La granja, enfocada a la producción de lechones al destete, actúa a su vez como catalizador de la investigación pública, en asociación con universidades y centros de investigación, al tiempo que ofrece servicios directos a las empresas privadas, acompañando a productores y empresas en la implementación de protocolos experimentales, el análisis de datos técnicos y la validación de dispositivos innovadores directamente en granja.

La granja
La granja, de aproximadamente 675 cerdas productivas y que trabaja en bandas de 4 semanas, cuanta únicamente con sitio 1, gestación y maternidad y trabaja con 5 lotes de cerdas de 140 cada uno. El manejo en bandas de la granja, le permite tener un alto estatus sanitario y garantiza un flujo constante de animales para los diferentes ensayos. El diseño de la granja ha sido concebido para maximizar el bienestar animal y la eficiencia de la investigación.
De estos lotes de animales, cuatro están en gestación donde cada uno está a su vez dividido en dos. Contando con 70 animales cada uno con cuatro máquinas de alimentación electrónica de precisión. De esta forma, en el manejo pueden separar en un grupo las cerdas primerizas y de segundo parto y en el otro el resto de las cerdas multíparas más grandes. El último lote se encuentra en la maternidad y todas las hembras de la granja están identificadas electrónicamente de forma individual.
En gestación, las cerdas se alojan en grupos con estaciones de alimentación automatizadas equipadas con identificación mediante RFID, lo que permite ajustar la curva de alimentación a cada animal y aplicar hasta seis tratamientos diferentes gracias a las cuatro líneas de pienso que distribuyen el pienso procedente de los diferentes silos de los que dispone la granja. Además de estas líneas de pienso, cada estación electrónica dispone de comederos de precisión con varias tolvas que permiten realizar un “blend feeding” perfectamente controlado, que se utiliza para optimizar la eficiencia alimenticia y a su vez para poder realizar múltiples investigaciones.
Este mismo enfoque se replica en lactación, donde cada plaza dispone también de cuatro líneas de pienso y de un comedero con dos tolvas capaces de recibir distintas combinaciones de dietas, manteniendo la continuidad de los tratamientos desde gestación hasta maternidad.
La granja cuenta con la mayoría de las plazas en maternidad convencionales, pero también dispone algunas de ellas que permiten ya soltar a la cerda tras el parto y otras con sistemas de elevación anti-aplastamientos y nidos ampliados para los lechones, que se utilizan de forma selectiva en los ensayos que realiza el centro.
La granja cuenta con aire filtrado mediante presión positiva y ambiente controlado con control de temperatura, humedad y gases y dispone de paneles de refrigeración para el verano. Además de esto, tanto en gestación como en maternidad, dispone de un registro continuo del consumo de pienso y agua, así como del comportamiento alimenticio de las cerdas mediante sensores en los comederos, lo que permite abordar estudios sobre ingesta, termorregulación, problemas digestivos y respuesta al estrés térmico.
En conjunto, la infraestructura esta sin duda diseñada para ser una plataforma de referencia para evaluar nuevas tecnologías y estrategias nutricionales de forma controlada y repetible.
La investigación
En los últimos años, el Centre de développement du porc du Québec (CDPQ) ha consolidado su unidad experimental como un referente en investigación aplicada en nutrición de cerdas, con el objetivo de mejorar la eficiencia productiva, la sostenibilidad y el bienestar animal en un contexto de creciente complejidad técnica y económica del sector porcino.
En los últimos cinco años, el centro ha desarrollado 35 proyectos de investigación, con un 66% de ellos con financiación pública y el resto privada, monitorizando a más de 7.000 cerdas, pesadas a la entrada en maternidad y a la salida tras el destete hacia la gestación y con control de grasa dorsal mediante ecógrafo y generando información a partir de más de 100.000 lechones nacidos vivos y pesados individualmente al nacimiento y 85.000 lechones destetados.
• Alimentación de precisión (ajuste de nutrientes en función de la cerda)
Uno de los ejes principales de investigación ha sido la alimentación de precisión en gestación, centrada en ajustar los aportes nutricionales a las necesidades reales de cada cerda. En este ámbito destacan los ensayos sobre lisina, realizados en un estudio con 393 primerizas, a lo largo de tres ciclos reproductivos y comparando diferentes estrategias nutricionales. Los resultados muestran que es posible mantener el rendimiento reproductivo con menores aportes de nutrientes, logrando incluso +0,6 lechones destetados por cerda y una reducción de la mortalidad del 5% en determinados tratamientos. En cerdas multíparas, además, se observó una mejor ganancia de peso durante la gestación y una reducción del 3% en nacidos muertos, aunque con una mayor movilización de grasa dorsal durante la lactación, lo que subraya la necesidad de un enfoque dinámico entre fases.

