Resúmenes AASV 2019 - Nutrición

Con esta entrega final, Antonio Palomo nos resume los pósters y las ponencias sobre nutrición presentados en la última edición de la AASV.

♦ Nutritional considerations for highly productive and aging sow herds – Z. Rambo – Zinpro Corporation

La investigación nutricional en cerdas a gran escala, excepto en lactancia y finales de gestación, continúa siendo un desafío. La comprensión de los impactos directos e indirectos de la nutrición de las cerdas y su efecto en su productividad y la longevidad y el rendimiento de la progenie sigue siendo una oportunidad para un mayor avance en el conocimiento. El presupuesto anual de alimentación para cerdas es de aproximadamente 1.150 kg, dependiendo de la formulación de la dieta y el manejo de la nutrición, lo que representa el 10% de la inversión total en alimentación. Hay que tener en cuenta el rendimiento reproductivo basado en la edad de las cerdas (desarrollo de las nulíparas), el crecimiento fetal, el desarrollo mamario, el rendimiento de la lactancia, la transferencia de la inmunidad pasiva y la longevidad. La inversión en cerdas de reemplazo no es rentable hasta que se desteta su tercera camada. La progenie de camadas P1 tiene un rendimiento y una GMD más pobres en el engorde (bajo peso al nacer, menor transferencia de inmunidad pasiva y reducción de la producción de leche).

La administración de micronutrientes en mg / kg de peso corporal disminuye a medida que la cerda gana peso.

Alrededor del día 90 de gestación, las tasas de acreción tisular y de deposición de proteina fetal aumentan rápidamente. El aumento diario de la ingesta neta de energía aumenta el peso al nacer de los lechones, pero la magnitud de la respuesta es pequeña (30 g / cerdo). Las interacciones entre paridad y energía también se notaron en la mortalidad fetal, donde el aumento de la EN diaria (4,5 vs 6,75 Mcal) incrementó mortalidad fetal en las cerdas pero no en las cerdas jóvenes. La ingesta de lisina SID a finales de la gestación indica que 10,7 gramos por día son suficientes para cumplir con los requisitos de deposición de proteínas fetales en cerdas que crían 14 o más cerdos vivos, ya que el aumento de la ingesta diaria de lisina SID a 20 gramos no dio como resultado un mejor peso al nacer del lechón. Lo que queda claro de la investigación y la práctica, es que mantener la puntuación adecuada de la condición corporal de la cerda durante la gestación es absolutamente vital para el rendimiento posterior de la lactancia y los resultados reproductivos.

La nutrición y el manejo de la nutrición durante la lactancia siguen siendo un aspecto fundamental que afecta no solo el éxito reproductivo de la cerda, sino también los resultados de su progenie. La optimización de la ingesta de nutrientes para maximizar el crecimiento de la camada y el rendimiento reproductivo de la cerda de manera rentable, sigue siendo un objetivo primordial. Las dietas de lactancia muestran claramente que la lisina tiene un mayor impacto en el ADG de los lechones y en la respuesta del rendimiento reproductivo de las cerdas que el nivel de energía de la dieta.

Se han hecho cambios en los requerimientos de vitaminas y minerales traza en el NRC 2012. La gran variación en el uso de vitaminas y oligoelementos sugiere que no se han extraído conclusiones sólidas. Alimentar a las cerdas con minerales orgánicos en la gestación y la lactancia resulta en una mayor producción de leche y GMD de los lechones.

Los avances en el progreso genético continúan desafiando y cambiando los requisitos de nutrientes para un rendimiento óptimo.

♦ A re-examination of some mineral needs of sows – N . Lu -University of Kentucky

La mayor productividad de las cerdas implica, inevitablemente, una mayor movilización de los minerales de sus tejidos corporales y su capacidad reproductiva si las necesidades minerales de reproducción superan las reservas corporales y las ingestas dietéticas (Ca, P, Mg, K, Na, Zn y Cu). El boro (B) puede ser el siguiente mineral traza con efecto potencial sobre el crecimiento y la salud de los cerdos mediante la manipulación del metabolismo energético. La adición de decahidrato de borato de sodio a 5 mg / kg de la gestación temprana no afectó a la concentración de Ca y P en el fémur. A su vez, el boro reduce la secreción de insulina y disminuye los niveles de glucosa en la sangre en ratas y pollitos (beneficioso para prevenir la diabetes gestacional).

