Enteropatía proliferativa: diagnóstico e inmunidad

Jueves 22 marzo 2001 (hace 15 años 8 meses 18 días)
Los métodos convencionales para el diagnóstico de la enteropatía proliferativa (EP) se basan en las lesiones macroscópicas observadas durante la necropsia y el estudio microscópico de los tejidos. Los dos métodos más específicos y sensibles para el diagnóstico son el PCR de las mucosas ileales utilizando iniciadores específicos y el estudio inmunohistoquímico de muestras de tejidos utilizando un anticuerpo monoclonal específico. Lesiones macroscópicas: Las lesiones pueden aparecer como hemorrágicas o crónicas y no siempre son evidentes. Histología: Se puede realizar el diagnóstico de EP mediante la manifestación de enterocitos proliferativos mediante la tinción rutinaria HE, sin embargo la evaluación puede ser subjetiva. Inmunohistoquímica: Se puede conseguir una identificación más específica de la Lawsonia en estas lesiones mediante la tinción inmunohistoquímica de tejidos fijos. PCR de las mucosas ileales: Si la inmunohistoquímica no está disponible, la identificación específica de Lawsonia en el intestino se puede conseguir mediante PCR de las mucosas ileales. Está técnica está disponible de forma fácil. Las pruebas más sensibles son PCR de mucosas y la inmunohistoquímica de tejidos, sin embargo ambas requieren la necropsia. La detección de Lawsonia en heces mediante PCR es una prueba adecuada para diagnosticar EP cuando la necropsia no sea posible. El período de incubación de la EP es de 7 a 14 días, con los primeros síntomas apareciendo en el íleon terminal. La eliminación fecal comienza alrededor de los 7 días post-exposición y los cerdos se seroconvierten alrededor de los 14 días post-exposición. La enfermedad alcanza su punto máximo alrededor de los 21 días post-infección. Los signos clínicos se remiten y las lesiones proliferativas se resuelven a los 28 días de infección, lo cual da lugar a un retraso de dos semanas en alcanzar el peso de venta. Los cerdos infectados muestran una respuesta inmunitaria humoral. Además, la infección da lugar a inmunidad a exposiciones posteriores. Por lo tanto, la estrategia de permitir la infección, seguido por una intervención con antimicrobianos para evitar la enfermedad clínica, puede permitir el desarrollo de una respuesta inmunitaria protectora. Los estudios de exposición sugieren que una vacuna viva modificada podría inducir la inmunidad protectora contra EP.

Gebhart, C.; Guedes, R.: Proliferative enteropathy: diagnostics and immunity. Proceedings, American Association of Swine Practitioners 32nd annual mee

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