Nutrición, ambiente y productividad en hembras reproductoras: ¿Cómo se relacionan?
La producción porcina contemporánea enfrenta un doble desafío: maximizar el potencial genético y la creciente incidencia del estrés térmico debido al cambio climático global, incluso en países templados. Las cerdas, seleccionadas por su capacidad de deposición de músculo y prolificidad, producen un 16 % más de calor metabólico que hace tres décadas, lo que reduce marcadamente su límite de temperatura crítica superior. En este contexto, la nutrición puede dejar de ser meramente un suministro de nutrientes y energía para convertirse en una herramienta de modulación fisiológica y ambiental.
1. El eje nutrición-ambiente: fisiología de la respuesta térmica:
Cuando la temperatura ambiental supera la zona termoneutral —que en cerdas de gestación tardía puede ser tan baja como 14,0 °C — el animal prioriza la supervivencia sobre la producción. El primer mecanismo de defensa es la reducción del consumo voluntario de alimento para minimizar el incremento de calor metabólico generado por la ingestión, digestión y metabolismo de los alimentos.
El estrés calórico induce un estado hipercatabólico, caracterizado por una movilización masiva de reservas corporales, especialmente tejido magro (músculo), para soportar la lactancia o el desarrollo fetal. Paradójicamente, mientras el animal está en balance energético negativo (catabolismo), se observa una hiperinsulinemia basal, propio de estados anabólicos. Esta respuesta es mediada por la activación del sistema inmune debida a la translocación de lipopolisacáridos (LPS) desde un tracto gastrointestinal comprometido por la hipoxia y la producción de radicales libres.
La traslocación de lipopolisacáridos (LPS) ocurre porque el estrés térmico desvía el flujo sanguíneo desde el aparato gastrointestinal hacia la periferia para disipar calor. Esta reducción del flujo sanguíneo en el tracto gastrointestinal provoca hipoxia local y la formación de radicales libres, dañando la arquitectura intestinal, generando como resultado un "intestino permeable" que permite a los LPS de bacterias Gram-negativas cruzar hacia la circulación sistémica. Esto activa una respuesta inflamatoria que consume nutrientes, priorizando la supervivencia sobre parámetros productivos como el crecimiento de la camada, la producción de leche o la reproducción.
2. Estrategias nutricionales: antioxidantes y minerales:
El uso de aditivos nutricionales específicos es de utilidad para disminuir el daño oxidativo y la inflamación sistémica derivados del "intestino permeable" inducido por el calor.
2.1 Selenio y vitamina E: la primera línea de defensa:
El stress térmico exacerba la producción de especies reactivas del oxígeno (ROS) , las cuales, al superar la capacidad neutralizadora de los antioxidantes endógenos, dañan el ADN, las proteínas y los lípidos celulares. La suplementación conjunta de Selenio (Se) y Vitamina E ha demostrado:
• Mejorar significativamente la función de barrera del epitelio intestinal, reduciendo la permeabilidad paracelular.
• Aliviar el estrés oxidativo sistémico, permitiendo que la cerda mantenga una mejor homeostasis celular durante periodos de alta carga térmica.
• Reducir los marcadores inflamatorios circulantes, lo cual evita que los nutrientes se desvíen hacia la respuesta inmune y permanezcan disponibles para procesos anabólicos como el crecimiento fetal o la síntesis de leche.
2.2 Cromo y zinc:
El cromo actúa como un agente inmunomodulador y mejora la sensibilidad a la insulina, lo que puede ayudar a mitigar la respuesta ante el estrés y mejorar el consumo de alimentos en ambientes de alta temperatura. Por su parte, los complejos orgánicos de Zinc fortalecen las uniones estrechas del intestino, mitigando los efectos de la endotoxemia inducida por el calor.
3. Aminoácidos y proteína Ideal:
El metabolismo de la proteína cruda tiene un alto incremento de calor debido a la desaminación y la síntesis de urea, procesos metabólicos que ocurren naturalmente y en forma constante. La optimización del perfil de aminoácidos permite reducir la proteína bruta dietética total sin comprometer la productividad.
