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Alimentación de semiprecisión en cerdos de engorde (1/2): Diferenciación según peso inicial

Si los costes de una alimentación de precisión nos pueden parecer inasumibles, este sistema se basa en proporcionar una alimentación diferenciada a grupos concretos de animales. ¿Quieres saber qué criterios usan para hacer los grupos?

La creciente demanda de productos derivados de los animales requiere una utilización más eficiente de los principales recursos. Por este motivo, es necesario reevaluar constantemente los requerimientos nutricionales de los animales y mejorar los sistemas de alimentación para minimizar los desperdicios. En los últimos años, varios grupos de investigación han trabajado en los llamados sistemas de alimentación de precisión. Estos sistemas pretenden alimentar a un grupo de animales o al individuo con una composición de pienso específica con el objetivo de mejorar la eficiencia, la rentabilidad y la sostenibilidad de la producción ganadera (Pomar and Remus, 2019). Sin embargo, la utilización de estos sistemas de forma generalizada supondría actualmente un sobrecoste inasumible por la ganadería convencional.

Es bien sabido que los requerimientos nutricionales de los cerdos de engorde dependen básicamente del potencial de crecimiento de su tejido magro, así como la capacidad de ingestión de pienso (van Milgen et al., 2008). Por este motivo, la alimentación diferenciada de grupos de animales con distinto potencial de deposición magro o bien de ingestión es una opción factible entre la alimentación en fases convencional y los sistemas de precisión electrónicos. La aplicación de este sistema de alimentación supone agrupar los cerdos según el criterio que conlleve una máxima diferenciación en los requerimientos nutricionales. En los siguientes artículos analizaremos la alimentación diferenciada por categoría de peso vivo (PV) a inicio de engorde (30-60 kg PV) y según sexo en la fase de finalización (70-100 kg PV).

Diferencias debidas a la variabilidad de peso vivo

La variabilidad de peso vivo en los sistemas Todo Dentro-Todo Fuera es una realidad incómoda por sus efectos negativos en el momento del vaciado, ya que reduce el número de ciclos por año y representa una ineficiencia de los sistemas de alimentación en fases. Trabajos previos han mostrado que los cerdos pequeños se benefician de una alimentación diferenciada, ya que de forma habitual tienen un menor consumo de los piensos de iniciación (López-Vergé et al., 2018). La tabla 1 muestra las diferencias en capacidad de ingestión y crecimiento en cerdos categorizados en tres categorías según su PV. Se observa como la menor capacidad de ingestión de los pequeños es la razón por la que se incrementan las diferencias en PV al largo del engorde, ya que en el mismo período de tiempo estos son aún más eficientes.

Tabla 1. Efecto de la categoría de peso sobre la productividad de los 28 a los 63 kg de PV promedio (Aymerich et al., 2020). Letras distintas indican diferencias significativas. GMD = ganancia media diaria, CMD = consumo medio diario, IC = índice de conversión. EEM= error estándar de la media.

Pequeños Medianos Grandes EEM P-valor
Peso inicial, kg 23,4c 27,5b 32,1a 0,13 <0,001
GMD, kg 0,683c 0,750b 0,807a 0,017 <0,001
CMD, kg 1,34c 1,49b 1,66a 0,020 <0,001
IC 1,96c 2,00b 2,06a 0,018 <0,001

Respuesta diferenciada a la lisina dietética

El mismo estudio mostró una respuesta diferenciada principalmente entre los cerdos pequeños y los grandes al incremento de lisina dietética (Lis DIS). A modo de ejemplo, los cerdos pequeños mostraron un mayor incremento en crecimiento (GMD) y disminución en índice de conversión (IC) al incrementar la ratio Lis DIS - energía neta (Lis DIS:EN). Similarmente, la utilización de Lis DIS para ganancia de peso era similar en dietas con ratio lisina-energía baja, pero se incrementaba linealmente más en los grandes que en los pequeños y medianos (figura 2). Por lo tanto, los cerdos de estas dos categorías de peso eran capaces de aprovechar más la lisina en dietas con alta concentración de aminoácidos.

Figura 1. Efecto de la ratio lisina-energ&iacute;a de la dieta en cerdos de engorde (28-63 kg PV) clasificados seg&uacute;n su peso inicial (Aymerich et al., 2020).
Figura 1. Efecto de la ratio lisina-energía de la dieta en cerdos de engorde (28-63 kg PV) clasificados según su peso inicial (Aymerich et al., 2020).

Los datos de los primeros 26 días de la misma prueba se utilizaron para modelizar los ingresos descontando el coste del pienso e instalaciones (IOFFC; Menegat et al., 2019) en una simulación a tiempo fijo. En la figura 2 se observa como los ingresos por la venta de cerdos se van incrementando paulatinamente en los cerdos pequeños hasta la dieta con una ratio Lis DIS:EN más elevada (4,88 g Lis DIS/Mcal EN), mientras que en las categorías de medianos y grandes se llega al máximo alrededor de los 4 g Lis DIS/Mcal EN y posteriormente hay una caída.

En esta fase (30-60 kg PV), una estrategia de alimentación diferenciada consistiría en dar una dieta de ≥4.5 g Lis DIS/Mcal EN al tercio más pequeño de cerdos y una dieta de 4.0 g Lis DIS/Mcal EN a los cerdos restantes, incrementando 0.5-1.0 € el beneficio por cada cerdo pequeño

En resumen, una alimentación diferenciada de los cerdos pequeños dentro de un lote de engorde nos permite maximizar los ingresos por la venta de los cerdos pequeños reduciendo las diferencias en PV entre estos y los más grandes. Además, podemos maximizar los ingresos para los cerdos más grandes disminuyendo el coste de pienso al utilizar dietas con menor concentración de Lis DIS ya que responden de forma más limitada al incremento de la ratio lisina-energía. La puesta en práctica de este tipo de medidas conlleva inversiones como es la instalación de una línea extra de alimentación para parte de los corrales, moderadas en comparación con los sistemas de alimentación de precisión.

Figura 2. Modelizaci&oacute;n econ&oacute;mica (IOFFC) del efecto de la ratio lisina-energ&iacute;a en cerdos de engorde (28-63 kg PV) clasificados seg&uacute;n su peso inicial (a partir de Aymerich et al., 2020)
Figura 2. Modelización económica (IOFFC) del efecto de la ratio lisina-energía en cerdos de engorde (28-63 kg PV) clasificados según su peso inicial (a partir de Aymerich et al., 2020)

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