*APP = Alimentación de precisión según paridad
*API = Alimentación de precisión según peso de la cerda

Otra línea estratégica ha sido la alimentación de precisión en nutrientes como el fósforo y calcio a través de serología y excreción de orina, evaluada en 121 cerdas durante dos ciclos. Los ensayos confirman que es posible mantener el rendimiento de la camada con menores aportes de P y Ca, aumentando el espesor de grasa dorsal al parto (+1,5 mm) y reduciendo tanto los nacidos muertos como la mortalidad en un 5%. No obstante, los resultados también ponen de manifiesto que el calcio puede convertirse en un factor limitante, especialmente en el segundo ciclo reproductivo, con riesgo de hipocalcemia si no se gestiona adecuadamente la transición al parto.

Además de estos resultados productivos, se recogieron los resultados que demuestran una gran variabilidad en la excreción urinaria por parte de las cerdas. Demostrando que un manejo individual del P y Ca e las dietas pueden dar lugar a una reducción del 10% en la excreción de nitrógeno y un 6% en fósforo, lo que supone un gran impacto a nivel medioambiental.

• Micronutrientes
La suplementación vitamínica en gestación y lactación ha sido otro foco relevante de investigación. En estudios con 60 cerdas, comparando recomendaciones NRC frente a niveles incrementados en un 50% (Ejemplo con Vitamina comparando 200 unidades internacionales recomendadas en NRC, frente a 2000 unidades internacionales), se observaron camadas más homogéneas al nacimiento y una reducción de la mortalidad del 4% en primerizas. Los resultados sugieren que las necesidades vitamínicas de las cerdas primerizas y de alta prolificidad podrían estar infraestimadas, especialmente en situaciones de alta exigencia metabólica, aunque con efectos diferenciados sobre la movilización de reservas corporales durante la lactación.

• Cereales alternativos
El CDPQ también ha explorado alternativas a los cereales tradicionales, como el uso de centeno en dietas de gestación. En ensayos con 245 cerdas, el centeno se ha mostrado como una opción viable desde el punto de vista productivo y sanitario, asociándose a menores tasas de nacidos muertos y mortalidad en las primeras 24 horas, sin efectos negativos sobre el peso al nacimiento. Además, se observaron mayores concentraciones de ácidos grasos volátiles en sangre, así como un microbioma intestinal más rico y diverso en los lechones, lo que apunta a beneficios potenciales sobre la salud digestiva.

Futuro
De cara al futuro, el centro avanza hacia un enfoque multidisciplinar, integrando nutrición, salud, bienestar y tecnologías de monitorización. Entre los próximos proyectos destacan estudios sobre estrategias de Ca en el periodo de transición al parto, fuentes y niveles de Se para mejorar la salud postdestete, y la evaluación del impacto del destete y transporte de lechones de distintas edades sobre el bienestar y rendimiento de estos. Todo ello refuerza el papel del CDPQ como plataforma de generación de conocimiento aplicado, orientado a ofrecer soluciones prácticas y basadas en datos para una producción porcina más eficiente y sostenible.
Además, los esfuerzos del CDPQ se centran en la monitorización inteligente y la salud intestinal. Un proyecto clave, desarrollado en colaboración con instituciones como la Universidad Laval, estudia la manipulación del microbioma de la cerda para favorecer la salud de los lechones. El objetivo es optimizar la flora intestinal materna para transferir una inmunidad natural óptima a los lechones, reduciendo así su dependencia de antibióticos tras el destete.

