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Los signos del parto: Fisiología y comportamiento de la cerda

Entender el parto y reconocer los signos de sus diferentes fases ayuda a desarrollar planes de manejo para mejorar la tasa de supervivencia de los lechones.

El nacimiento de camadas con un gran número de nacidos vivos es uno de los parámetros básicos para tener éxito en las granjas de madres. El número de nacidos totales por camada está entre 14-16 lechones por parto y ha ido aumentando a lo largo de los años. El aumento del tamaño de la camada conlleva un mayor riesgo de nacidos muertos. Si las granjas supieran cuando van a parir las cerdas, podrían mejorar la supervivencia de los lechones atendiendo a los partos. La gestación de las cerdas modernas está normalmente entre 115 y 116 días, pero puede ir desde los 112 a los 119 dias.

El aumento del tamaño de la camada no esta relacionado con la duración de la gestación, pero sí esta asociado con partos más largos y un incremento del riesgo de nacidos muertos.

La sincronización de los partos puede ayudar al flujo de producción y a mejorar la eficiencia de los trabajadores. Las granjas pueden inducir el parto con prostaglandinas el día antes de la fecha prevista de parto (114 días), en aquellas cerdas que no han empezado a parir el día 116 o prevenir un parto prematuro en los días 112-114 utilizando progestágenos orales. Actualmente no es posible saber qué cerdas van a parir antes, en la fecha prevista o tarde.

En las semanas previas al parto, el rápido desarrollo de los fetos provoca una notable distensión del abdomen, las glándulas mamarias se desarrollan y aumentan de tamaño.

Imagen 1. Glándulas mamarias desarrolladas

Imagen 1. Glándulas mamarias desarrolladas

En los días previos al parto, pequeñas cantidades de calostro pueden gotear del pezón, y horas antes del parto se puede sacar leche de las mamas.

Imagen 2. Calostro goteando de la glándula mamaria

Imagen 2. Calostro goteando de la glándula mamaria

La cerda puede presentar una postura con el lomo hundido, y la vulva puede hincharse, enrojecerse y relajarse.

Imagen 3. Cerda con el lomo hundido.

Imagen 3. Cerda con el lomo hundido.

Imagen 4. Vulva hinchada, enrojecida y relajada.

 

Imagen 4. Vulva hinchada, enrojecida y relajada.

 

Durante las 12-24 antes del parto, en respuesta al aumento de oxitocina y prolactina, las cerdas muestran comportamiento de querer hacer nido. Pueden hozar, patear el suelo y morder las barras.

Antes del parto del primer lechón, las cerdas están inquietas, se tumban y levantan antes de echarse de lado para parir.

A medida que se acerca el momento del parto, la frecuencia respiratoria puede aumentar de ~20 a ~60 respiraciones por minuto.

Control hormonal del parto

Mientras que los niveles de progesterona permanecen elevados hasta justo antes del parto, el estrógeno placentario aumenta en las semanas previas. Otras hormonas, como la prostaglandina, la relaxina, la prolactina y la oxitocina, aumentan en los días y horas antes del parto. El estrógeno y la relaxina se combinan para dilatar el canal del parto relajando los tejidos conectivos de la pelvis, el cérvix y la vulva.

La señal para iniciar el parto se origina con la maduración del cerebro de los lechones, lo que resulta en una liberación de cortisol por parte de las glándulas suprarrenales del feto. Esto provoca un aumento de la liberación de estrógenos placentarios y prostaglandina por parte del útero. Los niveles altos de progesterona promueven la nutrición uterina del feto, mientras que tambien limitan las contracciones uterinas. La liberación de prostaglandina destruye el cuerpo lúteo y la progesterona se elimina en 12-24 h. Sin progesterona, las fuertes contracciones uterinas se ven facilitadas por las prostagladinas y la oxitocina, moviendo el primer lechón y estirando la placenta hacia el cérvix. Con la mayor parte de la placenta adherida al útero, las contracciones causan que las pezuñas de los lechones rompan las membranas y se expulsen los fluidos.

El proceso del parto

Una vez que el feto entra en el cuello del útero, un reflejo induce a la cerda a empujar con sus músculos abdominales (que se observa cuando estira sus patas traseras), para expulsar el lechón por el canal del parto.

El parto está regulado de manera que solo un lechón entra en el canal de parto cada vez, mientras los demás permanecen en su sitio. El nacimiento desde el cuerno uterino derecho o izquierdo es aleatorio y los lechones pueden nacer de cabeza o de cola, sin que haya ninguna relación con la supervivencia durante o después del parto.

Las contracciones estan controladas en su frecuencia, fuerza, dirección, duración y capa muscular activada. Las señales neuronales procedentes del tracto reproductivo de la madre regulan la oxitocina y las contracciones abdominales, mientras que el control local ejercido por la placenta y el útero modulan las hormonas y los receptores para estimular o inhibir las contracciones. Los reguladores de las contracciones incluyen la oxitocina, los estrógenos, la progesterona, las prostaglandinas F2 y E2, el óxido nítrico y el calcio.

Cada nacimiento está asociado a un pico de oxitocina, y los lechones nacen a intervalos de unos 15-20 minutos. Pero los lechones pueden nacer en rápida sucesión o con intervalos prolongados de más de 30 minutos. Los lechones suelen nacer con el cordón umbilical todavía unido y con parte del amnios.

Imagen 5. Lechón con el cordón umbilical colgando. 

Imagen 5. Lechón con el cordón umbilical colgando. 

Imagen 6. Lechón nacido con parte del amnios.

Imagen 6. Lechón nacido con parte del amnios.

En los 5 - 15 minutos posteriores al nacimiento, el movimiento del lechón rompe el cordón umbilical permitiéndole localizar las glándulas mamarias en unos 20 minutos. En horas tras el nacimiento del último lechón, el flujo sanguíneo y la presión liberan la placenta del útero y la cerda la expulsa.

Imagen 7. Cerda expulsando la placenta.

Imagen 7. Cerda expulsando la placenta.

Nacidos muertos

Durante el parto, los nacidos muertos son una gran preocupación. Las intervenciones a tiempo pueden salvar 1 lechón/cerda/año. Los mortinatos aparecen más frecuentemente en el último tercio de la camada, y en aquellas gestaciones cortas (<113 días) y largas (>117 días). Los nacidos muertos se relacionan con la reducción de las contracciones y la fatiga de la cerda, especialmente en partos más largos y con periodos prolongados de esfuerzo empujando un lechón a través del canal de parto.

Un indicador de problemas es cuando el intervalo desde el último lechón aumenta a más de 20 minutos y la cerda parece estar haciendo fuerza. Los lechones pueden morir por falta de oxígeno a causa de la rotura del cordón umbilical o por la limitación del flujo sanguíneo durante un periodo largo de contracciones. Más del 50% de los lechones que nacen muertos tienen el cordón umbilical roto y murieron por falta de oxígeno antes o después de entrar en el canal de parto. En el caso de los últimos lechones de la camada, la distancia, el tiempo y el estiramiento del cordón umbilical podrían contribuir a la rotura. La vida media del oxígeno es de sólo 5 minutos, por lo que una intervención a tiempo requiere conocer los intervalos entre lechones y observar a la cerda.

Entender los procesos que controlan el parto y reconocer los signos de las diferentes etapas, puede ayudar a los productores a desarrollar planes de manejo eficaces para la cerda, las instalaciones y el personal para aumentar la probabilidad de que los lechones nazcan vivos.

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