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Anoestro en cerdas multíparas

Cuando afecta a multíparas no hay que eliminar tantas cerdas como en el caso de las primíparas que vimos en el artículo anterior ya que, por lo general, las cerdas terminan por mostrar el celo, pero con un retraso considerable respecto a lo que se considera una salida normal.

Para iniciar un ciclo reproductivo, es imprescindible que las cerdas muestren un celo, de tal modo que puedan inseminarse y así empezar una nueva gestación. Tanto si hablamos de cerdas primerizas como si hablamos de cerdas destetadas, siempre hay un pequeño porcentaje de animales que no muestran celo o que lo muestran con retraso respecto a lo que sería normal. Si no muestran celo, el problema es grave, pues no se puede iniciar un ciclo reproductivo, pero si lo muestran con retraso (por lo general esto sucede después del destete), el problema es que afecta a la estructura de los lotes y, por lo tanto, al número de partos que se conseguirá en cada uno de ellos, además de que incrementa los costes de producción al tener un porcentaje de cerdas improductivas en la granja.

Las cerdas anoéstricas son las que no presentan signos de celo en los 10 primeros días después del destete, lo que conlleva un alargamiento del intervalo destete-servicio, con las consiguientes repercusiones productivas y económicas.

En condiciones de normalidad, un 93% de las cerdas destetadas deberían de haber mostrado signos de celo dentro de los 10 días siguientes al destete.

Por lo general se expresa como porcentaje de las cerdas destetadas en un período. Cuando las cerdas destetadas que todavía no han mostrado signos de celo superan el 7% del total de cerdas destetadas en un período dado, deberían ser investigadas para encontrar medidas correctivas que permitan volver a la normalidad. O, dicho de otro modo, cuando el intervalo destete-servicio se alarga más de 6 días.

Pasos que seguir en la investigación

El primer paso será siempre la suspensión de cualquier tratamiento hormonal que se esté practicando a las cerdas. Los tratamientos hormonales van encaminados siempre a afectar el ciclo reproductivo en distintos modos. Para que la investigación no se vea alterada, es esencial suspenderlos temporalmente, hasta tener clara cuál es la causa, y qué acciones correctivas emprender.

El segundo paso es agrupar a las cerdas que presentan una muestra de celo retrasada tras el destete en función de distintos períodos que permitirán relacionarlas con distintas posibles causas del problema.

Grupo 1

Cerdas anoéstricas que van en celo en el período comprendido entre los días 25-30 post-destete.

Si a los 25- 30 días le restamos la duración normal de un ciclo estral o ciclo del celo (21 días), nos encontramos con que las cerdas salieron en celo con normalidad al post-destete: 4-9 días post-destete. Este tipo de situaciones se dan cuando la detección de celos no es buena.

La solución debe venir de la mano de la mejora en la recela, de tal modo que se consiga mejorar la eficacia en la detección de celos inmediatamente tras el destete.

Este tipo de cerdas no responden a los tratamientos hormonales habituales (combinaciones de PMSG y HCG) que se realizan a partir de los 10 días post-destete.


Grupo 2

Cerdas anoéstricas que van en celo en el período comprendido entre los días 21-25 post-destete.

Al igual que en el caso anterior, la respuesta a los tratamientos hormonales habituales (combinaciones de PMSG y HCG), cuando se realizan a partir de los 10 días post-destete, es mala o escasa.

En este caso si, al igual que en el caso anterior, le restamos la duración normal de un ciclo estral o ciclo del celo (21 días) a los días en que haya sido detectada, nos encontraremos con que las cerdas salieron en celo posiblemente alrededor del momento del destete o primeros días post-destete: <4 días post-destete. Este tipo de situaciones pueden darse en los siguientes supuestos.

  • Duración lactación larga. Lactaciones largas (>28 días) combinadas con muy buen manejo en sala de partos. Una ingesta elevada de pienso por parte de la cerda y lechones, puede ocasionar una pronta salida en celo que, de no realizar una temprana detección del celo con verraco desde el mismo día del destete, puede pasar inadvertido. Este tipo de situaciones son frecuentes en cerdas que se han usado como nodrizas o en cerdas ibéricas con tamaños de camada escasos y alta ingesta de pienso.
  • Destetes fraccionados. La práctica de destete fraccionado adelanta la salida en celo en unas 24 – 48 horas.

Imagen 1. Proporción de cerdas en celo apartir del día del destete. P. English, 1986
Imagen 1. Proporción de cerdas en celo apartir del día del destete. P. English, 1986

  • Vacunas en lechones. Los planes vacunales precoces en lechones están de moda y lo más habitual es aplicarlas la última semana de lactación. Hay vacunas que son bastante reactivas, afectando temporalmente el normal comportamiento de los lechones. El que los lechones reduzcan temporalmente la ingesta de leche de la cerda puede ser estímulo suficiente para que las cerdas adelanten la salida a celo, provocando que haya un porcentaje de cerdas en celo alrededor del momento del destete.
  • Otras causas. En producciones ecológicas donde se combinan lactaciones prolongadas y sistemas libres de alojamiento, es posible que los lechones ingieran grandes cantidades de pienso al final de la lactación, rompiéndose la dinámica normal de la lactación y provocando sacados parciales de la cerda que adelantarán la salida a celo.

