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En el anterior artículo se comentaron 2 posibilidades distintas para
el desvieje de cerdas: al destete o después de haber realizado el control
con el ecógrafo. A continuación se explicará una tercera
posibilidad que puede combinarse con estas 2 opciones.
Opción 3: Desvieje de cerdas que fallan en lactación
Las cerdas de hoy en día paren muchos lechones y con frecuencia es complicado
asegurar una mama productiva para cada uno de ellos. Una de las claves para
conseguirlo es hacer cerdas nodrizas. En estas situaciones, disponer de una
plaza de maternidad libre tiene mucho valor porque nos ofrece la posibilidad
de hacer nodrizas retrasando cerdas hacia salas con menos tiempo de lactación.
Sin embargo, si hemos logrado el primer objetivo de una explotación
(cumplir con el objetivo de partos) no deberíamos disponer de ninguna
plaza vacía en maternidad. Siempre quedaría el recurso de hacer
nodrizas adelantando lechones, pero tiene el inconveniente de que se reduce
su edad al destete.
Eliminar cerdas viejas o poco productivas cuando fracasan al amamantar a sus lechones
Con el fin de ayudar a generar espacio para colocar lechones, una opción
es eliminar poco después de parir a aquellas cerdas que ya hemos decidido
que deben ser sacrificadas en este ciclo y que están fracasando en la
tarea de amamantar a sus lechones.
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| Cerda
vieja que va a ser sacrificada al destete y que amamanta a pocos lechones.
Está restando rendimiento a su plaza de maternidad. Es preferible
sacrificarla y alojar una nodriza joven en su lugar con mayor capacidad
de amamantar. |
Las cerdas que claramente fallan son las que quedan sin leche, disponen de pocas
mamas productivas o sufren complicaciones (demasiado flacas, dificultad para levantarse,
no comen…). Sin embargo, también es interesante considerar a aquellas
que después de parir no son capaces de amamantar a un número elevado
de lechones. Estas cerdas hacen perder productividad a su plaza de maternidad.
Es preferible sustituirlas inmediatamente por una nodriza con capacidad para destetar
más lechones.
El número de lechones por debajo del cual consideramos que la cerda debe
ser relevada, puede ser variable en función de la granja, depende del número
de lechones presentes por cerda y de la necesidad de hacer nodrizas del momento
en concreto. En muchas de las explotaciones actuales, cuando una cerda a eliminar
está amamantando a menos de 10 lechones, podemos empezar a plantearnos
su recambio.
Colocar una nodriza en el sitio de la cerda desviejada en maternidad
La cerda desviejada es sacrificada inmediatamente y en su lugar se coloca una
nodriza joven (incluso de primer parto) con capacidad de amamantar más
lechones.
Esta cerda puede ser sacrificada con aproximadamente una semana de lactación
o menos, con lo que su último ciclo productivo será realmente
corto (entre 17 y 18 semanas). Esto favorece a la mejora del ritmo productivo
de la explotación.
En su lugar se coloca una nodriza de 2 o incluso 3 semanas de lactación
que sea capaz de amamantar más de 10 lechones. A esta cerda se le va
a alargar la lactación una o dos semanas, con lo que en este caso penalizamos
el ritmo productivo. Sin embargo, siempre que se mantenga una correcta condición
corporal de la cerda, el hecho de alargar lactaciones resulta beneficioso porque
se ofrece un tiempo superior de involución uterina. De esta forma esta
cerda tenderá a mostrar una mejor fertilidad y prolificidad al siguiente
parto.
Con este sistema de desvieje se alarga la lactación de las cerdas que tienen
un futuro en la granja e incluso puede hacerse sistemáticamente con las
que más lo necesitan: Las primerizas. Su involución uterina es más
complicada, por lo que puede ser aconsejable alargarles su lactación, pero
prestando atención a no penalizar excesivamente su condición corporal.
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