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Definición y mejora de los anillos de bioseguridad de una granja real

El método de análisis de bioseguridad en anillos es adaptable a cualquier tipo de granja y ofrece una visión global del riesgo que nos ayuda a tomar decisiones de forma estructurada y racional.

Dentro del contexto de producción global actual de márgenes de beneficio muy reducidos o incluso negativos, elevadas exigencias en cuanto al bienestar animal, sanidad respecto de enfermedades endémicas o de declaración obligatoria, y control de las resistencias antimicrobianas el control de la bioseguridad es cada vez más importante pero al mismo tiempo complejo.

Como se explica en el artículo anterior, existen diferentes formas de evaluar en profundidad la bioseguridad de una granja. En este artículo presentamos una forma nueva denominada bioseguridad en anillos, incluyendo ejemplos reales.

Para definir los diferentes anillos presentes en una granja, lo primero que debemos hacer es entender sus fundamentos, para lo que debemos conocer al menos:

  • Las rutas de entrada y salida de los animales y sus procedimientos
  • Las rutas de entrada de pienso y sus procedimientos
  • Los procedimientos de entrada y los movimientos de personal dentro de la granja
  • Las rutas de salida de cadáveres y sus procedimientos
  • Las rutas de entrada y salida de otros suministros (herramientas, material, residuos, etc.)

Con la información obtenida de este primer paso junto con los planos de la granja, podemos representar las principales rutas de movimiento para cada uno de los grupos anteriores, tal y como muestra la imagen 1.

Imagen 1. Rutas de movimiento, de partida
Imagen 1. Rutas de movimiento, de partida

Como se puede observar en la imagen 1, prácticamente el 100% de las entradas que se producen en la granja se hacen a través de una única puerta. Este hecho provoca que, al definir los anillos (imagen 2), encontremos que solo el vallado de la finca hace de barrera a la entrada controlada (anillo amarillo). La aglomeración de rutas en dicha puerta facilita la contaminación cruzada de operarios, animales y vehículos, así que una vez en el interior de la finca, no se pueden definir más barreras efectivas en este caso.

Imagen 2. Anillos de bioseguridad de partida.
Imagen 2. Anillos de bioseguridad de partida.

Una vez terminada la definición básica de los anillos y rutas, debemos analizar y priorizar las posibilidades de mejora para esta granja. En este caso, llaman la atención 3 prácticas en concreto:

  • Cuarentena y entrada de nulíparas. Como se observa en los mapas de las imágenes 1 y 2, las nulíparas acceden al recinto de la granja mediante el mismo muelle de carga usado para la salida de animales, teniendo que cruzar pasillos de edificios con animales. Además, la zona de cuarentena es el final de una nave, en este caso cebo, en la que se manejan por flujo continuo.
  • Muelle de carga para salida de animales. Una de las prácticas más peligrosas de una granja se localiza en la entrada principal, ya que es por donde salen los cadáveres, entra el camión del pienso, etc.
  • Entrada de personal. Es la única ruta que accede por un lugar distinto, sin embargo, los operarios deben atravesar la zona de cruce de rutas para poder entrar y salir del vestuario.

¿Cuáles serían los principales objetivos en este caso?

  • Separar rutas con el fin de “limpiar” de movimiento la entrada de la granja
  • Aislar a las nulíparas de forma efectiva

La máxima prioridad es alcanzar nuestros objetivos usando mejoras lo más sencillas posibles:

  • Nulíparas. ¿Por qué tener a estas cerdas al final de una nave de cebo cuando se dispone de un edificio pequeño en el extremo superior izquierdo de la finca? Estos animales deben relocalizarse, pasar a manejo todo dentro - todo fuera y habilitar una entrada propia para bajarlas del camión sin que crucen por ningún edificio.
  • Muelle de carga de salida. El caso es parecido al anterior ya que, en lugar de mover animales por todos los edificios y cargarlos en una zona de cruce, se puede relocalizar el muelle a la parte posterior de la finca, próxima a los cebos.
  • Construcción de doble vallado. Por suerte, la finca dispone de espacio suficiente entre los edificios y el vallado exterior para construir un doble vallado que separe claramente una zona limpia extra (blanca, en la imagen 4) por la que los operarios se pueden mover sin cruzarse con ningún vehículo del exterior: recogida de cadáveres, suministros, etc.
  • Se añade un cambio de calzado (de calle a tránsito) de los operarios para acceder al recinto blanco en su ruta habitual desde el exterior, hasta que se pueda relocalizar el vestuario principal.

Imagen 3. Rutas de movimiento, después de rediseño de rutas.
Imagen 3. Rutas de movimiento, después de rediseño de rutas.
Imagen 4. Anillos de bioseguridad, después de rediseño de rutas.
Imagen 4. Anillos de bioseguridad, después de rediseño de rutas.
Con tan solo 3 cambios, aunque importantes, se consigue reducir de manera significativa el cruce de rutas y, ante todo, se crea un anillo de extra de bioseguridad con zonas limpias y sucias bien definidas para operarios, animales y vehículos.

El método de análisis de bioseguridad en anillos es adaptable a cualquier tipo de granja, desde las más complejas a las más simples, ofreciendo una visión global del riesgo muy precisa que nos ayuda a tomar decisiones de forma estructurada y racional.

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