Cuando la harina de soya se apelmaza: qué implica automatizar el almacén de una planta de alimento

30-sep-2026
X
XLinkedinWhatsAppTelegramTelegram
Stefano Feletto, Chief Commercial Officer de Metalmont, explica qué supone automatizar el almacén de harina de soya. Entrevista previa a la 7.ª Escuela de Producción de FIGAP 2026.

El cargador frontal sigue siendo una solución común para mover materias primas en muchas plantas. ¿Qué problema operativo surge cuando una empresa intenta automatizar el almacenamiento y la manipulación de productos como la harina de soya y sus subproductos?

El mayor desafío radica en que un cargador frontal es una solución que depende de un operario, mientras que una planta automatizada requiere un proceso continuo, predecible y repetible.

Productos como la harina de soya y muchos subproductos agroindustriales no se comportan como líquidos u otros materiales de flujo libre. Se acumulan de forma irregular, forman picos, se compactan con el tiempo y no siempre fluyen naturalmente hacia el sistema de extracción. Tradicionalmente, el operario de un cargador frontal compensa estas características nivelando continuamente el material, rompiendo las zonas compactadas y manteniendo un flujo constante hacia la producción.

Cuando las empresas avanzan hacia la automatización de almacenes, el objetivo es replicar estas operaciones de forma fiable y continua, sin depender de la disponibilidad de un operario o de equipos móviles dentro del edificio. Los sistemas automatizados de gestión de materiales están diseñados para mantener un perfil de almacenamiento uniforme, optimizar el flujo de productos y mejorar la continuidad general del proceso.

Además, la salud y la seguridad son factores cada vez más importantes para la automatización. Trabajar en almacenes con materiales polvorientos o apelmazados expone a los operarios al polvo en suspensión y al riesgo de que el producto se desmorone o queden atrapados durante su manipulación. Por lo tanto, reducir la necesidad de personal en estas áreas de almacenamiento es un paso importante para lograr operaciones más seguras y eficientes.

El apelmazamiento puede dificultar la carga, nivelación y extracción de un producto que parece fácil de almacenar. ¿Qué sucede físicamente con estos materiales durante el almacenamiento y cómo debe responder el sistema?

Materiales como la harina de soya, los DDGS (granos secos de destilería con solubles), el salvado, las harinas vegetales y otros subproductos agrícolas pueden modificar su comportamiento físico durante el almacenamiento. El peso del material, aunado a factores como la humedad, la temperatura, el tiempo de almacenamiento y las características de las partículas, puede favorecer la compactación y la formación de lo que comúnmente se conoce como "apelmazamiento".

Como resultado de eso, el material puede perder progresivamente parte de su fluidez natural. Pueden desarrollarse zonas densas y compactadas, con diferentes consistencias dentro del acopio, lo que dificulta lograr un flujo uniforme hacia los puntos de descarga. En algunos casos, también pueden formarse puentes o huecos, afectando aún más el proceso de extracción.

Por eso, un sistema de almacenamiento automatizado debe tener en cuenta estas condiciones físicas cambiantes. No solo debe transportar el material, sino también gestionar su distribución, nivelación y extracción según cómo evoluciona el acopio durante el almacenamiento.

Los sistemas de nivelación automatizada pueden trabajar de forma progresiva sobre el material almacenado: mantienen el acopio más uniforme y ayudan a romper las zonas compactadas durante la extracción. Cuando hace falta, la recirculación mejora la homogeneidad y conserva el material en condiciones de ser recuperado, lo que reduce la necesidad de equipos móviles dentro del almacén.

¿Qué cambios tendría que realizar una planta para pasar de un sistema basado en operarios y maquinaria móvil a uno automatizado? ¿Qué aspectos del diseño, el flujo de materiales y el control del almacén deben considerarse?

Pasar de un sistema basado en operarios a uno automatizado no implica necesariamente rediseñar completamente el almacén. Sin embargo, sí requiere un enfoque diferente en cuanto a cómo se consideran el edificio, el flujo de materiales y el sistema de control en su conjunto.

El primer paso es analizar el almacén existente: sus dimensiones, altura de las paredes, altura libre del techo, puntos de carga y extracción, capacidad de almacenamiento y las características físicas de los materiales que se manipulan. Estos elementos determinan si la distribución actual permite la automatización y qué adaptaciones pueden ser necesarias.

El segundo aspecto es la integración de los diferentes sistemas de manipulación de materiales. Las cintas transportadoras, los equipos de carga, los sistemas de descarga, los equipos de nivelación y los circuitos de recirculación deben funcionar conjuntamente como un solo proceso. El objetivo es garantizar que el material se distribuya, almacene y extraiga según una secuencia definida, en lugar de depender de un operario para corregir continuamente el proceso.

