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Cobalamina en alimentación de porcino

¿Cuál es el metabolismo de la vitamina B12? ¿Y sus funciones generales? ¿Cuáles son las necesidades? Todo ello en Nutrición.

Introducción:

La vitamina B12 , última vitamina en ser descubierta, se aisló por primera vez en el 1948, en forma cristalina. Hasta 1955 no se conoció completamente su estructura química, la más compleja de todas las vitaminas y su síntesis química se realizó por primera vez en 1973. Actualmente la producción industrial de esta vitamina se realiza por fermentación bacteriana, proceso más económico, para esta compleja vitamina, que el de síntesis química.

Con la prohibición en la CE del uso de productos de origen animal en los alimentos de los animales se ha producido una disminución de los aportes naturales de vitamina B12, ello podría llevarnos a pensar que deberíamos modificar la composición de los complementos vitamínicos o incluso reevaluar los requerimientos para esta vitamina. Sin embargo, y al margen de estas consideraciones, ya hay varios expertos que avalan la revisión al alza de las necesidades dadas por NRC.

Metabolismo:

Se trata de la vitamina más potente y de menor concentración necesaria para satisfacer las necesidades diarias. Es sintetizada por microorganismos y su presencia en los alimentos tiene un origen microbiano, no estando presente en productos de origen vegetal.

La vitamina B12 en la dieta está ligada a proteínas, tras la liberación por los jugos gástricos queda unida al llamado factor intrínseco, de tal manera que es protegida para no poder ser utilizada por bacterias intestinales. Llega así intacta hasta el final del intestino delgado y se absorbe en el íleo terminal, se transporta por la vena porta, unida a proteínas transportadoras (transcobalaminas), hasta el hígado, donde se almacena (entre el 30 y el 60% de las reservas totales de Vitamina B12 del organismo), para su posterior liberalización en alguna de las formas metabólicamente activas, los coenzimas adenosilcobalamina o metilcobalamina.

Estos coenzimas juegan un papel importantísimo en la activación de enzimas claves para la síntesis de glucosa y ATP por su intervención en el ciclo de Krebs (Metilmalonil CoA mutasa) y síntesis de proteína regulando la metilación en la formación de timidina para la síntesis de ADN o de metionina a partir de homocisteína (Metionina sintetasa).

Funciones generales:

  • síntesis de glóbulos rojos
  • mantenimiento de la integridad del sistema nervioso
  • metabolismo de grasas e hidratos de carbono
  • síntesis de proteínas.

Antagonismos, sinergismos y situaciones que afectan a los requerimientos:

  • Existe producción endógena por parte de los microorganismos del tracto digestivo de los cerdos, en duodeno y yeyuno, antes de su absorción en el íleon.
  • Con la mejora genética se aumenta la capacidad de deposición de proteína y aumentan los requerimientos de vitamina B12.
  • La deficiencia de hierro, así como la presencia de taninos afectan negativamente la absorción de vitamina B12.

Existe interacción con otras vitaminas:

  • Ácido fólico, intervienen conjuntamente en la síntesis de ácidos nucleicos y de metionina. Además, la vitamina B12 es necesaria para la síntesis de ácido fólico en su forma activa (tetrahidrofolato).
  • Vitamina B6, su deficiencia reduce la absorción intestinal de vitamina B12.
  • Biotina y ác. Pantoténico, intervienen en el metabolismo de metilmalonil CoA, por lo que tienen acciones compartidas con la vitamina B12.
  • Vitamina E, B1, tienen acciones sinérgicas en la producción de células sanguíneas con la vitamina B12.

Por otra parte, son antagónicos de la vitamina B12:

  • Niacina
  • Agentes oxidantes
  • Estrógenos
  • Ácido Propiónico

Requerimientos:

Los estudios en los que se basaba el National Research Council, 1988 para determinar los requerimientos de vitamina B12 en porcino son de los años 1950/1960. En la última edición del 1998, el NRC considera que no hay suficientes datos para modificar los requerimientos vitamínicos dados para las vitaminas del grupo B en 1988 debido a que dichas revisiones se habían realizado con suplementaciones de complejos vitamínicos y no con estudios individualizados. A pesar de lo cual, en el prefacio del capítulo sobre vitaminas de esta última edición se recomienda más investigación para clarificar estos requerimientos.

Dichos estudios sugerían el aumento de aporte de vitaminas del grupo B para cerdos con elevada capacidad de deposición magra y cerdos sometidos a situaciones de stress.

En un reciente trabajo de House y Fletcher, 2003 se estudian individualmente los requerimientos para la vitamina B12. Se sabe que como resultado del almacenamiento hepático de vitamina B12 se hace difícil observar una deficiencia de esta vitamina a corto plazo, aunque sí puede evidenciarse una disminución de vitamina circulante así como un aumento de homocisteína plasmática. House et al., en este estudio, concluyen que el aporte necesario de vitamina B12 para lechones entre 5 y 10 kg de peso es de 35 mg/Kg de pienso, el doble de los recomendados actualmente por NRC.

Conclusión:

El estudio de los requerimientos de vitamina B12 son sumamente complejos de establecer, por la multitud de interacciones con otras vitaminas del grupo B en diversas rutas del metabolismo celular, sin embargo hay evidencias de que con elevados niveles de esta vitamina, sola o conjuntamente con otras del grupo B, se obtienen mejores rendimientos zootécnicos y unos marcadores metabólicos que tienden a indicarnos un mejor estado fisiológico.

Los hechos que avalan la sobresuplementación son, en definitiva, los siguientes:

  • Estudio de necesidades de hace 50 años, basado en datos obtenidos con cerdos adultos y extrapolados a lechones.
  • Importante acúmulo en el hígado (del 30 al 60% de las reservas totales), fácilmente movilizables.
  • Intervención en rutas metabólicas cruciales (ciclo de Krebs) y metabolismo proteico y del ADN, lo que hace que haya multitud de interacciones con otras vitaminas.
  • Reciente prohibición del uso de harinas de origen cárnico y limitación en el uso de harinas de pescado para evitar posibles contaminaciones cruzadas con piensos de rumiantes, con la consiguiente disminución de los niveles vitamínicos en la dieta.
  • Utilización de sustancias antibióticas en los piensos de primeras edades, lo que dificulta la posible síntesis endógena por parte de bacterias del tracto digestivo superior.
  • Actual utilización de estirpes genéticas de rápido crecimiento y mayor porcentaje de magro (mayor deposición proteica).

Es lícito pensar que, en estas circunstancias, debamos tender a facilitar los procesos metabólicos implicados en la síntesis de proteína, es decir, en el caso que nos ocupa, incrementar los niveles de vitamina B12. Siguen habiendo, sin embargo, discrepancias en cuanto a cual debería ser el nivel aconsejado.

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