La medicación a través del agua de bebida es una de las vías más utilizadas en producción porcina, pero su eficacia depende de muchos factores que a menudo se pasan por alto. Esta infografía repasa los puntos críticos del sistema —desde la calidad y cantidad de agua en el depósito hasta el filtrado y el caudal— y compara las dos principales opciones: en depósito y con dosificador.
También recoge aspectos clave como la solubilidad del producto, el uso de agitadores para evitar precipitaciones, la importancia de trabajar con concentraciones correctas de solución madre (nunca por debajo del 2-4%), la temperatura o la necesidad de limpiar todo el sistema una vez finalizado el tratamiento.












