Dorset introduce en España, junto a Tigsa, soluciones de secado para la valorización de purines
La gestión de purines y gallinaza continúa siendo uno de los principales retos para el sector ganadero español, especialmente en áreas con alta concentración de explotaciones. Las limitaciones en la superficie disponible para aplicación, el incremento de los costes logísticos y la presión normativa están impulsando la búsqueda de alternativas tecnológicas más eficientes.
En este contexto, el secado de biomasa aplicado a purines y digestatos se posiciona como una solución técnica capaz de reducir volumen, mejorar la gestión y generar subproductos valorizables.
Secado de purines: fundamentos técnicos
Los sistemas de secado permiten incrementar el contenido en materia seca desde valores habituales del 8–10% hasta niveles superiores al 85%, lo que implica:
- Reducción del volumen total en más del 70%
- Obtención de un producto sólido estable
- Mejora de la logística (transporte, almacenamiento, manejo)
Cuando el proceso se integra en instalaciones con disponibilidad de calor residual —como plantas de biogás—, el consumo energético adicional se reduce, mejorando la eficiencia global del sistema.
Entrada en España de la mano de Tigsa
Con el objetivo de acercar estas tecnologías al mercado español y portugués, Tigsa ha alcanzado un acuerdo de colaboración con la empresa holandesa Dorset Green Machines.
Fundada hace más de cuatro décadas, Dorset se ha consolidado como uno de los referentes internacionales en el desarrollo de soluciones para el secado, tratamiento y valorización de residuos orgánicos. La compañía cuenta con cientos de instalaciones operativas en todo el mundo y una amplia experiencia en los sectores ganadero, biogás, fertilizantes orgánicos y tratamiento de lodos.
Esta integración permite abordar de forma más eficiente proyectos relacionados con la gestión de purines, el tratamiento de digestatos y la valorización de residuos.
Este acuerdo no responde únicamente a una estrategia comercial, sino que forma parte de una línea de trabajo más amplia por parte de Tigsa, orientada a reforzar su posicionamiento en soluciones de alto valor añadido.
“Este acuerdo se enmarca en la política de Tigsa de impulsar tanto nuestras propias líneas de producto como la incorporación de tecnologías específicas que aporten un alto valor añadido al sector ganadero, como es el caso de Dorset, Tripleair o Maximus”, señalan fuentes de la compañía.
Impacto en la operativa y los costes
Desde el punto de vista operativo, la reducción de volumen tiene un efecto directo sobre el coste de transporte, uno de los principales elementos en la gestión de purines.
A ello se suma:
- mejora en el manejo del producto final
- reducción de la dependencia de terceros
- posibilidad de valorización como fertilizante
En escenarios habituales, estos factores permiten situar el retorno de la inversión en rangos aproximados de entre 4 y 6 años, en función de variables como el volumen tratado o la disponibilidad de energía térmica.
Aplicaciones en producción porcina y biogás
Las principales aplicaciones de esta tecnología en España incluyen:
- explotaciones porcinas intensivas
- plantas de biogás con digestato
En todos los casos, el objetivo es mejorar la eficiencia en la gestión de residuos y reducir la presión operativa derivada del volumen generado.
Evolución hacia modelos más eficientes
La adopción de soluciones de secado y valorización responde a la necesidad de evolucionar hacia modelos de gestión más eficientes y sostenibles.
La entrada de Dorset en el mercado español, a través de Tigsa, refuerza esta tendencia, aportando una solución técnica orientada a mejorar la gestión de purines en un contexto cada vez más exigente.
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