En el presente estudio, el aumento de los niveles dietéticos de Cu en la gestación de primíparas (20-120 y 220 mg / kg de cloruro de cobre) aumentó linealmente el peso de los lechones al destete y la GMD ajustada; Además, la concentración de Cu en el hígado materno también presentó un aumento lineal en cerdas y en lechones.

♦ Evidence-based guides for mineral suppements of sow diets – Tom Crenshaw & Mariola Gonzalez Capdeville – University of Wisconsin

Mortalidad de cerdas de EEUU: Un seguimiento de 104 granjas da unos resultados del 6,5% en 2002, del 10% en 2007 y del 10,3% en 2015-17. Prolapso uterino: bienestar animal, moral del trabajador y pérdidas económicas - ¿Etiología desconocida (hipocalcemia?) - Homeostasis correcta.

En las vacas vemos que las complicaciones asociadas a un bajo nivel de Ca sérico: postración prolongada, pérdida del tono uterino, inercia uterina, involución tardía del cuello uterino.

El factor predisponente para la hipocalcemia puede ser el exceso de Ca en las dietas de transición. El manejo actual es proporcionar suplementos minerales aniónicos para dietas de transición para aumentar la retención aparente de calcio en las cerdas preparto. La disminución lineal del pH y el equilibrio catión-anión (aumento de la excreción de Ca en niveles por encima del 1,5%) refleja un aumento de las reservas de Ca fácilmente modificable (modulación y balance de calcio).

¿Es la hipocalcemia un problema en cerdas de periparto?

Se utilizaron dietas experimentales: 0,65 y 0,67% de Ca de gestación y lactación vs 1,75% Total y 0,50 y 0,7 % de P en dietas de control y experimentales. No se detectó evidencia de hipocalcemia a lo largo de la lactancia y se describió una disminución de la consistencia en la concentración de P en suero. La hipocalcemia, un presunto factor predisponente en el prolapso uterino, no se detectó en cerdas periparto. Las cerdas alimentadas con una dieta rica en calcio mostraron hipofosfatemia.

El % de ceniza cortical vs esponjosa aumentó con la paridad. El calcio varió con paridad y hueso, pero solo 1 a 2%. El fósforo mostró pequeñas diferencias entre los huesos. En una granja bien administrada y altamente prolífica, no hay evidencia que respalde el agotamiento de los minerales traza en las reservas de tejidos en toda la paridad: las cerdas mantuvieron reservas de minerales en las 7 paridades. (Fosfatasa alcalina específica del hueso = mercado de formación ósea y colágeno = marcador de resorción ósea). El exceso de calcio en la dieta disminuye las concentraciones de vitamina D activa en las cerdas. La acidificación de las dietas de cerdas moviliza las reservas de calcio.

Hay que tener en cuenta los mecanismos homeostáticos en las formulaciones dietéticas.

Modern sow feeding opportunieties: a utopian view in an industry hesident to chenge. HL Frobose – JYGA Technologies Inc

Es importante calibrar los sistemas de alimentación volumétricos tanto en dosificadores como en estaciones electrónicas de alimentación. Es posible que no se realice de una forma práctica o económica. Su uso no es difícil pero sí es fácil de olvidar, por lo que se recomienda comparar la calibración, mes a mes, en las granjas dentro de las tareas de control y mantenimiento. La valoración de la condición corporal necesita utilizar también el consumo de alimento preciso antes de modificar las curvas de alimentación.

El sobrepeso de las cerdas da lugar a un sobrecoste ya que, además de desperdiciar pienso, se reducen los parámetros productivos en las siguientes lactaciones. Las pérdidas de pienso son inferiores en los sistemas de estaciones de alimentación electrónicas que en los de alimentación en suelo o caída libre.

Las necesidades nutricionales de las cerdas difieren según número de partos, de forma que las cerdas jóvenes tienen mayores necesidades de aminoácidos, calcio y fósforo, por lo que tenemos un margen de oportunidad para ahorrar algún euro en las cerdas de más ciclos. Para ello, necesitamos considerar el manejo de los piensos y los equipos de alimentación a efectos de reducir las agresiones entre las cerdas, recomendando disponer de una extra de pienso a las cerdas que entran en los grupos las primeras 48-72 horas, atendiendo a las que no hayan comido su ración completa en este periodo.