    Cualquier otra causa que genere un secado prematuro de la cerda puede producir este tipo de anoestros.

    Naturalmente, el uso del verraco como elemento de detección del celo desde el mismo momento del destete será esencial en su prevención.


Grupo 3

Cerdas anoéstricas que salen en celo en el período comprendido entre los días 10-20 post-destete.

Es quizás el problema de anoestros post-destete más frecuente y dentro de este período habría que distinguir 2 causas generales:

  1. Pérdida excesiva de condición corporal durante la lactación.
  2. Salida en celo durante la fase de lactación.

Por lo tanto, la primera pregunta que deberíamos hacernos es:

¿Hay una diferencia considerable entre la condición corporal al inicio y al final de la lactación?

Por diferencia considerable entendemos perder más de 3-4 mm de grasa dorsal, más de 2-3 puntos de condición corporal o de más de un 15% de peso.

Si la respuesta es AFIRMATIVA

Se sabe que una pérdida excesiva de condición durante la lactación repercute negativamente sobre el intervalo destete-servicio, alargándolo y por lo tanto elevando el porcentaje de cerdas anoéstricas. Las cerdas necesitan más días para recuperar las reservas proteicas y grasas perdidas antes de iniciar un nuevo ciclo reproductivo.

Imagen 2. P&eacute;rdida de peso de las cerdas seg&uacute;n el n&uacute;mero de parto. Thaker, M.Y.C., Bilkei, G. (2005).
Imagen 2. Pérdida de peso de las cerdas según el número de parto. Thaker, M.Y.C., Bilkei, G. (2005).

Es más fácil que este tipo de situaciones se den en períodos de temperaturas elevadas (verano) pues la ingesta de las cerdas lactantes se ve perjudicada. En estas épocas hay más parámetros reproductivos que se verán perjudicados como las repeticiones, las cerdas vacías o los abortos, que se verán aumentados. Las cerdas más afectadas serán siempre las de primer parto pues son las que todavía estarán creciendo durante la primera lactación, llegando antes al límite de su capacidad para cubrir sus necesidades nutritivas (deben comer suficiente para seguir creciendo y para mantener la producción láctea).

Imagen 3. Efecto del ciclo sobre el porcentaje de cerdas que expresan el celo dentro de los primeros 7 días post-destete en verano en comparación con la primavera (adaptado de Belstra y otros, 2004)
Imagen 3. Efecto del ciclo sobre el porcentaje de cerdas que expresan el celo dentro de los primeros 7 días post-destete en verano en comparación con la primavera (adaptado de Belstra y otros, 2004)

Tabla 1. Patrón típico de las pérdidas de gestación durante la infertilidad estacional (O’Leary, 2010)

Primavera Verano/Otoño
Repeticiones regulares 3,7% 8%
Diagnósticos negativos 3,7% 12,6%
Abortos 0,7% 2,3%
Índice de partos ajustado 91,9% 77,1%

La solución en estos casos pasa por revisar la calidad de la dieta y la cantidad administrada durante la lactación, con el fin de reducir la pérdida de peso. En aquellos casos en que el problema se concentre exclusivamente en cerdas de primer parto, quizás habría que considerar la edad a la primera cubrición y el manejo que se sigue con ellas, especialmente en lo que concierne a su alimentación.

Si la respuesta es NEGATIVA

Cuando las cerdas retrasan la salida a celo, pero su condición al destete es excelente, habrá que pensar en otras causas. A veces el retraso en la muestra de celo viene provocado por haber destetado precozmente a las cerdas:

  • Lactaciones cortas
    • Primerizas: <21 días provocan anoestros por falta de involución uterina.
    • Multíparas: <17 días provocan anoestros por falta de involución uterina.
  • Falta de estímulos adecuados
    • Falta de contacto con el verraco.
    • Falta de intensidad lumínica (< 300 lux y 14-16 h de luz al día).
    • Excesivo frío o calor.
    • Excesivo estrés al destete:
      • Cerdas destetadas en grupos muy numerosos
      • Mezcla de cerdas primerizas con multíparas (afectará principalmente a las primerizas).
      • Competencia por el comedero o espacio (demasiada densidad de animales).
    • La presencia evidente de parásitos (internos o externos)
    • Presencia de micotoxinas en el pienso
    • Etc.

Otras veces el anoestro está provocado por un secado prematuro de las cerdas que hará que éstas salgan en celo durante la lactación. Si al igual que hemos hecho en los casos anteriores le restamos la duración normal de un ciclo estral o ciclo del celo (21 días) a los días en que haya sido detectada, nos encontraremos con que las cerdas salieron en celo posiblemente durante la segunda mitad de la lactación (15 días en adelante. Este tipo de situaciones pueden darse en los siguientes supuestos.

  • Destetes escalonados. Reducen progresivamente la producción de leche de la cerda hasta el punto de que ésta sale en celo estando todavía lactando.
  • Diarrea en lechones lactantes.
  • Camadas con lechones enfermos o débiles (típica situación).

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