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Cojeras en cerdas de reposición

Tras dos semanas de cuarentena, las nulíparas empezaron a cojear. El tratamiento con amoxicilinas no dió resultado, sólo las dosis elevadas (10 mg/kg) de macrólidos y espectinomicinas.

Jueves 3 diciembre 2015 (hace 1 años)
Juan Hernandezcmtoro55smma

Introducción

A finales de verano de 2014 vimos muchos casos problemáticos de debilidad de patas en cerdas de reposición. Este problema apareció en distintas explotaciones belgas, y todas tenían la misma historia: cuando se compraban las nulíparas y llegaban a la cuarentena estaban clínicamente sanas. Tras dos semanas de cuarentena, empezaban a cojear. El tratamiento con amoxicilinas no fue eficaz, sólo funcionaron las altas dosis (10 mg/kg) de macrólidos y espectinomicinas.

 

Descripción de la granja

En este caso se vieron involucradas tres granjas de ciclo cerrado de unas 300 cerdas en lotes de tres semanas. A continuación se describen las granjas afectadas:

Granja 1:

Se compraron 120 nulíparas danesas que llegaron a Bélgica con 20 kg, donde se alojaron en una unidad intermedia de cuarentena hasta los 180-240 días, fecha en que fueron trasladadas definitivamente a la granja. Las nulíparas recibieron una inyección de tulatromicina al llegar. Recibieron una dieta de crecimiento ad libitum y tuvieron acceso permanente al agua de bebida. Presentaban una buena condición corporal.

Entre 8-10 días tras la llegada casi la mitad de las cerdas empezaron a cojear de forma súbita. Sólo estaban afectados los miembros posteriores, con una inflamación discreta en las articulaciones. La alteración de la marcha parecía estar acompañada de dolor.

Granja 2:

Las cerdas jóvenes se compraron en distintos núcleos de Dinamarca y se transportaron directamente a la granja. Permanecieron en cuarentena durante 15 semanas. Cuando tenían alrededor de los 9 meses eran inseminadas por primera vez. Recibían una dieta de crecimiento dos veces al día y tenían acceso permanente al agua de bebida. Semanalmente se las suplementaba con 50 g de fosfato monocálcico hasta el parto.

Más del 80% de las nulíparas presentaban inflamación articular, con varios grados de cojeras: desde una simple elevación de la pata hasta la posición de "perro sentado".

Granja 3:

Las nulíparas se compraron en el mismo sitio que las de la granja 1. Recibieron una dieta de lactación ad libitum y tuvieron acceso permanente a agua de bebida. En esta granja en concreto, además de las nulíparas también cojeaban los cerdos de engorde.

Miembro posterior de una nulípara

Análisis

Posibles causas de debilidad de patas en cerdas de reposición:

1. Desequilibrio nutricional

  • Déficit de calcio y fósforo en la dieta de crecimiento. Dado que la suplementación en Dinamarca es mucho más elevada que la utilizada en Bélgica, es posible que las cerdas jóvenes tuviesen un déficit brusco de Ca y P, que causase malformaciones en las extremidades y cojeras.
  • El pienso de las tres granjas procedía de distintas empresas.
  • Por desgracia fue imposible analizar el pienso de los núcleos de origen en Dinamarca.
  • Se analizó el pienso suministrado durante la cuarentena (tabla 1).

► No se detectaron déficits destacables.

 

Tabla 1: Resultados de los análisis de minerales en el pienso de las tres granjas.

  ppm Ca ppm Cu ppm Fe ppm K ppm Mg ppm Mn ppm Na ppm P ppm Zn
Pienso de crecimiento 1 9200 27,7 350 6610 2090 82,7 4370 4500 130
Pienso de crecimiento 2 9760 12,2 411 6810 2180 75,6 1970 5970 136
Pienso de lactación 3 8050 12,8 306 7010 1930 88,4 1720 5110 82,8

 

  • También se analizó el agua de bebida en la granja 2 (tabla 2).

► El número de clostridios sulfito reductores y de enterococos intestinales era demasiado alto. Como consecuencia se recomendó limpiar y desinfectar las tuberías de agua.

 

Tabla 2: Resultados del análisis del agua de bebida durante la cuarentena en la granja 2.

