3 Controlar los índices de bajas de cerdas

Miércoles 11 abril 2001 (hace 15 años 7 meses 27 días)
Los índices de sacrificio y mortalidad de cerdas se han incrementado en los últimos años. Ambos se traducen en pérdidas económicas importantes. La producción en múltiples fases hace que las cerdas se segreguen de las instalaciones de destete y engorde. Esto significa que cada fase tiene asignada sólo una parte del margen total asignado a cada cerdo. Algunos tipos de operaciones, como por ejemplo las de cubrición a destete, son especialmente sensibles a las pérdidas de cerdas. Los datos indican que las pérdidas de cerdas están situadas actualmente alrededor del 7%. Los datos de PigCHAMP informan de un índice de reposición medio del 56,9% en 1999. El 10% de las mejores explotaciones tienen un índice de reposición medio del 30% aproximadamente, lo cual indica que existe lugar para mejorar. Muchas cerdas nunca llegan al tercer, cuarto o quinto parto, que son los más productivos. Un aumento en la reposición significa también un aumento en el riesgo de enfermedades para la explotación existente. La Universidad de Tennessee ha desarrollado una hoja de cálculo que puede ayudar a los productores a determinar cuanto tiempo una cerda debe mantenerse en la explotación de madres. El análisis se basa en los descuentos del flujo de caja (cash flow), expresados en términos de valor neto actual (VNA). En un ejemplo con 10,1 cerdos nacidos vivos y $32 recibidos por cerdo destetado, las cerdas tienen que llegar al cuarto parto para llegar a un VNA. Una mejora de 0,25 en los cerdos nacidos vivos o un incremento de $2 en el precio, reduce el VNA al tercer parto. Estos pequeños cambios se puede conseguir con prácticas de manejo muy precisas o negociando un precio ligeramente más alto. La longevidad de una cerda reduce también los costos asociados con el aislamiento y adaptación de primerizas. Los recursos ahorrados debido a un incremento en la longevidad de la cerda se pueden utilizar en otras cosas. Los costos de mano de obra se reducen a medida que la vida productiva de las cerdas aumenta. El riesgo de tener enfermedades que comporta la introducción de primerizas de reposición es difícil de cuantificar. Los científicos estiman que un brote de PRRS puede reducir los beneficios en más de $200/cerda censada, sin tener en cuenta los efectos en los cerdos destetados y de engorde. El Maternal Line Genetic Evaluation Program del NPPC ha demostrado que el porcentaje de cerdos subestándares no varía con el parto y la línea genética. Una monitorización precisa del peso al nacer y al destete es muy importante a la hora de tomar decisiones referentes al manejo.

Stalder, Ken / National Hog Farmer 46 (1): 12-14, 2001

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