Algunos sistemas de alimentación tienen la facultad de alterar la dieta ingerida diaria, haciéndola coincidir con sus necesidades individuales diarias en base a las mayores necesidades de aminoácidos al final de la gestación y evitando el sobreconsumo de nutrientes durante la mitad de la gestación en la mayoría de las cerdas.

La adición de ácidos grasos omega 3 al principio de la gestación aumenta, según recientes estudios en Australia, los nacidos vivos en 0,9 lechones. La suplementación de ácido fólico y vitamina B12 durante los primeros 30-60 días de gestación reduce las pérdidas tempranas de gestación. También explican que la adición de betaína a las cerdas en época de verano tiene un efecto beneficioso en la fertilidad de las mismas.

El uso de dietas periparto (fase de transición) que incluyen suplementos de fibra, colina, L-carnitina, ácido cítrico y vitaminas del complejo B, además de un correcto balance electrolítico, reducen la incidencia de diabetes gestacional, constipación intestinal e infecciones intrauterinas.

En trabajos recientes se sugiere que alimentar ad libitum a las cerdas antes del parto (excepto las cerdas con sobrepeso) mejora los parámetros de lactación, así como dar al menos 3 comidas al día.

Durante la fase de lactación se barajan diferentes opciones como son la restricción o la disposición ad-libitum en el principio de la misma. Los sistemas de alimentación húmeda vs seco mejoran la ingesta diaria en un 7-10 % (los sistemas automáticos de distribución nos pueden ayudar también a mejorar tanto el manejo del pienso como las condiciones higiénicas de los sistemas de alimentación). Los sistemas de alimentación controlada no son lo mismo que los sistemas de restricción, teniendo como próximas fronteras los sistemas de alimentación de precisión en lactación, cuya tecnología está disponible recientemente, y nos permite ajustar el consumo a los requerimientos diarios de aminoácidos y energía en base al ajuste del consumo diario de alimento. Para ello, es precisa la captura y utilización de los datos para alcanzar dicho fin de forma segura y sin mucho esfuerzo. Debemos utilizar la tecnología para una mejor gestión de la alimentación aunque aún nos queda mucho trabajo por hacer. (Everything should be made as simple as possible, but not simpler – Albert Einstein)

♦ Feeding strategies for today´s prolific sow – Ashley Dedecker – Director of production research Smithfield

Para tener cerdas hiperprolíficas en el futuro es preciso comenzar con una buena recría de las futuras reproductoras. Las sugerencias para que el director de producción tenga éxito se basan en numerosos factores como son: adquirir cerditas futuras reproductoras correctas, adecuada toma de calostro y peso al nacimiento (identificación en dicho momento recomendando a las hembras con el mayor peso), así como prácticas de adopciones-cesiones controladas, que alcanzan un peso alto en el momento de llegar a su pubertad y con una elevada longitud de los cuernos uterinos (aumento del porcentaje de cerdas retenidas en la granja).

Es crítico definir la edad a que inseminamos por primera vez a nuestras cerdas de reposición, lo que va a tener un gran impacto en el tamaño de la primera camada, la tasa de partos y el porcentaje de cerdas que llegan al tercer parto. Se determina que el momento óptimo de la primera inseminación está entre 30-34 semanas de vida, lo que estiman en 3 lechones más nacidos durante tres partos que aquellas cerdas inseminadas antes de los 7 y después de los 9 meses de vida. Para conseguir que el mayor número posible de cerditas futuras reproductoras sean cerdas en producción es importante alcanzar pronto su pubertad, tener un correcto plan de exposición a verracos a partir de dicho momento, tener un criterio de la buena detección del celo en base a un correcto método de contacto entre verracos y cerditas en cuanto a la duración y frecuencia de su exposición, además de tener en cuenta el ratio de cerditas por verraco.

La alimentación específica de las futuras reproductoras es crítica y, además, hay que tener en cuenta el tamaño de partícula del pienso para evitar problemas de úlceras gastroesofágicas en las mismas.

