El anuncio de la baja de derechos de exportación (DEX) para trigo y cebada, que pasarían del actual 7,5 % al 5,5 % a partir de junio, genera alivio sobre los márgenes agrícolas en un contexto internacional marcado por el fuerte encarecimiento de los insumos para la siembra de granos.
La medida llega en un momento clave para la definición de la campaña fina 2026/27. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), al 21 de mayo la siembra de trigo avanzaba sobre el 3 % del área prevista y la de cebada sobre el 6 %.

En el caso de la cebada, casi el 92 % de la producción se concentra en la provincia de Buenos Aires. En trigo, con una distribución geográfica más amplia, el norte argentino y Entre Ríos muestran los mayores avances de implantación, con una cobertura promedio cercana al 30 %.
Uno de los principales factores que venía condicionando la intención de siembra era el incremento de costos provocado por la suba de combustibles y fertilizantes tras el conflicto armado en Medio Oriente. Esta situación llevó la relación urea/trigo al valor más alto de la historia, reflejando que nunca fueron necesarios tantos kilos de trigo para adquirir una tonelada de urea.
Actualmente, fertilizantes y fletes —impactados por el aumento del gasoil— representan en conjunto el 54 % de los costos de producción del trigo, incluso para un establecimiento ubicado a 150 kilómetros del puerto de Rosario.
De acuerdo con estimaciones de GEA-BCR, el margen neto en campo propio se ubicaba en USD 94 por hectárea, mientras que en campo alquilado el resultado proyectado era una pérdida de USD 103 por hectárea.
Aunque la medida todavía no fue oficializada en el Boletín Oficial y comenzaría a regir desde junio, el análisis preliminar sobre el impacto en el mercado muestra una mejora directa en la capacidad teórica de pago.
En trigo, tomando como referencia los precios actuales, la capacidad de pago compradora aumentaría entre 2,2 % y 2,3 % para las distintas posiciones comerciales. En términos absolutos, el FAS teórico mejoraría entre USD 4,8 y USD 4,9 por tonelada.
Para las posiciones de nueva cosecha aún no existen ofertas abiertas de mercado, por lo que el cálculo se realizó utilizando la referencia FOB oficial.
Según el análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario, el impacto fiscal de la reducción de alícuotas resulta relativamente limitado para la campaña actual.
En trigo, todavía resta comercializar 5,3 millones de toneladas (Mt) sobre un total proyectado de 19 Mt exportadas. En cebada, el remanente asciende a 500 000 toneladas para la cervecera y 200 000 toneladas para la forrajera.
Considerando los precios FOB promedio previstos para el período junio-noviembre, el costo fiscal estimado sería de MUSD 26,2 para trigo y de MUSD 3,3 para cebada.
Incluso, el informe señala que ese costo podría reducirse si la baja de retenciones impulsa mayores exportaciones. En el caso del trigo, si las ventas externas del ciclo 2025/26 alcanzaran 20 Mt, el costo fiscal descendería a MUSD 12,7.
Perspectivas para la campaña 2026/27
Para la próxima campaña, las proyecciones todavía son preliminares, aunque el cambio en la política comercial podría contribuir a sostener tanto la superficie sembrada como la inversión tecnológica.

Tomando como base la intención de siembra proyectada en mayo, el costo fiscal total de la medida sería de MUSD 78 entre trigo y cebada.
Sin embargo, este impacto podría compensarse con un aumento en la producción y en las exportaciones. Como referencia, si las exportaciones de trigo 2026/27 alcanzaran 13,5 Mt, el costo fiscal bajaría a MUSD 47; mientras que con exportaciones de 14,5 Mt se reduciría a MUSD 34.
22 de mayo de 2026 | Bolsa de Comercio de Rosario | Argentina www.bcr.com.ar