3.1 Perfil de aminoácidos:
Alimentar a cerdas lactantes con dietas de baja proteína cruda y suplementadas en forma balanceada con aminoácidos cristalinos (lisina, valina, treonina, triptófano) resulta en:
• Una reducción del 10,3 % en la producción total de calor durante la lactancia, alcanzando su máximo en el día 18.
• Menores temperaturas vaginales y rectales, lo que indica que el alivio térmico es de origen dietético y no solo mediado por mecanismos de enfriamiento externos.
• Disminución del 73 % en los niveles de nitrógeno ureico en leche, reflejando una eficiencia metabólica superior y una menor carga de excreción de nitrógeno.
3.2 El rol de la arginina:
La L-Arginina es un nutriente funcional clave en condiciones de estrés térmico. Es el precursor directo del óxido nítrico, un potente vasodilatador que puede contrarrestar la vasoconstricción periférica necesaria para la termólisis y mejorar el flujo sanguíneo mamario. La suplementación con Arginina aumenta la insulina pospandrial, lo que favorece un estado menos catabólico en la cerda lactante, reduciendo la movilización de reservas de tejido adiposo y magro.
4. Fibra dietética: soluble e insoluble
La inclusión de fibra durante la gestación tardía y el período de transición es importante para el bienestar y la productividad de la cerda, pero su tipo determina el resultado metabólico bajo condiciones de estrés calórico.
4.1 Fibra soluble:
Las materias primas ricas en fibras solubles como la pectina son altamente fermentable por el microbiota intestinal, produciendo ácidos grasos de cadena corta (SCFA), principalmente acetato y butirato. En condiciones de estrés calórico:
• Mejora significativamente el índice de estreñimiento y reduce la duración del parto, factores que suelen empeorar con el calor.
• Un trabajo de parto más corto (menor a 4 horas) reduce el estrés fetal y la incidencia de mortinatos, mejorando la supervivencia de la camada y acelerando el tiempo que transcurre entre el nacimiento y la primera succión por parte del lechón.
• Se asocia con menores niveles de cortisol en el pelo, indicando un estado de estrés crónico reducido.
4.2 Fibra insoluble:
La fibra insoluble tiene una alta capacidad de unión con el agua, lo que incrementa el volumen fecal y promueve movimientos intestinales normales. Este aumento del volumen facilita el tránsito intestinal, lo que se considera un factor preventivo contra algunos desordenes propios del pos-parto.
Las fibras insolubles aumentan la saciedad y reducen comportamientos estereotípicos como el masticado al vacío y el mordido de barras, promoviendo que la cerda pase más tiempo descansando en posturas de enfriamiento (decúbito lateral) y disminuyendo el estrés social.
La combinación de fibra soluble e insoluble es una estrategia que se puede tener en cuenta en la alimentación de las cerdas, proporcionando mecanismos de acción diferenciales que ayuden a maximizar la productividad y el bienestar en diferentes condiciones de estrés .
5. Intervenciones ambientales:
El ambiente físico define la eficiencia con la que los nutrientes y la energía son utilizados por la hembra, siendo un factor de gran relevancia en la planificación de los alojamientos.
5.1 Enfriamiento conductivo y convectivo
La implementación de paneles evaporativos en las salas de parto reduce la temperatura rectal en aproximadamente 0,4 - 0,5 °C y disminuye la frecuencia respiratoria. Esto permite un mayor consumo de alimento durante la lactancia (que puede ser del orden del 20 % más) minimizando la movilización corporal de la cerda. Asimismo, aumentar la velocidad del aire en la zona de descanso en los galpones de gestación (de 0,19 a 0,45 m/s) puede reducir la frecuencia respiratoria en cerdas gestantes, equivaliendo a una reducción efectiva de 1 °C en la temperatura ambiente.
6. Conclusiones:
La relación entre nutrición, ambiente y productividad es un sistema de retroalimentación complejo. Para mantener la sostenibilidad en sistemas de alta producción bajo desafíos climáticos, es necesario:
1. Reducir el calor metabólico mediante el uso de perfiles de aminoácidos ideales y dietas de baja proteína, lo que disminuye los mecanismos de disipación de calor por jadeo.