♦ Nutritional science of the health-challenged pig – Nicholas Gabler Associate Professor Iowa State University

La prioridad metabólica y la asignación de recursos es la habilidad relativa de los tejidos para obtener y utilizar los nutrientes. Las patologías reducen la ingesta de nutrientes e incrementan las necesidades energéticas por la fiebre y la respuesta inmune, aumentando el metabolismo de los aminoácidos en el hígado (componentes inmunitarios, gluconeogénesis – liberación de glucosa en torrente sanguíneo), comprometiendo la función intestinal.

En las infecciones por virus PRRS se reduce el consume medio diario hasta un 51 %, la ganancia mediad diaria en un 58 % y se altera poco el índice de conversión en los 35 días posteriores a la infección. Esto tiene su impacto negativo en el peso corporal (15 kg) al tiempo que reduce la integridad del yeyuno y activa el transporte de glucosa mientras se produce un ahorro en la glucosa oxidada. Esto da lugar a un aumento en las necesidades de energía metabólica de mantenimiento de unas 148-150 kcal/día necesarias para la supervivencia frente a los parámetros productivos reduciendo la deposición de proteína y lípidos. La nutrición tiene una baja influencia en la viremia.

Cuando tenemos una infección por virus PRRS recomiendan tratarla desde el punto de vista nutricional con un suplemento isotónico de electrolitos, vitaminas B12 y salicilato sódico, además de incrementar un 120 % el ratio lisina/energía metabolizable al tiempo que mantener el equilibrio de la lisina con el resto de aminoácidos (el ratio entre necesidades de lisina/EM es similar tanto en infecciones naturales como experimentales siendo esta relación más importante que los niveles de proteína). La dilución energética de las dietas aumenta el consumo del pienso.

♦ Nutritional advancements to improve pig health – Jon De Jong – Pipestone

En las dietas de lechones destetados, los modelos europeos referidos a las necesidades de fibra nos dicen que existen investigaciones poco concluyentes, arrojando dudas sobre si son mejores las fibras solubles o insolubles en cuanto a su impacto sobre la salud digestiva (trabajos en ambos sentidos), así como en cuanto al óptimo ratio insoluble/soluble (se sugiere una ratio cercano a 4). El microbioma digestivo es uno de los grandes desconocidos en la nutrición y salud de los cerdos a día de hoy. El trasplante de microbiota fecal en humanos (FMT) es frecuente para controlar patologías como colitis por Clostridium difficile, enfermedad de Crohn, enfermedad de Párkinson y otras patologías entéricas. Los aditivos nutricionales más efectivos según un estudio sobre 1.698 ensayos realizado por McCormack en 2018 son los ácidos orgánicos, probióticos y minerales zinc/cobre, siendo necesario estudiar los diferentes escenarios y modelos de ensayos para conocer de forma más precisa sus mecanismos de acción.

Estudian en cerdos de engorde problemas derivados de necrosis de orejas, mordeduras de rabos y úlceras en piel, con origen en el ambiente, estado sanitario y nutrición (lisina, sodio, toxinas…). Algunos vicios se incrementan en dietas bajas en energía con un nivel de lisina digestible inadecuado. Los problemas de úlceras grastro-esofágicas se incrementan en piensos granulados frente a harina, al tiempo que se reducen cuando el pienso de crecimiento es granulado y el de acabado harina. Reiteran el efecto positivo de las xilanasas en el aprovechamiento de los polisacáridos no amiláceos (arabinoxilano) en el digestivo del cerdo con una mejor respuesta en las dietas con trigo y una respuesta poco consistente en la mejora de la eficiencia energética en las dietas maíz-harina de soja – DDGS. En diferentes trabajos de investigación demuestran una reducción tanto en la morbilidad como en la mortalidad de cerdos alimentados con xilanasas, demostrando cómo la nutrición puede y tiene un efecto sobre la salud de los cerdos.

♦ Strategies for starting the weaned pig – C. Shull – The Maschhoffs

Debemos conseguir que los lechones destetados comiencen a comer lo antes posible, siendo crítico para que puedan alcanzar su máximo potencial de crecimiento. Lógicamente mantener una adecuada salud del efectivo reproductor es crítico. Es esencial poner especial atención en el manejo de la variación de pesos/edad de los lechones en el momento del destete a efectos de que cada grupo de lechones coman el pienso más adecuado durante la fase post-destete. Al mismo tiempo el cuidado-vigilancia individual de los lechones en granjas comerciales va a influir de forma decisiva en los parámetros de producción tanto en las lechoneras como en la fase de engorde. Precisamos conocer con exactitud la mortalidad post-destete por periodos de tiempo correlacionados con la ingesta de alimento, la ganancia media diaria y el resto de parámetros zootécnicos. El consumo de alimento después del destete está correlacionado con la salud intestinal (desarrollo anatómico y fisiológico).

