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Entendiendo mejor la gripe porcina: Control directo (3/3)

En este último artículo de la serie, analizamos las estrategias de manejo y las vacunas disponibles para controlar la gripe porcina.

Debido al gran impacto del virus de la gripe A (swIAV) en la producción porcina y a su potencial zoonótico, existe un gran interés por controlar la enfermedad y su propagación. Además de mejorar el manejo, la vacunación es el elemento clave para reducir la propagación dentro de las granjas.

Dado que existen importantes diferencias antigénicas y genéticas entre las cepas de swIAV circulantes en Europa y Norteamérica, las vacunas para cerdos utilizadas en las distintas regiones contienen cepas totalmente diferentes. Una excepción son las vacunas que contienen la cepa pandémica H1pdmN1, que circula a nivel mundial y, por tanto, las vacunas no difieren demasiado en su antígeno. Hay dos vacunas registradas en la Agencia Europea del Medicamento (EMA) disponibles en Europa, una vacuna trivalente que contiene H1N1, H1N2 y H3N2 en combinación con un adyuvante de carbómero. La otra vacuna contiene una cepa pandémica H1N1 utilizando también el adyuvante carbómero. También hay vacunas bivalentes con adyuvante oleoso (H1N1, H3N2) disponibles en algunos países de Europa.

Las autovacunas que se utilizan ampliamente en los Estados Unidos pueden utilizarse en la UE si no hay ninguna vacuna autorizada disponible para el subtipo del virus aislado. El Reglamento 2019/6 de la UE, que entró en vigor el 27/01/2019 y se aplica desde el 28/01/2022 como parte de la reorganización de la legislación sobre medicamentos veterinarios regula el uso de autovacunas. Allí se estipula que el uso de una autovacuna sólo se permite si no hay ninguna vacuna autorizada para la indicación en cuestión (sección 3, artículo 106, apartado 5). Debido a la aparición constante de recombinaciones y a las diferencias antigénicas cada vez mayores entre los virus (Henritzi et al. 2020), existe necesidad de actualizar los antígenos de las vacunas veterinarias con regularidad, al igual que en las vacunas humanas. Sin embargo, la legislación europea no lo contempla. En la situación actual, la actualización de las cepas conlleva un largo proceso de aprobación. Además, los estudios publicados recientemente demuestran que las vacunas existentes siguen siendo eficaces. Los animales vacunados con la vacuna trivalente antes mencionada fueron infectados con una cepa H1N2 antigénicamente distante de la cepa de la vacuna H1N2 y que, de hecho, ya no presentaba reacción cruzada serológica. Sin embargo, el estudio demostró que los animales estaban totalmente protegidos clínicamente, y la excreción del virus se redujo significativamente (Deblanc et al. 2020). En otro ensayo de infección se demostró que los animales vacunados con la vacuna trivalente mostraban, junto a la reducción de los signos clínicos y de la excreción, también una menor probabilidad de producción de nuevas reordenaciones (López-Valinas et al. 2021). En la conclusión los autores afirman: "Deberían realizarse calendarios de vacunación más estrictos en las granjas para evitar la máxima circulación del virus de la gripe porcina, aumentando el porcentaje actual de población porcina vacunada en Europa (10-20%)."

Las vacunas utilizadas en medicina humana no suelen contener adyuvantes y, por tanto, tienen un espectro de actividad más estrecho que las vacunas con adyuvantes. La protección de las vacunas se basa principalmente en la homología con el antígeno de la hemaglutinina (HA) (Grebe et al. 2008), por lo que es correcta la suposición de que la combinación de ambas vacunas aprobadas cubre la mayoría de las cepas que están actualmente en circulación. Es importante recordar que las vacunas inactivadas pueden reducir la expresión clínica de la enfermedad y reducir la excreción viral. Al igual que la mayoría de las vacunas, no son capaces de provocar una inmunidad estéril. Incluso se demostró que, en animales vacunados con una vacuna inactivada, no se pudo medir casi ninguna excreción de virus después de ser infectados con el mismo virus utilizado para producir la vacuna (100% homólogo). Sin embargo, estos animales vacunados e infectados fueron capaces de transferir el virus a animales no infectados alojados conjuntamente (Everett et al. 2021). Esto demuestra de manera apabullante que solo la cobertura de vacunación completa de todos los grupos de edad ofrece una protección óptima de la vacuna y que los animales no vacunados (destete/engorde) pueden ser una fuente constante de reinfección (White et al. 2017). El papel de los anticuerpos maternales (Maternally-derived antibodies - MDA en inglés) en la infección de la gripe se ha estudiado intensamente en los últimos años. Es importante recordar que, aunque los MDA pueden proporcionar protección clínica a los lechones lactantes, no pueden prevenir su infección (Deblanc et al. 2018). También se ha demostrado que, aunque la protección materna reduce los síntomas clínicos, los lechones pueden mostrar signos clínicos leves (Loeffen et al. 2003). Por lo tanto, reducir la presión de la infección en las cerdas en la medida de lo posible a través de la vacunación masiva regular es más prometedor que tratar de prevenir la infección de los lechones, estimulando niveles elevados de MDA a través de protocolos de vacunación orientados a la reproducción (White et al. 2017).