2. Mitigar el estrés oxidativo a través de la suplementación estratégica con selenio, cromo, zinc y vitamina E, protegiendo la integridad intestinal y mamaria.
3. Gestionar el periodo de transición con fibras solubles e insolubles para optimizar la cinética del parto y la producción de ácidos graos de cadena corta, mejorando el bienestar y la supervivencia de los lechones.
4. Actualizar el manejo ambiental, reconociendo que las cerdas modernas requieren temperaturas mucho más frescas para evitar el estado de "intestino permeable" que subyace a la mayoría de las fallas reproductivas durante el verano.
![]()
Referencias bibliográficas:
Brandt, P., Bjerg, B., Pedersen, P., Jensen, T., Rong, L., & Zhang, G. (2024). The effect of increased air velocity on respiration rate and resting behavior of gestating sows during moderately warm summer days. Livestock Science, 282, 105431.
Huang, T., Zhang, G., & Rong, L. (2022). Conductive heat loss of sows in a ventilated environment identified using steady CFD-CHT modeling considering thermophysiological effects. Computers and Electronics in Agriculture, 199, 107142.
Quiniou, N., & Noblet, J. (1999). Influence of high ambient temperatures on performance of multiparous lactating sows. Journal of Animal Science, 77, 2124–2134.
Mattos, C., & Drumond, A. V. N. (2004). Sensação térmica: uma abordagem interdisciplinar. Caderno Brasileiro de Ensino de Física, 21(1), 7–34.
Mayorga, E. J., Ross, J. W., Keating, A. F., Rhoads, R. P., & Baumgard, L. H. (2020). Biology of heat stress: The nexus between intestinal hyperpermeability and porcine reproduction. Animal, revisión técnica.
McConn, B. R., Duttlinger, A. W., Kpodo, K. R., Maskal, J. M., et al. (2020). Thermoregulatory and physiological responses of sows at different reproductive stages exposed to elevated ambient temperatures. Journal of Animal Science, 98(Suppl. S3).
Oh, S. M., Hosseindoust, A., Ha, S. H., Mun, J. Y., Kim, J. S., et al. (2024). Importance of dietary soluble and insoluble fiber supplementation in sows exposed to high ambient temperatures during late gestation and effects on lactation performance. Animal Nutrition, 16, 73–83.
Pérez Laspiur, J., Farmer, C., Kerr, B. J., Zanella, A., & Trottier, N. L. (2006). Hormonal response to dietary L-arginine supplementation in sows exposed to heat stress. Canadian Journal of Animal Science, 86, 373–377.
Robbins, L. A., Green-Miller, A. R., Lay, D. C. Jr., Schinckel, A. P., Johnson, J. S., & Gaskill, B. N. (2021). Evaluation of thermal preference of sows at three reproductive stages. Journal of Animal Science, 99(8), 1–10.
Silva, B. A. N., Noblet, J., Oliveira, R. F. M., Donzele, J. L., Primot, Y., & Renaudeau, D. (2009). Effects of dietary protein concentration and amino acid supplementation on feeding behavior of multiparous lactating sows in a humid tropical climate. Journal of Animal Science, 87, 2104–2112.
Stansberry, M. C., Ogundare, W., Beckett, L. M., Schinckel, A. P., Casey, T. M., et al. (2024). Effects of electronic cooling pads and Moringa oleifera supplementation from late gestation through weaning on sow productive performance under heat stress conditions. Journal of Animal Science, 102, skae356.
Yun, J., Swan, K. M., Vienola, K., Kim, Y. Y., Oliviero, C., Peltoniemi, O. A. T., & Valros, A. (2014). Farrowing environment impacts sow metabolic status and piglet colostrum intake at the onset of lactation. Livestock Science.
Zhang, S., Johnson, J. S., & Trottier, N. L. (2020). Effect of a diet amino acid profile close to ideal on heat production of lactating sows exposed to thermoneutral and heat stress conditions. Journal of Animal Science and Biotechnology.
Contacto:
Contacta con nosotros a través del siguiente formulario.
Un resumen semanal de las novedades de 3tres3 Argentina
Accede y apúntate a la lista