X
XLinkedinWhatsAppTelegramTelegram
0
Lee este artículo en:

Efectos de la restricción del crecimiento intrauterino en los reproductores

La restricción del crecimiento intrauterino es una condición compleja con efectos a largo plazo que comprometen tanto la productividad como la fertilidad de los cerdos afectados.

La reproducción es uno de los pilares fundamentales de la producción porcina, y la selección cuidadosa de los reproductores (machos y hembras) resulta clave para garantizar la eficiencia reproductiva y la calidad de la descendencia. Las hembras hiperprolíficas han incrementado el número promedio de lechones por camada, pero este avance también se asocia a un mayor número de lechones con bajo peso al nacer (Figura 1), consecuencia de la restricción del crecimiento intrauterino (IUGR, por sus siglas en inglés) (Tummaruk et al., 2023; Patterson & Foxcroft, 2021).

Figura 1. Dos lechones de la misma camada, nacidos a término, uno con peso normal (abajo) y otro con IUGR (arriba). Fuente: Archivo personal.

Figura 1. Dos lechones de la misma camada, nacidos a término, uno con peso normal (abajo) y otro con IUGR (arriba). Fuente: Archivo personal.

¿Qué es la IUGR?

La IUGR se caracteriza por la incapacidad del feto para alcanzar su potencial de crecimiento durante una gestación a término. Esta condición no debe confundirse con la prematuridad, y se presenta con frecuencia en especies multíparas como el cerdo, principalmente debido a la capacidad uterina limitada y a una estructura placentaria poco eficiente.

Criterios para identificar lechones afectados

La IUGR puede reconocerse en animales vivos a través de características fenotípicas, como una cabeza con forma similar a la de un "delfín" (Figura 2), múltiples pliegues en el hocico y una cabeza proporcionalmente más grande que el resto del cuerpo. En animales muertos, durante la necropsia, se extraen el cerebro y el hígado, y ambos órganos se pesan para obtener la relación peso del cerebro/peso del hígado, que es mayor que 1 cuando el animal ha sufrido IUGR.

Figura 2. Cráneo con forma de delfín característico en lechones con IUGR (Hales et al., 2014).

Figura 2. Cráneo con forma de delfín característico en lechones con IUGR (Hales et al., 2014).

La alta prolificidad intensifica la competencia intrauterina por espacio y nutrientes, lo que perjudica el desarrollo fetal y da lugar a una mayor variabilidad de pesos dentro de la camada (Town et al., 2004; Almeida & Alvarenga, 2022; Matheson et al., 2018).

¿Por qué ocurre?

La placenta porcina es de tipo epitelicorial, con seis capas celulares entre la madre y el feto (Figura 3). La formación de pliegues placentarios con distintos tipos de células del trofoblasto tiene como objetivo aumentar la superficie de intercambio materno-fetal. Sin embargo, alteraciones morfológicas y funcionales de esta estructura, como una vascularización deficiente y malformaciones estructurales, son las principales causas de IUGR (Bjorkman, 1973; Vallet, 2013; Town et al., 2004; Stenhouse, 2019; König, 2021).

Figura 3. Placenta porcina y sus seis capas: (1) capilares endometriales, (2) intersticio endometrial, (3) epitelio endometrial, (4) epitelio del trofoblasto, (5) intersticio coriónico y (6) capilares coriónicos. Fuente: Almeida & Alvarenga, 2022.

Figura 3. Placenta porcina y sus seis capas: (1) capilares endometriales, (2) intersticio endometrial, (3) epitelio endometrial, (4) epitelio del trofoblasto, (5) intersticio coriónico y (6) capilares coriónicos. Fuente: Almeida & Alvarenga, 2022.

Estudios recientes indican que los fetos de mayor tamaño suelen presentar un mayor número de vasos periendometriales y glándulas endometriales más desarrolladas, lo que favorece su nutrición y crecimiento. Además, existe dimorfismo sexual en la morfología placentaria: los machos presentan mayores requerimientos nutricionales, lo que puede traducirse en un mayor peso al nacer. Estas diferencias sugieren que el peso fetal está directamente relacionado con la calidad placentaria y la eficiencia del entorno uterino (Franco, 2021).

La IUGR tiene un impacto bien documentado sobre los parámetros zootécnicos, como una mayor mortalidad antes del destete, menor índice de conversión y menor deposición de carne magra. Se ha observado una mayor tasa de mortalidad (alrededor del 18%) en animales con IUGR en comparación con animales normales (alrededor del 7%) a lo largo de todo el ciclo productivo (nacimiento, destete, cebo y sacrificio) (Alvarenga et al., 2012). No obstante, sus efectos sobre el desarrollo reproductivo están menos estudiados, aunque son igualmente relevantes (Alvarenga et al., 2013; Felicioni et al., 2020).