Para minimizar la mortalidad y penalización de parámetros productivos es esencial controlar diariamente las condiciones ambientales, bebederos y comederos, mantener temperatura – humedad – renovación de aire al tiempo que evitar corrientes, además de una cuidado intensivo individual de los lechones (identificar de forma temprana cualquier lechón problema), comprobar que tienen un espacio-densidad adecuada y están bien segregados por edad-sexo y peso en el momento del destete.

La edad al destete supone grandes diferencias de forma que, por debajo de 21 días, la mortalidad se incrementa en un 0,47 % cada día además de reducirse la ganancia media diaria. En un trabajo sobre 216.051 lechones con control de peso individual demuestran dicho impacto de la mortalidad según el peso al nacimiento. De la misma manera concluyen que hay un impacto de la genética del macho finalizador sobre el crecimiento de los lechones y la eficacia alimenticia en las dos semanas post-destete y su supervivencia al día 30 de vida que, sobre todo, se ve muy afectado por la densidad de los lechones en dicha fase.

♦ VITAMINA E: el stress oxidativo es un desequilibrio entre los radicales libres y antioxidantes que pueden dañar los componentes celulares y comprometer el crecimiento, la sanidad y los procesos de envejecimiento. No obstante, dichos radicales libres pueden servir para regular el metabolismo (ej.- participan en la inducción de la hiperactividad de la motilidad espermática y reacción del acrosoma). La vitamina E es el antioxidante clave y a las dosis adecuadas reducen la vida media de dichos radicales libres. No obstante, a dosis altas, pueden impedir los procesos de regulación metabólica mencionados. Así, hay varios trabajos que conjugan la mezcla parcial de vitamina E más polifenoles para obtener los mismos efectos que con dosis totales de vitamina E sola (11 ppm vitamina E + 69 ppm polifenoles en cerdos de engorde).

♦ MICOTOXINAS: Los síntomas clásicos que nos inducen a pensar en problemas de micotoxinas son la reducción del consumo de alimento, la reducción de los parámetros productivos y la presencia de vómitos. Los productores se preguntan cuál es el impacto económico de las micotoxinas tanto en cuadros clínicos como subclínicos ya que, incluso a bajos niveles, predisponen a patologías entéricas, respiratorias y reproductivas, además de aumentar el riesgo de prolapsos pélvicos al causar procesos inflamatorios, modular el ambiente gastrointestinal y provocar inmunosupresión, lo que afecta negativamente a la eficacia de las vacunas. Los niveles recomendados de intervención para el uso de aditivos que mitiguen el impacto de las micotoxinas en la producción han sido referenciados por el Dr. E. Hendel (EU Regulation 2006/576/EC; EU Regulation 2013/165/EU).

Nivel de intervención según tipo de micotoxina (ppb):

Aflatoxinas → 100-200
Alcaloides → 900
Fumonisinas → 1000
Ochratoxina → 400-500
A-Tricotecenos (T-2) → 250-400
B-Tricotecenos (DON) → 900,
Zearalenonas → 250

Analizan muestras de maíz durante 2018 en EEUU y encuentran que el 94 % de las mismas contienen al menos una micotoxina (91 % en 2017), siendo del 58 % las que tienen 2 o más micotoxinas (48 % en 2017). La micotoxina más prevalente fue la fumonisina, con niveles medios de 3.375 ppb, y la de menor fue la DON, con 974 ppb (valores muy similares a 2017). La prevalencia de zearalenona fue del 34 %, con niveles medios de 235 ppb, muy similares ambos a los de 2017. En su estudio sube la prevalencia de aflatoxinas con respecto a años anteriores hasta un 10 % vs 3 % y el 1 % con niveles medios de 147 ppb.

Los niveles de DON por encima de 1 ppm producen un impacto negativo sobre el consumo y ganancia media diaria, además de alterar las funciones de barrera en el intestino, afectar la respuesta inmune e incrementar el stress oxidativo.

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