La Organización de Porcicultores Mexicanos (OPORMEX) presentó un análisis actualizado de la cadena de valor 2025 que demuestra que los incrementos en el precio de la carne de cerdo al consumidor final no se generan en la producción nacional ni en la política de cupos de importación, sino en los márgenes acumulados a lo largo de la cadena de comercialización.
De acuerdo con el estudio, el precio histórico promedio del cerdo en granja se ubica en 46 pesos mexicanos (MXN) por kilogramo, mientras que en planta de beneficio alcanza los MXN 48.8 por kilogramo. Sin embargo, en tiendas y mercados el consumidor puede pagar hasta MXN 120 por kilogramo de chuleta y MXN 139 por kilogramo de lomo, lo que implica que el precio puede triplicarse entre la producción primaria y el punto de venta.

“Los datos son claros: el productor no es el origen del incremento al consumidor. La mayor presión se genera en los eslabones de comercialización”, afirmó Heriberto Hernández, presidente de OPORMEX.
El análisis de importaciones correspondiente a 2025 muestra que el precio implícito promedio de la carne importada fue de MXN 47.37 por kilogramo, prácticamente equivalente al precio nacional en granja. Según el organismo, esto evidencia que ampliar cupos no elimina los márgenes comerciales ni garantiza una reducción estructural en el precio al consumidor, ya que el diferencial se mantiene en la etapa comercial.
En 2025, México importó más de 1.53 millones de toneladas de carne de cerdo, lo que confirma que el mercado cuenta con oferta suficiente al combinar producción nacional e importaciones. Por ello, OPORMEX señaló que la narrativa de una “escasez inminente” no encuentra respaldo en los datos actuales de volumen ni en la capacidad productiva instalada.
El organismo también advirtió que, aunque el comercio internacional es una herramienta válida, incrementar la dependencia externa (cuando México ya importa cerca de la mitad del cerdo que consume) no corrige las distorsiones en la cadena de comercialización y puede debilitar la inversión nacional.
“El consumidor merece estabilidad real. Y esa estabilidad no se logra sustituyendo producción nacional por más importación, sino corrigiendo ineficiencias en la cadena y fortaleciendo la competitividad productiva”, concluyó Hernández.
OPORMEX reiteró su disposición a colaborar en la construcción de soluciones basadas en evidencia técnica y datos verificables que fortalezcan la cadena porcícola nacional y garanticen condiciones de mercado más equilibradas.
24 de febrero de 2026 | México | Organización de Porcicultores Mexicanos (OPORMEX)