El manejo es crucial para el control de la gripe endémica

Para controlar la gripe endémica, se aplican las mismas normas que para el control exitoso del PRRSV. Es crucial la combinación de la cobertura vacunal con un buen manejo de las cerdas jóvenes (cuarentena suficientemente larga, vacunación, aclimatación cuidadosa con el resto de cerdas) y el manejo de los lechones (suministro suficiente de calostro, vacunación, idealmente una fase sin animales jóvenes) (Torremorell et al. 2009; White et al. 2017). Si las vacunaciones se combinan con prácticas estrictas de bioseguridad interna, esto ayudaría a disminuir la exposición al swIAV y a otros patógenos de los lechones y a las etapas posteriores de producción. La transmisión indirecta de la gripe puede ocurrir cuando los cerdos tienen contacto con ropa, herramientas o personas contaminadas, todos los cuales pueden actuar como portadores, transportando el virus y otros patógenos en sus superficies. La gripe puede encontrarse en las manos y ropa de los trabajadores después de manipular cerdos infectados, especialmente cuando se manipulan para la vacunación y destete. También puede encontrarse en las superficies de los carros, herramientas e instrumentos utilizados para mover y manipular a los cerdos. Se recomienda lavarse las manos o cambiar los guantes desechables con frecuencia e incluso cambiarse la ropa después de la vacunación y la carga de los cerdos en el destete (Torremorell y Culhane, 2022).

También las recomendaciones del plan McRebelTM ayudan a reducir las infecciones bacterianas secundarias en el manejo de los lechones y a la prevención de la circulación de virus (Tabla 1).

Tabla 1. Plan McRebel (Cambios en el manejo para reducir la exposición a las bacterias para eliminar las pérdidas por PRRSV) (McCaw 1995)

1. Evitar realizar adopciones cruzadas de lechones entre camadas para igualar tamaños o para salvar lechones enfermos o retrasados.

2. Las adopciones cruzadas para igualar el número de lechones por camada sólo después de las primeras 24 horas de vida.

3. Sólo pueden moverse lechones dentro de la misma sala de parto. No deben moverse cerdas o lechones entre salas.

4. Evitar usar cerdas nodrizas para lechones nacidos débiles o retrasados infectados con PRRSV.

5. Minimizar la manipulación de lechones, especialmente para tratamientos rutinarios como tratamientos antibióticos o inyecciones de hierro adicionales.

6.Evaluar el efecto de cada procedimiento o tratamiento no esencial sobre las tasas de enfermedad de los lechones lactantes y destetados.

7. Sacrificar inmediatamente a los lechones enfermos graves y con pocas posibilidades de recuperarse completamente.

8. Evitar mover lechones hacia atrás. No hay que mover los lechones atrasados, o de menor peso atrás, a salas con animales más jóvenes o cerdas nodrizas.

9. NO UTILIZAR SISTEMAS DE RETROALIMENTACIÓN, como restos de material infectado, placentas o fetos abortados/muertos originalmente utilizados para estimular la inmunidad.

10. La transición debe ser TODO DENTRO TODO FUERA. Hay que dejar 2-3 días para limpieza y desinfección entre lotes.

11. La transición se puede llenar TODO DENTRO mediante el destete temprano de algunos de los lechones de más edad y mejor desarrollados del siguiente grupo de edad.

Sólo la aplicación de estas medidas puede conducir a un éxito duradero. Los virus de la gripe no sólo se introducen en las granjas a través de los animales comprados o de la transmisión aérea; los seres humanos también pueden ser una fuente de infección de los virus de la gripe (Grøntvedt et al. 2013). Por lo tanto, se recomienda que el personal de las granjas y personal dedicado a la producción porcina (veterinarios, consultores, proveedores de piensos, etc.) tengan la vacuna antigripal actualizada.

Consulta la "guía de enfermedades" para más información

GripeLa influenza porcina es una enfermedad respiratoria de gran importancia por su rápida transmisión y potencial zoonótico.

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