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¿Cómo cambia la prohibición la forma en que vemos la formulación de pienso?

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¿Qué implica para la proteína de la dieta? ¿son posibles las dietas sin ZnO? ¿crees que más países prohibiran el ZnO?

En este capítulo, la Dra. Megan Edwards, consultora en nutrición animal, explica cómo la prohibición del óxido de zinc (ZnO) nos hace mirar más allá de los requerimientos tradicionales de nutrientes y si cree que la prohibición de la UE inspira a otras regiones a seguirla.

¿Cómo cambia la prohibición la forma en que vemos la formulación de pienso?
El óxido de zinc (ZnO) a menudo ha ocultado fallos de la formulación de piensos para lechones. Al eliminar el ZnO, los excesos o desequilibrios de nuestra formulación se hacen evidentes en forma de mayor incidencia de diarrea, variabilidad dentro del lote, enfermedades secundarias, mayores costes en alimentación y de producción, más mortalidad, etc. La prohibición del ZnO nos obliga a reflexionar sobre algunos de los aspectos de nuestra formulación que a menudo se pasan por alto. Tenemos que mirar más allá de los requisitos tradicionales de nutrientes y examinar el valor funcional o disfuncional de las materias primas para conseguir el mismo (o mejor) rendimiento en los lechones. Además de revisar la formulación de la dieta, también debemos centrarnos en diseñar la dieta de las cerdas para sembrar con efectividad la microbiota de los lechones, asegurando una cantidad y calidad óptimas de calostro, introduciendo el creep feed (o nutrición suplementaria) temprano y a menudo y revisando la edad al destete/peso ideal para obtener un mejor resultado.

¿Qué implica para la proteína de la dieta?
La calidad y la funcionalidad de la proteína son importantes en la dieta de los lechones. Debemos proporcionar la cantidad necesaria de aminoácidos digestibles para ayudar al crecimiento, la inmunidad y el mantenimiento, mientras que nos aseguramos de no suministrar un exceso de proteínas o niveles inaceptables de proteína no digestible. Podemos influir positivamente en la inmunidad suministrando ciertos tipos de proteínas, como extractos de levaduras o proteínas plasmáticas, de huevo, de harina de pescado o de leche, mientras que otras pueden tener un efecto negativo (como los factores antinutricionales en las proteínas vegetales). Cuando formulo dietas de lechones, utilizo la estimación de proteína no digerible para cada materia prima. También limito algunas materias primas clave, como la soja, y puedo forzar el uso de otros ingredientes como los extractos de levadura (en lugar de permitirlos sólo en función del precio y del perfil nutricional). También hay que asegurarse de que tenemos en cuenta los diez aminoácidos esenciales y su digestibilidad en la dieta. Otra consideración importante es centrarse en diseñar dietas
que saquen lo mejor de la función gástrica, ya que necesitamos un estómago que funcione bien, con un tiempo de retención adecuado para conseguir la mejor digestibilidad proteica. En este sentido, sugiero utilizar dietas ricas en grasas (para aumentar el tiempo de retención) combinadas con ácidos orgánicos libres que sean capaces de reducir el pH gástrico. Ten en cuenta que debes pensar bien qué tipo de grasas y/o aceites utilizas para garantizar que también se produzca una digestión adecuada de las grasas.

Por lo tanto, ¿son posibles las dietas sin ZnO?
Sí, yo creo que sí. De hecho, aprendí a vivir sin ZnO por casualidad cuando lo eliminé de un pienso creep feed comercial no medicado durante unos 6 meses. Esta dieta en concreto contenía SDPP, un extracto de levadura (inmunidad
pasiva), cantidades generosas de ácidos orgánicos, cereales cocidos y leche en polvo y se formuló con una capacidad de unión al ácido (ABC) baja. Esta dieta funcionó bien y me demostró que formular sin ZnO es posible. También
hay buenas evidencias de que usar más fibra inerte que fermentable en el periodo inmediatamente postdestete es
útil para prevenir la diarrea. También es importante considerar la fuente/forma del zinc nutricional en las dietas de
lechones. El zinc potenciado (tasa de inclusión baja, pero con mucha superficie) ha sido una herramienta útil que he
usado en combinación con la reformulación de la dieta en mercados donde el ZnO terapéutico no es bienvenido.

Tras la prohibición en la UE, ¿crees que más países lo harán?
Absolutamente. Trabajamos en mercados globales que comparten los mismos desafíos asociados con la contaminación ambiental y la resistencia a antibióticos. Ya existen regulaciones estrictas en China para el uso de minerales y legislaciones similares en Corea del Sur y Japón. Canadá ha anunciado que lo reducirá hasta 350ppm ZnO. Es probable que los mercados de exportación sigan la legislación europea más pronto que tarde. El desafío para muchos mercados, especialmente los que están muy fragmentados, es cómo los gobiernos controlaran las regulaciones. Un problema parecido es el del uso de antibióticos en estos mercados. Es importante recordar que el ZnO se introdujo en las dietas de lechones de transición para superar los problemas de bienestar y de rendimiento asociados a la diarrea postdestete. También hay que reconocer que su eliminación es más compleja para las fábricas de pienso que para los integradores o productores que se hacen su propio pienso, quienes tienen más control sobre los parámetros productivos (higiene, alojamiento, edad al destete, etc) que pueden influir en la salud y el rendimiento de los cerdos. Por lo tanto, espero que el abandono del ZnO sea más fácil en los mercados más consolidados.

 

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