a la necesidad de contar con una terminología común para que veterinarios, productores e investigadores pudiesen comunicarse sobre el PRRS. Además, las recomendaciones de la AASV proporcionaron una hoja de ruta clara a seguir si se deseaba erradicar o controlar el virus en las explotaciones. El valor de dicha terminología se vio reforzado por el Programa de Monitoreo de Enfermedades Porcinas del Dr. Morrison (MSHMP) que utilizó una adaptación de las pautas AASV. El MSHMP es una iniciativa voluntaria impulsada por los productores de porcino de Estados Unidos (EEUU) que agrega y reporta la incidencia y prevalencia del PRRS de aproximadamente el 50% del censo de reproductoras del país. El hecho de tener una proporción tan grande de la industria involucrada y usando la mencionada terminología hizo que pronto se convirtiese en parte del vocabulario habitual de veterinarios y productores. Por lo tanto, la clasificación fue rápidamente adoptada y se ha vuelto relevante para los veterinarios no solo en los EEUU sino también en otros países productores de cerdos. Sin embargo, la industria porcina evoluciona muy rápido y es necesario mantener las pautas de AASV actualizadas para incorporar las técnicas de diagnóstico y monitoreo más recientes, así como para abordar y resolver los problemas relevantes planteados desde su primera publicación. Con ese objetivo en mente, un grupo de trabajo de la propia AASV revisó la clasificación del PRRS y redactó una actualización que será publicada durante el año 2021. Aquí, resumiré los cambios más relevantes de la guía.

Nuevas técnicas de monitoreo

El monitoreo del virus de PRRS (PRRSv) en las granjas de reproductoras ha evolucionado desde la redacción de las pautas en 2011. La actualización de las recomendaciones incluye, además del suero, los fluidos del procesado de los lechones y los fluidos orales familiares. Los fluidos de procesado (PF) son el exudado serosanguinolento resultado de la recolección en un recipiente de los testículos durante la castración y de las colas del raboteo. Desde el 2016, el uso de PF se ha ido extendiendo en la industria porcina estadounidense debido a su alta sensibilidad y rentabilidad. El seguimiento con PF se puede utilizar también para la clasificación de las granjas de cerdas en los diferentes estados. El fluido oral familiar (FOF) es otro tipo de muestra agregada que se obtiene al recoger la saliva de una cuerda expuesta para que la cerda y los lechones puedan morderla. En las recomendaciones, el uso de FOF se limita solo al mantenimiento de la explotación dentro del estatus de PRRS alcanzado y no como evidencia de apoyo para promover el estado del rebaño.

Se añaden y se redefinen las categorías

La categoría I (PRRSv positivo inestable) se divide ahora en dos subcategorías para adaptarse mejor a las necesidades de la industria: PRRSv positivo inestable, alta prevalencia (1-A) y PRRSv positivo inestable, baja prevalencia (1-B). La categoría I era anteriormente la predeterminada para las granjas de reproductoras que sufrían un brote clínico de PRRS y durante la posterior etapa siempre y cuando hubiese excreción del virus sin importar la prevalencia. En la versión anterior de las pautas de AASV, marcaba un punto de partida y se consideraba una categoría donde las granjas no querrían estar. Sin embargo, hay empresas en las que el control de la enfermedad y la reducción de su impacto económico es la principal prioridad frente a la estabilización del PRRS tal y como viene definida en las directrices. Por lo tanto, la categoría I-A es la categoría predeterminada en las nuevas directrices para las granjas inmediatamente después de sufrir un brote de PRRSv y donde la teórica prevalencia de lechones excretando virus es alta. La categoría I-B es una etapa intermedia entre la inestabilidad (categoría I) y la estabilidad (categoría II) y tiene dos posibles direcciones. Puede ser una categoría transitoria para las granjas que deseen controlar o eliminar cuyo objetivo es alcanzar otra categoría como punto final, o puede convertirse en el estatus final para aquellas granjas y empresas cuyos objetivos de producción se cumplen bajo este escenario.

Otro cambio importante en las directrices AASV es la redefinición de la categoría estable positiva (categoría II). En la categoría II la excreción del virus en lechones destetados es incierta. Es posible que el virus esté presente y no pueda ser detectado debido a que la prevalencia de animales excretando esté por debajo del nivel de detección de prevalencia del tamaño de muestreo utilizado. En las nuevas directrices, este nivel de incertidumbre se ha reducido al aumentar el número de lechones a muestrear al destete.

Por último, se ha añadido la categoría vacunados estables positivos (categoría II-VX), que acomoda a los productores que no están interesados en la eliminación final del virus sino que su objetivo es controlar el virus a través de la vacunación. La categoría “vacunados estables positivos” es también el destino para algunas empresas no interesadas en la eliminación, donde finalizan su proceso de estabilización y cumplen sus metas de producción. Sin embargo, para estar en esta categoría se debe descartar la presencia de virus campo mediante secuenciación o mediante PCRs que diferencien entre cepas vacunales y campo.

Tabla 1. Resumen de los diferentes estatus de la clasificación de PRRSv de la AASV (Holtkamp et al., 2011) para granjas de reproductoras en función de la excreción de virus en lechones y de exposición en cerdas.

Clasificación actual
(Hotlkamp et al. 2011)
Excreción Lechones (PCR) Exposición Reproductora (ELISA)
Positiva Inestable (I) Positiva Positiva
Positiva estable (II-A) Incierta Positiva
Positiva Estable (II-B) - Persigue eliminación
Provisional Negativa (III) Negativa Positiva
Negativa (IV) Negativa Negativa

Tabla 2. Resumen de los diferentes estatus de PRRSv de la nueva clasificación de la AASV (Holtkamp et al., 2021) para granjas de reproductoras en función de la excreción de virus en lechones y de exposición en cerdas. Las nuevas categorías aparecen marcadas con una estrella.

Nueva clasificación
(Hotlkamp et al. 2021)
Excreción Lechones (PCR) Exposición Reproductora (ELISA)

Positiva Inestable, alta prevalencia (IA) ✪

Positiva Positiva

Positiva Inestable, baja prevalencia (IB) ✪

Positiva Positiva
Positiva Estable (II) Incierta Positiva

Positiva Estable, uso de vacuna (II-vx) ✪

Provisional Negativa (III) Negativa Positiva
Negativa (IV) Negativa Negativa

Conclusión

La guía de la AASV ha resultado ser útil en la mejora de la comunicación sobre el estado de PRRSv de las granjas de porcino entre veterinarios, productores e investigadores. Estas directrices deben actualizarse cada cierto tiempo, ya que la industria porcina, las técnicas de diagnóstico y el virus evolucionan rápidamente ante la presencia de nuevos retos.

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