  Número de coliformes Número de clostridios sulfito reductores Enterococos intestinales Recuento total en placa aerobios (22°C) Recuento total en placa aerobios (37°C) Amoníaco Nitratos Nitritos Sulfatos Sal pH
Resultado 9 15 19 3800 2200 0,54 <2,00 0,18 76,8 205,6 7,9
Normal <100 <1 <1 <100000 <100000 <2,0 <200 <0,5 <250 <3000 4-9
Unidades Cfu/ml Cfu/20ml Cfu/100ml Cfu/ml Cfu/ml Mg/l Mg/l Mg/l Mg/l Mg/l  

 

2. Análisis serológicos de las nulíparas de concentración de Ca y P (tabla 3)

  • Los resultados de estos análisis muestran una concentración serológica normal de Ca en las nulíparas con problemas. Sin embargo, la concentración de P es demasiado elevada en las tres explotaciones, especialmente la 1 y la 3. Se encontraron ratios Ca/P >4.
    No está muy claro porqué encontramos estas desviaciones. Las nulíparas se suplementaban con fosfato monocálcico, que principalmente es una fuente de P. Es posible que a las cerdas se les tomase la muestra de sangre justo después de comer, y que esto pudiese explicar una concentración de P en sangre tan elevada. Otra posible causa de esta proporción aberrante sería una falta de agua de bebida. Sin embargo, las cerdas de reposición tenían acceso permanente al agua, con un caudal suficiente en los chupetes, por lo que esta causa puede ser descartada.
  • La concentración de osteocalcina también fue baja en el primer lote de cerdas de la granja 1 y en la granja 3 se detectaron valores mínimos. Valores por debajo de 15 µg/l son indicativos de un recambio óseo inadecuado o de una osificación insuficiente. Esto puede tener varias causas: cambios hormonales (los estrógenos reducen la formación de hueso), exceso de leptina (reducción de la formación de hueso), o déficits en Ca, P, Mg y/o vitamina D.

Además, el CTx, que es un marcador de movilización ósea, era demasiado bajo en todas las granjas. Debido a la suplementación extra de Ca y P, no es ilógico que el CTx disminuyese.

 

Tabla 3: Resultados de los análisis serológicos de las nulíparas de las 3 granjas.

Granja 1 Ca (mmol/l) P (mmol/l) Osteocalcina (µg/l) CTx (µg/l)
Nulípara 1 2,21 8,93 6,70 0,10
Nulípara 2 2,74 8,60 6,70 0,10
Nulípara 3 2,67 9,22 6,70 0,10
Nulípara 4 2,65 8,98 6,70 0,10
Nulípara 5 2,79 7,42 6,70 0,10
Nulípara 6 2,13 8,11 11,90 0,10
Nulípara 7 2,75 9,98 11,90 0,10
Nulípara 8 2,86 8,92 11,90 0,10
Nulípara 9 2,64 9,51 11,90 0,10
Nulípara 10 2,75 9,84 11,90 0,10
Granja 2        
Nulípara 1 2,77 4,18 19,7 0,10
Nulípara 2 2,88 3,90 19,7 0,10
Nulípara 3 2,65 3,45 19,7 0,10
Nulípara 4 2,63 3,82 19,7 0,10
Nulípara 5 2,79 5,35 19,7 0,10
Granja 3        
Nulípara 1 2,24 10,41 11,90 0,10
Nulípara 2 2,54 10,88 11,90 0,10
Nulípara 3 1,59 10,55 11,90 0,10
Nulípara 4 2,50 11,90 11,90 0,10
Nulípara 5 2,60 10,32 10,60 0,10
Nulípara 6 2,30 11,03 10,60 0,10
Nulípara 7 2,62 10,65 10,60 0,10
Nulípara 8 2,56 10,23 10,60 0,10

 

Valores normales:

  • Ca: entre 1,62 y 2,85 mmol/l
  • P: entre 1,16 y 2,97 mmol/l
  • Osteocalcina: entre 11 y 22 µg/l
  • CTx; entre 0,15 y 0,75 µg/l

Miembro posterior de una nulípara

3. Necropsia de las nulíparas afectadas

Como las nulíparas se solían recuperar de los síntomas, la realización de necropsias no fue sistemática. Se eutanasiaron dos de ellas para realizar una necropsia. Ambas pesaban unos 100 kg. Se realizaron las siguientes observaciones:

  • No se detectaron anormalidades en los pulmones, corazón, hígado, riñones y tracto intestinal.
  • Ambas tuberosidades isquiáticas eran normales – se hallaron lesiones discretas en el cartílago de las cabezas del fémur.
  • Ambas rodillas estaban llenas de fluido hemorrágico – con lesiones leves en el cartílago de los cóndilos.
  • Las articulaciones carpales eran normales.
  • El aspecto externo de la columna era normal.
  • Se encontraron lesiones del cartílago en el atlas de una nulípara.
  • Examen histológico:
    • Tejido sinovial: 1x sin anomalías, 1x distintos grados de hiperplasia e hipertrofia sinovial. Infiltración de células plasmáticas, macrófagos y células redondas, con tendencia a formar folículos. Infiltración perivascular de células redondas: imagen de artritis infecciosa subaguda (E. rhusiopathiae? M. hyosynoviae?).
  • Examen bacteriológico:
    • En los cultivos de los hisopos recogidos en la articulación de la rodilla creció Staphylococcus sp.
    • PCR M. hyorhinis: negativo en ambas nulíparas.
    • PCR H. parasuis: negativo en ambas nulíparas.
    • PCR M. hyosynoviae: 1x positivo, 1x negativo.

