Riesgos de almacenar harinas y subproductos que no fluyen
Hay ingredientes que no se comportan como el grano. La harina de soya o el salvado pueden fluir de forma irregular, abrir canales o formar puentes dentro del silo, y el problema deja de ser solo de calidad del producto: también llega a la seguridad de quienes trabajan cerca del equipo. John Koorn, de Laidig, explica en esta entrevista qué vuelve difícil de fluir a estos materiales, qué riesgos aparecen en los silos convencionales y qué debe revisar una planta antes de modificar su almacenamiento. La conversación forma parte de la serie previa a la 7.ª Escuela de Producción del Foro Internacional para la Industria Ganadera, Avícola y Porcícola (FIGAP) 2026.
En una planta de alimentos balanceados, ¿qué hace que un material sea realmente “difícil de fluir” y cuáles son los principales problemas que aparecen cuando se intenta almacenarlo y recuperarlo desde un silo vertical?
Se trata de materiales con un alto contenido de humedad, proteínas o grasas, o incluso de materiales con partículas de gran tamaño. Por ejemplo, harinas, productos derivados del procesamiento de subproductos animales (rendering), productos en polvo, ensilado de maíz o henolaje. Los principales problemas de flujo son el flujo irregular, el flujo por canales y la formación de puentes, que generan riesgo de infestaciones y de pérdida de calidad del producto.
¿Qué errores de diseño o de operación son más frecuentes cuando una planta utiliza un silo convencional para materiales como harina de soya o salvado, y cómo terminan afectando la productividad, el mantenimiento o la seguridad?
Los riesgos son varios: daños en el silo por implosión o colapso, pérdida de calidad de los materiales almacenados debido a un flujo irregular y problemas de seguridad. Si se forma un puente de material dentro del silo y luego este se derrumba y rompe el silo o el piso, los trabajadores que se encuentran dentro del equipo o en sus alrededores corren el riesgo de sufrir lesiones.
¿Cómo debería decidir una planta entre aumentar la capacidad de almacenamiento, modificar el diseño del silo o incorporar un sistema específico de recuperación? ¿Qué variables del material y del proceso deben analizarse antes de tomar esa decisión?
Cuando se modifica un silo para incorporar un extractor de fondo de acción intensa, es necesario revisar el diseño del silo. Este debe ser capaz de soportar el flujo másico, las cargas laterales y las presiones generadas por las cargas dinámicas debidas a la presencia del extractor.
El ciclo de trabajo también es un factor relevante. Las harinas deben moverse diariamente para evitar que se apelmacen y favorecer la salida del material según el principio FIFO (primero en entrar, primero en salir).
La automatización permite almacenar y recuperar ingredientes con menor intervención del operador. ¿Dónde está hoy el mayor potencial de automatización y qué procesos todavía requieren supervisión humana?
La automatización pesa mucho en las plantas modernas de alimentos balanceados, y es en la operación diaria donde se recupera la inversión. Además, durante los fines de semana largos por días festivos, cuando la planta no está operando, se puede activar un programa de recirculación. Si la harina se mantiene en movimiento de forma automática, se reduce el riesgo de que el material se apelmace.
Algunos equipos automatizados requieren supervisión humana, pero el tiempo que deben dedicarle los empleados es mínimo y se pueden utilizar controles remotos.
Después de décadas trabajando con este tipo de materiales y con plantas en distintos mercados, ¿qué cambio tecnológico cree que tendrá mayor impacto en la forma en que las fábricas de alimentos balanceados almacenan y manejan materias primas durante los próximos años?
La principal tendencia que observamos es la construcción de plantas cada vez más grandes. Cuanto mayor es la capacidad de almacenamiento, mayor es el retorno de la inversión para la instalación. Esto aumenta las exigencias en la gestión de materiales a granel, y la automatización es una de las respuestas disponibles.
Estos temas se discutirán en persona en la 7.ª Escuela de Producción en Tecnología de Alimentos Balanceados de FIGAP, el 19 y 20 de octubre de 2026 en el Hotel Sheraton Guadalajara Expo. Te invitamos a asistir: ahí estarán David Huitrón, de 333 México; Pablo Sherwell, de Rabobank; y César Flores, del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA). Consulta el programa y regístrate en figap.com/paginas/escuela-de-produccion.
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