Una hembra Camborough (Agroceres PIC), en su cuarto parto, registró 46 lechones nacidos vivos, una cifra muy superior al promedio reciente de la cerda. En sus tres partos anteriores, la hembra había presentado un promedio de 18.5 lechones nacidos vivos.
El resultado refuerza el potencial genético de las hembras hiperprolíficas y la importancia del manejo, la nutrición y el acompañamiento técnico para alcanzar altos niveles de productividad.

Aunque se trata de un caso excepcional, este nacimiento evidencia la evolución de los índices reproductivos en la porcicultura moderna y el impacto directo que tiene la eficiencia en maternidad sobre los resultados productivos de la actividad.
Redacción 333.