 

Diagnóstico diferencial

  • Traumatismo.
  • Osteocondritis disecante, debilidad de las patas, …
  • Déficit de Ca que causa pequeñas, pero dolorosas, deformaciones óseas y lesiones del cartílago. Las desviaciones encontradas en el suero eran más de P que de Ca, seguramente debidas a la suplementación con fosfato monocálcico .
  • Infección bacteriana; enfermedad de Glässer, Erisipelas, M. hyorhinis o M. hyosynoviae. Siendo el último el más probable, considerando la PCR positiva, las lesiones histológicas y la mejora de los síntomas clínicos tras el tratamiento con antibióticos.

 

Diagnóstico

La artritis por micoplasma no causa grandes problemas clínicos en la mayoría de las explotaciones. Sin embargo, en algunas granjas, M. hyosynoviae puede ser un problema recurrente para las cerdas de reposición.

Las cerdas pueden ser portadoras del patógeno, que se encuentra en sus tonsilas y faringe, y producir una excreción intermitente. Puede transmitirse a sus lechones, aunque también les transmitirán anticuerpos maternales contra la infección por Mycoplasma que les protegerán hasta 12 semanas. Pese a que los lechones no desarrollarán signos clínicos, la colonización del patógeno también es posible durante la transición.

El estrés puede hacer que M. hyosynoviae se movilice desde las tonsilas y penetre en el torrente sanguíneo. Desde allí llegan a su sitio preferido: las articulaciones. Las nulíparas, transportadas desde el núcleo reproductor o la unidad intermedia, experimentan estrés debido a los traslados, pero también debido al ambiente del nuevo alojamiento y quizá también a causa de sus nuevas compañeras de corral. La artritis clínica tarda un par de semanas en desarrollarse. M. hyosynoviae coloniza la membrana sinovial de la articulación, causando inflamación, lo que conlleva dolor e hinchazón de las extremidades.

 

Tratamiento

Sólo el tratamiento con dosis elevadas (10 mg/kg) de macrólidos y espectinomicinas mostró una mejora de los síntomas de estas granjas.

Por lo tanto, se aconsejó un tratamiento preventivo con lincomicina durante diez días tras la llegada. Los antibióticos necesitan penetrar en el fluido articular en una concentración suficiente para ser efectiva. Además se recomendó una inyección suplementaria con vitaminas A, D3 y E. La vitamina D es necesaria para permitir la absorción de Ca desde el intestino. Se prescribió un tratamiento curativo con AINEs en las nulíparas cojas.

Además del fosfato monocálcico, se suplementó con creta, para incrementar la concentración de Ca, además de la de P.

Las medidas preventivas pusieron mucho énfasis en evitar el estrés: controlar la densidad de los animales, las condiciones de alojamiento (temperatura, humedad, calidad del aire, velocidad del aire,…), proporcionar alimentación ad libitum durante la cuarentena (en lugar de dos veces al día),… Evidentemente, también debían evitarse los traumatismos causados por los comederos o durante el transporte. También debían controlarse los desequilibrios nutricionales y las infecciones virales, como el PCV2 y el PRRSv.

 

Conclusiones

Este caso estuvo producido por infecciones de M. hyosynoviae.

Parece que las cerdas eran portadoras de M. hyosynoviae en las unidades de reproducción, transmitiendo el patógeno a sus camadas. Las nulíparas, infectadas con M. hyosynoviae y probablemente siendo portadoras en sus tonsilas, eran sometidas a estrés durante el transporte a las granjas. Esto causaba que el patógeno se movilizase hacia el torrente sanguíneo alcanzando las articulaciones, donde producía una artritis discreta, hinchazón y dolor, lo que comportaba que las cerdas de reposición cojeasen una o dos semanas tras su llegada.

El tratamiento con altas dosis de antibióticos (macrólidos y espectinomicinas, 10mg/kg) y AINEs solucionó el problema.

Para evitar casos similares en el futuro, se recomendó el tratamiento preventivo con antibióticos y vitaminas a la llegada. Debería evitarse el estrés y prevenir cualquier desequilibrio nutricional.

Inicialmente, el problema parecía afectar sólo a líneas puras, pero en un estadio posterior las híbridas también se vieron afectadas. Actualmente tenemos una granja que produce su propia reposición, sin comprar nulíparas externas, que también está afectada. En este caso concreto, hemos tratado de aislar la bacteria de las articulaciones para preparar una vacuna autógena. Por el momento todavía no tenemos resultados.

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