Pautas de manejo de las nulíparas

Se trata de una granja con baja productividad de las cerdas primerizas, no sólo en fertilidad (77%) sino particularmente en prolificidad (9,62 nacidos vivos).

Viernes 10 enero 2003 (hace 13 años 10 meses 24 días)

Descripción de la granja

Se trata de una granja en el centro de la Península con 700 reproductoras en ciclo cerrado.

Las nulíparas se introducen en la explotación con 140 días de edad en un adaptador separado 250 metros de la gestación y la frecuencia de su llegada es de 2 meses.

En el adaptador se realiza la adaptación reproductiva de las mismas y la adaptación sanitaria, vacunándose frente a las siguientes enfermedades:

  • Aujeszky
  • Micoplasmosis
  • Parvovirosis + Mal Rojo
  • Rinitis Atrófica

Aparición del caso

Antes de realizar la primera visita a la explotación se analizan los datos productivos de la misma. En estos resultados destaca la baja productividad de las cerdas primerizas, no sólo en fertilidad (77%) sino particularmente en prolificidad (9,62 nacidos vivos).

Primera visita

En la primera visita se observan primíparas con mal estado corporal al destete y dificultad en la salida posterior a celo.

A continuación se efectuó un análisis más detallado de los datos reproductivos de las cerdas, facilitados por el programa PigCHAMP® analizando la fertilidad, prolificidad y salida a celo post-destete. Los resultados los encontramos en los gráficos 1, 2 y 3:

Gráfico 1. Fertilidad en Función del Número de Parto

Gráfico 2. Prolificidad en Función del Número de Parto

Gráfico 3. % Cerdas que salen a celo en los días 4-6 post-destete


En ellos se puede observar que la productividad de las primerizas está por debajo de las cerdas multíparas, destacando, también, la caída de la fertilidad y de la prolificidad de las cerdas de segundo parto con respecto a las primíparas.

A continuación se revisaron las normas de manejo de estas cerdas destacando negativamente el contacto tardío de las mismas con el verraco (aproximadamente a los 180 días de edad) .

Analizando la edad a primera cubrición podemos ver la siguiente distribución.

Gráfico 4. Distribución de la edad a la 1ª cubrición

En esta gráfico destacan el elevado número de cubriciones tanto a una edad temprana (entre 190 y 209 días de vida, que suponen el 28%) como demasiado tardía (más de 250 días de vida), estudiando al mismo tiempo su relación con los resultados reproductivos (fertilidad y prolificidad). Los resultados se muestran en los gráficos 5 y 6.

Gráfico 5. Fertilidad en Función de la Edad a 1ª Cubrición

Gráfico 6. Nacidos en función de la Edad a 1ª Cubrición


Podemos observar que la edad en la que se obtienen los mejores resultados es cuando cubrimos a las cerdas entre 230 días de vida y 249 días, periodo en el que sólo se están cubriendo algo más del 15 % de las nulíparas de la granja. Cuando comparamos los resultados de este grupo con el resto de nulíparas observamos los siguientes resultados:

Edad 1ª Cubrición
230-249 días
Resto edades
Fertilidad
79%
72%
Nacidos Totales
10.2
10.0

Estos resultados indican la fuerte relación existente entre los resultados de la nulíparas adecuadamente manejadas en la granja y el resto, Otro de los parámetros que también revisamos es la relación entre la edad a la primera cubrición con la edad media a la que eliminamos a la reproductora, con el fin de conocer también las consecuencias del manejo sobre la amortización.

Gráfico 7. Número de Parto a la eliminación de la reproductora en Función de la Edad a la 1ª Cubrición


En el gráfico 7 podemos observar que los mejores resultados se obtienen cuando cubrimos a las nulíparas entre 230-249 días de vida y que cuanto más nos alejamos de esta edad, tanto por cubriciones excesivamente tempranas como tardías, antes es de esperar que la cerda tenga que ser enviada a matadero.

Medidas tomadas

En base a todo lo anterior se propusieron cambiar las siguientes normas en el manejo de las nulíparas:

1. Adelantar la edad de contacto con el verraco a los 160 días de vida.
2. No cubrir antes de los 230 días de vida y como mínimo al tercer celo.
3. Controlar los celos previos de las nulíparas e inseminar con plasma seminal sintético en el celo anterior al celo de cubrición.

Seguimiento del caso

Estas normas comenzaron a aplicarse en marzo del 2001 obteniéndose los siguientes resultados en la granja.

Gráfica 8. Comparativo Distribución Edad 1ª Cubrición.

Gráfica 9. Comparativo Fertilidad en Función Edad 1ª Cubrición.

Gráfica 10 Comparación Nacidos Vivos en Función Edad 1ª Cubrición.

Gráfico 11. Comparación Salida a Celos Post-Destete.

Estos datos indican la mejora en los resultados reproductivos de las cerdas nulíparas y primíparas tras la aplicación de las nuevas normas de manejo.

Comentarios

La renovación es un elemento fundamental dentro de una granja. Actualmente, suele oscilar entre un 40-50%, lo que hace que un gran número de nulíparas entren todos los años en la explotación, suponiendo, además un elevado porcentaje de la producción, y quizás lo más importante, el pilar en el que se apoyará la producción futura. En muchas ocasiones, para evaluar correctamente su rendimiento, debemos recurrir a programas de gestión que nos permitan evaluar adecuadamente el resultado de las normas que estamos recomendando.

Uno de los puntos importantes es efectuar la cubrición de las nulíparas en el mejor momento para que puedan desarrollar todo su potencial. Este “momento óptimo” será distinto en cada explotación y dependerá de muchos factores como por ejemplo la genética, alimentación, enfermedades infecciosas presentes en la explotación, entre otros. Una manera sencilla de conocerlo es relacionando la edad de la primera cubrición con otros parámetros productivos como la fertilidad, la prolificidad, o un parámetro muy interesante que es la relación de la edad a la primera cubrición con el número de parto al que se produce su baja en la granja.

En el caso que nos ocupa, la productividad de la granja se veía comprometida por una mala producción de las nulíparas. Tras estudiar todos los factores de riesgo que podían comprometer la producción de las mismas, se determinaron como causas más probables una deficiente salida a celo y cubriciones a edad muy temprana (200 d de vida).

Se decidió por tanto, cambiar la pauta de manejo de las nulíparas incluyendo entre otras medidas:

1. Estimulación más temprana, adelantando la edad de contacto con el verraco a los 160 días de vida.
2. Retraso de la edad de cubrición, no cubriendo antes de los 230 días de vida y como mínimo al tercer celo.
3. Mayor control de los celos pre-cubrición, inseminando con plasma seminal sintético en el celo anterior a la cubrición efectiva.

A partir de estos cambios, se ha producido una mejora en los parámetros productivos de las nulíparas y esperamos, de esta manera, ir mejorando la productividad de la explotación. No debemos olvidarnos de efectuar un seguimiento continuo de los datos productivos de estas cerdas para poder comprobar que su rendimiento es óptimo, en caso contrario, poder identificar y solucionar rápidamente los problemas que pueden surgir.

El caso clínico del mundo

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