Este artículo abordará los impactos de la IUGR en las características reproductivas de las hembras y machos porcinos en la edad adulta

En hembras, la distribución inadecuada de nutrientes en el útero compromete el desarrollo de los órganos reproductivos (Tabla 1), que tienen baja prioridad fisiológica. Estas alteraciones afectan la ciclicidad y la fertilidad, dando lugar a hembras con menor rendimiento reproductivo y camadas más pequeñas (Bronson, 1994; Ross & Desai, 2013; Almeida et al., 2017; Cardoso et al., 2022; Almeida et al., 2017a; Almeida et al., 2017b; Costermans et al., 2020).

En machos, el peso al nacer influye directamente en la estructura testicular y en la calidad del semen (Tabla 1), lo que resulta en una menor producción de semen, menor concentración espermática y menor dosis de inseminación por eyaculado. Además, estos machos presentan testículos más pequeños y menos desarrollados durante toda su vida, aunque parte de la estructura celular puede recuperarse con el tiempo (Knox, 2016; Auler et al., 2016; Sacramento et al., 2022).

Tabla 1. Características reproductivas observadas en lechones con IUGR.

Hembras Machos
Cambios morfológicos en los ovarios, como un aumento del número de folículos primordiales Menor longitud de los túbulos seminíferos
Reducción de folículos maduros y atrésicos Menor número de células de Sertoli
Disminución del tamaño ovárico y la calidad del cuerpo lúteo Menor expresión de receptores androgénicos, aunque con concentraciones de testosterona similares

¿Cómo mitigar los efectos de la IUGR?

Durante la gestación, estrategias como la suplementación con aminoácidos funcionales, como la arginina, y el uso de progestágenos, como Altrenogest, han demostrado potencial para mejorar la función uteroplacentaria y reducir la incidencia de lechones con bajo peso al nacer.

Un estudio reciente demostró que la administración de Altrenogest al final de la lactación (Pires et al., 2023) resultó en un mayor número de glándulas endometriales por área, debido a mayores niveles de progesterona circulante, lo que se tradujo en menos nacidos muertos en el siguiente parto. Otros estudios también han evidenciado menores tasas de IUGR y un mejor perfil hormonal post-destete (Van Ginneken et al., 2022; Almeida et al., 2000; Schenkel et al., 2010).

Los planes nutricionales diferenciados, como el "bump feeding" (incremento gradual de la ración de pienso durante la gestación), también han demostrado beneficios en la uniformidad de la camada y el rendimiento de la lactación. La suplementación con aminoácidos inmunomoduladores funcionales (capaces de regular vías metabólicas clave para mejorar el crecimiento y el rendimiento productivo y reproductivo de los animales, como la lisina, la metionina, la treonina, el triptófano, la valina y la carnitina) durante la gestación resultó en un mayor peso y número de lechones nacidos vivos (Ferreira et al., 2021; Alkmim, 2023).

Las intervenciones postparto incluyen la suplementación nutricional durante las fases de transición, crecimiento y finalización, así como acciones dirigidas a mejorar la funcionalidad intestinal de los lechones con IUGR. También existen estudios centrados en la selección genética de cerdas con mayor capacidad uterina, con el objetivo de reducir la incidencia de esta condición de forma permanente (Hu et al., 2017; Muns et al., 2017; Viott et al., 2018; Santos et al., 2022; Xiong et al., 2020; Zhang et al., 2020; Matheson et al., 2018).

En resumen, la restricción del crecimiento intrauterino es una condición compleja con efectos a largo plazo que comprometen tanto la productividad como la posterior fertilidad de los cerdos afectados. La producción porcina moderna, que invierte fuertemente en la eficiencia reproductiva, necesita abordar este problema con estrategias sólidas, que abarcan desde la selección genética y el manejo nutricional de los reproductores hasta el apoyo individualizado a los lechones afectados. El abordaje de la IUGR requiere un enfoque multidisciplinar que integre la genética, la nutrición, la fisiología reproductiva y el manejo (Felicioni et al., 2020; Santos et al., 2022).(Felicioni et al., 2020; Santos et al., 2022).

Comentarios del artículo

Este espacio no está orientado a ser una zona de consultas a los autores de los artículos sino que pretende ser un lugar de discusión abierto a todos los usuarios de 3tres3
Publica un nuevo comentario

Para comentar debes registrarte en 3tres3 y acceder como usuario.

No estás suscrito a la lista Termómetro económico porcino Colombia

Un mailing semanal con la cotización del precio de Colombia y los principales países productores de porcino junto con un comentario de la situación del mercado colombiano. Se añaden gráficos con la evolución del precio en Colombia.

Accede y apúntate a la lista

No estás suscrito a la lista La web en 3 minutos

Un resumen semanal de las novedades de 3tres3.com

Accede y apúntate a la lista