Importaciones de granos marcan récord histórico en 2026 y profundizan la dependencia alimentaria de México
Maíz, soya y pasta de soya llevan las importaciones a un nuevo récord histórico.
La menor producción nacional profundiza la dependencia alimentaria de México.
Durante el primer semestre de 2026, México importó 23.9 millones de toneladas (Mt) de granos y oleaginosas, el mayor volumen registrado para un periodo enero-junio desde 2015, mientras que el valor de las compras ascendió a 7581 millones de dólares, el segundo más alto de la historia, únicamente por debajo del registrado en 2022, cuando los precios internacionales alcanzaron niveles récord tras el conflicto entre Rusia y Ucrania.
Las mayores compras de maíz, soya y pasta de soya impulsaron este crecimiento, reflejando la fortaleza de la demanda de la industria pecuaria y de alimentos balanceados. Sin embargo, este comportamiento también confirma una tendencia estructural: México incrementa cada año su dependencia de los mercados internacionales para abastecer la demanda nacional, mientras la producción de diversos granos estratégicos pierde dinamismo y competitividad.
Para GCMA, el récord de importaciones constituye una señal de alerta sobre la creciente dependencia alimentaria del país y la necesidad de fortalecer la producción nacional mediante políticas públicas que devuelvan certidumbre y rentabilidad a los productores.


Aspectos relevantes
1. Récord histórico de importaciones
El volumen acumulado de 23.9 millones de toneladas representa el mayor registrado para un primer semestre desde 2015.
En valor, las compras ascendieron a 7581 millones de dólares, el segundo monto más alto de la serie histórica.
Este crecimiento estuvo impulsado principalmente por:
- Maíz
- Soya
- Pasta de soya
- Canola
que compensaron las menores compras de trigo, sorgo, frijol y aceite de soya.
2. Maíz: nuevo récord histórico
Las importaciones alcanzaron 12.28 Mt, estableciendo un nuevo máximo histórico para un primer semestre.
El incremento fue impulsado por las mayores compras de maíz amarillo, destinadas principalmente a la alimentación animal.
En contraste, las importaciones de maíz blanco disminuyeron:
- 15.9 % en volumen.
- 11.5 % en valor.
como resultado del ingreso de la cosecha nacional.
No obstante, México continúa siendo el mayor importador mundial de maíz, situación que refleja la insuficiencia de la producción nacional para abastecer la creciente demanda pecuaria e industrial.
3. Trigo
Las importaciones disminuyeron:
- 4.2 % en volumen.
- 1.0 % en valor.
Este comportamiento podría estar asociado a una menor demanda interna de productos derivados del trigo, así como a una desaceleración del consumo.
4. Soya
Las compras alcanzaron el segundo mayor volumen histórico, así como el segundo mayor valor para un primer semestre.
La industria aceitera mantiene una elevada demanda de materia prima.
5. Pasta de soya
La pasta de soya registró el mayor crecimiento del semestre.
Se alcanzó un:
- Récord histórico en volumen.
- Récord histórico en valor.
Este comportamiento responde principalmente al crecimiento de la industria de alimentos balanceados y al incremento del inventario de ganado bovino en engorda.
6. Arroz
Las importaciones alcanzaron el segundo mayor volumen histórico.
El volumen aumentó 5.0 %, mientras que el valor disminuyó 4.1 %, como consecuencia de menores precios internacionales.
7. Frijol
A pesar de que México obtuvo una de las mayores producciones de frijol de los últimos años, el país continúa importando este grano, principalmente de Estados Unidos.
Los bajos precios internos continúan afectando la rentabilidad de los productores.
GCMA considera indispensable que las compras realizadas por Alimentación para el Bienestar no desplacen la comercialización privada.
De mantenerse los actuales niveles de precios, existe el riesgo de que la diferencia entre el precio de adquisición y el precio de venta del programa genere pérdidas importantes para las finanzas públicas.
8. Cebada y malta
Si bien las importaciones muestran un ligero incremento respecto de 2025, su evolución refleja una desaceleración frente al crecimiento observado en años anteriores, asociada a una menor dinámica de la demanda industrial y a menores precios internacionales.
Reflexiones GCMA
- El récord histórico de las importaciones confirma que México incrementa su dependencia alimentaria del exterior, resultado de una menor producción nacional de granos estratégicos y de una demanda interna que continúa creciendo.
- La reducción de la producción nacional no obedece a una falta de capacidad productiva de los agricultores mexicanos, sino a la ausencia de políticas públicas que otorguen certidumbre para invertir y producir.
- La rentabilidad del productor continúa deteriorándose por la falta de un esquema de ingreso mínimo que permita cubrir los costos de producción y garantice un margen razonable para continuar sembrando.
- También persiste la ausencia de mecanismos eficaces de comercialización, que aseguren la colocación oportuna de las cosechas y eviten que los productores enfrenten descuentos excesivos o incertidumbre al momento de vender su producción.
- Es indispensable restablecer instrumentos de administración de riesgos mediante esquemas de coberturas de precios y seguros climáticos, que permitan proteger a los productores frente a la volatilidad de los mercados y a los efectos del cambio climático.
- México compite en un mercado abierto con productores de Estados Unidos, China, Brasil, Argentina y otros países que cuentan con programas permanentes de apoyo al ingreso, seguros agrícolas, financiamiento preferencial, administración de riesgos y políticas de fortalecimiento de la producción. Para competir en igualdad de condiciones, el campo mexicano requiere instrumentos similares.
- La creciente dependencia de las importaciones representa un riesgo para la seguridad alimentaria nacional, ya que expone al país a variaciones en los precios internacionales, conflictos geopolíticos, problemas logísticos y restricciones comerciales.
- GCMA considera indispensable construir una política agroalimentaria de largo plazo que recupere la productividad y competitividad del campo mexicano, basada en cinco pilares fundamentales:
- Certidumbre mediante un esquema de ingreso mínimo rentable.
- Mecanismos eficientes que garanticen la comercialización de las cosechas.
- Coberturas de precios y administración integral de riesgos climáticos.
- Financiamiento competitivo e inversión en infraestructura, tecnificación e innovación.
- Incrementar la productividad para reducir gradualmente la dependencia de las importaciones y fortalecer la seguridad alimentaria del país.
Conclusiones GCMA
El récord histórico de las importaciones no debe interpretarse únicamente como un indicador de una mayor demanda, sino como una señal de alerta sobre la creciente dependencia alimentaria de México.
Mientras Estados Unidos fortalece su Farm Bill y China incrementa sus apoyos a la producción agrícola para garantizar su seguridad alimentaria, México requiere reconstruir una política agroalimentaria de largo plazo que brinde certidumbre a los productores y permita recuperar la competitividad del campo.
Importar granos no representa un problema cuando responde a las necesidades del mercado. El verdadero desafío surge cuando las importaciones crecen porque la producción nacional pierde competitividad y rentabilidad.
Para GCMA, la seguridad alimentaria de México no se alcanzará con una mayor dependencia de los mercados internacionales, sino con productores rentables, competitivos, con reglas claras, administración de riesgos y políticas públicas que incentiven la inversión, la innovación y el incremento sostenible de la producción nacional.
Contacto:
Contacta con nosotros a través del siguiente formulario.
Un resumen semanal de las novedades de 3tres3 México
Accede y apúntate a la lista