Es hora de actualizar el procedimiento.
Las puertas manuales ralentizan el trabajo y obligan a guiar al macho por el pasillo, lo que aumenta el riesgo de golpes y lesiones.En Ojefer diseñamos las nuevas naves y reformas pensando en las herramientas que se utilizarán en cada proceso. Por eso, diseñamos las salas para trabajar con el carro de recelar Contact-o-Max.
Este sistema permite:
Trabajar con un solo operario, que controla el carro mediante un mando a distancia.
Mantener un contacto nariz-nariz continuo entre el macho y la cerda para favorecer la estimulación. ¿El resultado? Mayor tasa de partos y menos celos tardíos.
Moverse por pasillos estrechos gracias a su articulación central.
Reducir los empujones y el estrés del macho durante el desplazamiento.Una vez acostumbrado al sistema, el animal entra en el carro de forma tranquila, lo que facilita el trabajo diario y mejora la seguridad del proceso.
Ya son muchísimos los clientes que han cambiado a Contact-o-Max. Y tú, ¿sigues recelando a la antigua? ¡Pregúntanos sin compromiso!

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