En abril de 2004, José García dejó atrás diez años de básquet semiprofesional y apostó, junto a su hermano radicado en Brasil, por una oportunidad que nadie más en su entorno familiar había explorado: la producción porcina. El punto de partida fue concreto y modesto: 300 lechones en unas pistas prácticamente en desuso en el campo familiar de Arrecifes.


La decisión no fue casual. Su padre explotaba el campo de manera intensiva, pero el cerdo era el único rubro que había quedado fuera de ese esquema. A eso se sumó la posibilidad de darle valor al cereal propio y una lectura de mercado que García describe con precisión: "Argentina era, y sigue siendo, el único país del mundo donde el cerdo no es la carne más consumida." Ahí estaba la oportunidad.
Crecimiento constante, no abrupto
La empresa no creció de golpe, pero tampoco se detuvo. En septiembre de 2004 compraron las primeras 10 madres. Para diciembre de 2005 ya tenían 120 produciendo. Al inicio todo fue a campo; cuando llegaron a las 200 madres comenzaron a construir los galpones para gestación.La razón social era Pro Por —de Producción Porcina— y el proyecto seguía siendo familiar.

El primer gran salto llegó con la incorporación de dos nuevos socios, Santiago y Alejandro, amigos y hermanos entre sí. De esa asociación nació Genepork S.A. como razón social y Los Hermanos como marca comercial. Con ese impulso, en junio de 2010 abrieron su primera carnicería especializada en cerdo en Arrecifes. El resultado fue contundente: en menos de seis meses, con márgenes bajos y compitiendo contra otras seis carnicerías ya instaladas, se convirtieron en líderes de ventas.
El segundo hito fue en 2018, con la apertura de su fábrica —un ciclo 2— en el Parque Industrial de Arrecifes, que le dio a la empresa la capacidad de procesar y elaborar su propia producción a escala industrial.

Un modelo integrado
Hoy Los Hermanos es una empresa de otra dimensión. Siembra 800 hectáreas de cereal, tiene 120 abuelas y 1200 madres, con un total de 18.000 animales en producción y cerca de 30 000 cerdos producidos por año. Cuenta con más de 100 empleados y cuatro carnicerías propias, en Arrecifes, Sarmiento, Pacheco e Ituzaingó.
El diferencial que García destaca es la integración vertical: la empresa genera el 80 % de su propio alimento, vende el 100 % de su producción a través de su fábrica y distribuye el 30 % en sus propios puntos de venta. El formato Granja Los Hermanos representa el nivel más completo de esa integración: los locales combinan carnicería, chacinados, fiambres y otras carnes en un mismo espacio, consolidando una propuesta comercial que va más allá de la especialización porcina. Semanalmente elaboran 9000 kilos de chorizos, además de hamburguesas, milanesas, morcillas y fiambres.

La apuesta por el Gran Buenos Aires
La apertura del local de Ituzaingó, sobre Avenida Gaona, marcó un nuevo capítulo para la marca. No solo por la escala del local sino por lo que representa estratégicamente: la llegada al Gran Buenos Aires era un objetivo buscado, e Ituzaingó reunió las condiciones necesarias en términos de historia del punto de venta, estacionamiento y accesibilidad.
El modelo responde también a cambios en los hábitos de consumo que la empresa viene observando. "Las familias eligen llevar piezas enteras para freezar. El límite de la compra es la capacidad de almacenamiento del hogar", señala García. Las promociones con tarjetas de crédito también juegan un rol cada vez más relevante en las decisiones de compra.

Crecer en la Argentina que obliga a adaptarse
Dos décadas de producción porcina en Argentina enseñaron a Los Hermanos una lección que García resume con claridad: "La Argentina te obliga a crecer. Si no crecés, las rentabilidades tienden a cero." Mantener la eficiencia en un contexto de tasas de interés que cuadruplican las del resto del mundo y de cambios de reglas permanentes fue, según él, el mayor desafío y también el mayor aprendizaje.

Durante años, la estrategia incluyó múltiples asociaciones —en carnicerías, en un centro de genética, en una distribuidora de alimentos—. En los últimos seis años, la empresa eligió concentrarse y simplificar: hoy las únicas alianzas externas son con integradores para el engorde de capones.
De cara al futuro, el objetivo es aumentar la participación de los locales propios en la comercialización total, apuntando a que el 50 % de la producción se distribuya a través de las carnicerías propias. La expansión del formato Granja Los Hermanos convive con el esquema tradicional de carnicerías especializadas en cerdo: "Seguimos siendo productores porcinos", afirma García. Eso, en Los Hermanos, no está en discusión.
1 de septiembre de 2026 | Redacción 333








