Cerdo de sacrificio: fuerte corrección de precios al inicio de año
Enero de 2026 comenzó con un claro retroceso del mercado porcino alemán, un episodio que probablemente quedará en la memoria durante bastante tiempo. La mayoría de los productores era consciente de que la pérdida de días de sacrificio en torno al cambio de año acabaría pasando factura. Los excedentes en el mercado de cerdo vivo se consideraban previsibles y se daba por descontado cierto grado de presión a la baja sobre los precios.
Sin embargo, lo que sorprendió a muchos fue que la cotización cayera de forma tan brusca ya al inicio del mes, pasando de 1,60 € a 1,45 €. No fue tanto la bajada de precio en sí, sino su magnitud y la rapidez con la que se produjo, lo que golpeó con fuerza a las granjas y dio lugar a un arranque de año claramente desalentador.


En los primeros días de enero quedó patente la dificultad del mercado para absorber los efectos posteriores al periodo de fin de año. Los cerdos listos para sacrificio se fueron acumulando, mientras que las actividades de sacrificio, despiece y transformación solo recuperaban de forma gradual su capacidad normal. La reducción de los excedentes avanzó lentamente y con marcadas diferencias entre regiones. Al mismo tiempo, el mercado de la carne se encontraba ampliamente abastecido, por lo que no llegaron impulsos de alivio desde ese lado. Una vez alcanzado el nuevo nivel de precios, la cotización se estabilizó en 1,45 € durante el resto del mes. Esto aportó cierto grado de calma al mercado, aunque apenas contribuyó a relajar el clima de tensión. La decepción por el brusco retroceso registrado a comienzos de mes fue profunda y marcó el tono de las conversaciones a lo largo de toda la cadena de valor.
Las ventas de carne se mantuvieron moderadas durante todo enero. Tras el periodo festivo, la demanda fue previsiblemente contenida y, pese a algunas campañas promocionales puntuales en la distribución alimentaria, faltó un impulso decisivo. Las distintas piezas pudieron comercializarse de forma continuada, sin que en ningún momento se detectaran señales de escasez. Muchos operadores del mercado describieron la actividad comercial como correcta, pero carente de dinamismo. Solo hacia finales de mes comenzaron a multiplicarse los indicios de que los excedentes en el mercado de cerdo vivo empezaban a reducirse lentamente y de que los pesos de sacrificio habían superado ya su máximo. Esta evolución alimentó un cauto optimismo, aunque no logró borrar por completo el amargo arranque de enero.
Lechones: estabilización progresiva sin impulso alcista
El mercado de lechones mostró signos de estabilización a lo largo del mes. Tras las bajadas de precios registradas anteriormente, la oferta y la demanda volvieron a encontrar un mayor equilibrio. La colocación de partidas libres siguió siendo complicada en algunos casos, pero en conjunto los operadores del mercado de lechones señalaron condiciones más equilibradas.
De forma puntual, la demanda aumentó por motivos meteorológicos, con el objetivo de evitar naves vacías ante posibles condiciones adversas que impidieran la logística. Como resultado, el mercado de lechones se mostró más estable que el de cerdos de sacrificio, aunque sin llegar a generar impulsos claros al alza.
Cerdas: presión elevada y preocupación por la situación económica
La situación se mantuvo claramente más tensa en el segmento de las cerdas. La oferta fue elevada durante gran parte del mes y se encontró con un mercado de carne de cerda bien abastecido y con un impulso de demanda limitado. La presión competitiva fue intensa, impulsada no solo por la amplia disponibilidad de piezas procedentes del sacrificio de cerdos, sino también por el aumento de ofertas a bajo precio dentro del mercado europeo.
Las restricciones a la exportación relacionadas con la peste porcina africana (PPA) que afectan a España también influyeron, ya que volúmenes adicionales se desviaron hacia el comercio intracomunitario, intensificando la competencia. En este contexto, la cotización VEZG de las cerdas de sacrificio descendió a lo largo del mes y se situó recientemente en 0,68 €. Los precios de liquidación más bajos anunciados por grandes empresas como Tönnies y Westfleisch añadieron incertidumbre. En muchas granjas crecieron las preocupaciones ante la posibilidad de que la situación económica de la producción de cerdas pudiera deteriorarse aún más.
Factores políticos y estructurales condicionan el sector
Más allá de la evolución estrictamente del mercado, los factores políticos y estructurales desempeñaron un papel clave en enero. Una atención considerable se centró en el programa federal de reconversión de granjas. El Gobierno alemán anunció que dicho programa se interrumpiría de forma anticipada debido a una escasa acogida. Al mismo tiempo, las solicitudes presentadas pusieron de manifiesto la enorme presión inversora, especialmente en la producción de cerdas. Según estimaciones de encuestas sectoriales, serán necesarios varios miles de millones de euros para aplicar los nuevos estándares en salas de cubrición y de partos. Muchas granjas consideran que no están en condiciones de asumir estas inversiones sin un apoyo financiero fiable.
En consecuencia, están muy extendidos los temores a una nueva oleada de abandonos en la producción de lechones. Sin disposiciones transitorias de la ley para las salas de partos existentes y sin ayudas posteriores, numerosos agentes del mercado creen que se avecina una ruptura estructural que podría debilitar de forma duradera la producción nacional. Esta situación compleja se vio además condicionada por nuevas señales políticas. La confirmación por parte de la Organización Mundial de Sanidad Animal del estatus de Alemania como país libre de fiebre aftosa sin vacunación fue ampliamente valorada por el sector como una señal relevante. Este reconocimiento refuerza la posición de Alemania en el comercio internacional y subraya la importancia de un control eficaz de las enfermedades animales. Al mismo tiempo, el debate en torno al futuro de las ayudas a la ganadería puso de manifiesto hasta qué punto los marcos políticos influyen cada vez más en las decisiones económicas de las granjas.
Europa y la PPA en España condicionan el entorno competitivo
Los acontecimientos internacionales influyeron en el mercado alemán de forma indirecta durante el mes analizado. En el conjunto de Europa, en términos generales, las cotizaciones se estabilizaron, aunque la presión competitiva se mantuvo elevada. Un factor clave fue también en este caso el impacto persistente de la PPA en España. Las restricciones a la exportación asociadas a la enfermedad han obligado a redirigir volúmenes significativos de carne de cerdo española hacia el mercado interior europeo. Estos flujos adicionales intensificaron la competencia dentro de la UE y contribuyeron a una situación de oferta abundante, especialmente en el comercio de carne. Como consecuencia, no se materializaron impulsos de alivio procedentes del exterior para Alemania. La estabilización del mercado solo podía llegar, por tanto, desde dentro del propio sistema, a través de la reducción gradual de los excedentes y de una mejora lenta pero progresiva de la demanda de carne.
Las perspectivas se mantienen prudentes, aunque no exentas de cierta esperanza. En las próximas semanas será determinante comprobar si continúa la reducción de los excedentes y si la demanda de carne repunta conforme a los patrones estacionales. Del mismo modo, serán clave las señales políticas que aporten seguridad de planificación a las granjas.
Enero de 2026 dejó claro hasta qué punto el mercado es actualmente sensible. Los productores ya anticipaban precios más bajos, pero la intensidad de la corrección a comienzos de mes sorprendió a muchos y supuso un duro golpe. La gran incógnita a corto plazo es si la posterior estabilización podrá transformarse en una recuperación sostenible.