El control y la supervisión son igualmente importantes. Las distintas funciones deben integrarse en el sistema PLC (Controlador Lógico Programable) y SCADA (Sistema de Supervisión, Control y Adquisición de Datos) de la planta, permitiendo a los operarios supervisar y gestionar el almacén desde una sala de control, en lugar de operar maquinaria móvil dentro del área de almacenamiento.

Según nuestra experiencia, lo más importante es considerar la automatización como un proceso integral, en lugar de simplemente reemplazar un cargador frontal por una máquina automatizada. El almacén, las características del material, el equipo mecánico y el sistema de control deben diseñarse o adaptarse para trabajar juntos.

Más allá de reducir el uso de cargadores frontales, ¿dónde está el verdadero retorno de la inversión en automatización de este proceso: mano de obra, seguridad, pérdidas de producto, capacidad de almacenamiento, trazabilidad o continuidad operativa?

El retorno de la automatización debe entenderse como resultado de una combinación de varios factores, más que como un ahorro en un único aspecto del proceso. Los requisitos de mano de obra, la seguridad, la eficiencia del almacenamiento, las pérdidas de producto, la trazabilidad y los costos operativos pueden contribuir al valor económico general de la inversión.

Sin embargo, en las industrias de procesos continuos, considero que la continuidad operativa es uno de los beneficios más importantes. El objetivo no es simplemente eliminar el cargador frontal, sino hacer que el movimiento y la disponibilidad de materias primas sean más predecibles y menos dependientes de la disponibilidad de operarios o equipos móviles.

Esto también tiene un impacto directo en la seguridad. Reducir la presencia de personas y maquinaria móvil dentro de las áreas de almacenamiento puede disminuir significativamente la exposición a los riesgos asociados con el polvo, el movimiento de equipos y la manipulación de material inestable o compactado. Los operarios pueden supervisar el proceso de forma remota a través del sistema de control de la planta.

También existen beneficios menos visibles. Una gestión de materiales más consistente puede mejorar el uso del volumen de almacenamiento disponible, reducir los movimientos innecesarios de materiales y facilitar un mejor control de lo que se almacena y extrae. Estos factores pueden tener un impacto significativo en el costo total de propiedad durante la vida útil de la instalación.

Para las plantas de alimento balanceado, las plantas de molienda de soya y otras instalaciones de proceso continuo, el verdadero valor no reside simplemente en reemplazar un equipo por otro, sino en crear un proceso de manejo de materiales más predecible y confiable que permita la continuidad de toda la operación de producción.

Si una planta mexicana quisiera evaluar hoy si está lista para automatizar el almacenamiento de harina de soya y otros subproductos, ¿cuáles serían las tres primeras condiciones que debería revisar?

Las tres primeras evaluaciones son muy prácticas.

Primero, evalúe el material en sí: tipo de producto, densidad aparente, contenido de humedad, fluidez, comportamiento de compactación y la capacidad de manejo requerida por la planta. Estas características determinan cómo se comportará el material durante el almacenamiento y la extracción, y qué tipo de equipo y estrategia de control pueden ser apropiados.

En segundo lugar, evalúe el almacén: sus dimensiones, altura de los muros, altura libre disponible dentro de la nave, ubicaciones de carga y descarga, equipos existentes y capacidad de almacenamiento requerida. Las características físicas del edificio son fundamentales para determinar si la automatización puede implementarse dentro de la estructura existente o si se requieren modificaciones.

En tercer lugar, evalúe el proceso de producción: capacidades de carga y extracción en toneladas por hora, horas de operación, disponibilidad requerida y nivel de automatización ya instalado en la planta. El objetivo no debe ser simplemente reemplazar un cargador frontal, sino comprender cómo el almacén puede integrarse al proceso general de manejo de materiales de la planta.

Estas tres áreas —el material, el almacén y el proceso de producción— proporcionan un punto de partida práctico para evaluar si una instalación está técnica y operativamente preparada para la automatización. También ayudan a definir las principales oportunidades y posibles limitaciones antes de seleccionar cualquier tecnología específica.

Estos temas se discutirán en persona en la 7.ª Escuela de Producción en Tecnología de Alimentos Balanceados de FIGAP, el 19 y 20 de octubre de 2026 en el Hotel Sheraton Guadalajara Expo. Te invitamos a asistir: ahí estarán David Huitrón, de 333 México; Pablo Sherwell, de Rabobank; y César Flores, del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA). Consulta el programa y regístrate en:

figap.com/paginas/escuela-de-produccion.

X
XLinkedinWhatsAppTelegramTelegram
me gustacomentaMis favoritos

Contacto:

Contacta con nosotros a través del siguiente formulario.

FIGAP está presente en las siguientes categorías

No estás suscrito a la lista La web en 3 minutos

Un resumen semanal de las novedades de 3tres3 México

Accede y apúntate a la lista