Rinitis Atrófica Porcina: cómo identificarla, prevenirla y controlarla

30-oct-2026
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Esta es una enfermedad respiratoria que puede afectar el desarrollo de los cerdos y comprometer el desempeño productivo de la granja.

Se caracteriza principalmente por alteraciones en los cornetes nasales y, en los casos más avanzados, puede generar deformaciones del hocico y retraso en el crecimiento.

Aunque su incidencia ha disminuido considerablemente en los sistemas modernos de producción, continúa siendo importante mantener medidas de bioseguridad, manejo, ambiente y vigilancia sanitaria para reducir los factores que favorecen su aparición y propagación.

¿Qué causa la rinitis atrófica porcina?

La presentación progresiva de la enfermedad está asociada principalmente con cepas toxigénicas de Pasteurella multocida. También puede participar Bordetella bronchiseptica, especialmente en formas no progresivas o como agente asociado.

La enfermedad puede intensificarse cuando existen condiciones de manejo que favorecen la transmisión y afectan las defensas de los animales. Entre los factores de riesgo se encuentran:

  • Ingreso de animales infectados.
  • Mezcla de animales de diferentes procedencias.
  • Hacinamiento.
  • Ventilación deficiente.
  • Movimiento frecuente de los animales.
  • Presencia de otras enfermedades respiratorias.
  • Exposición ambiental a polvo y concentraciones elevadas de amoníaco.

Por eso, controlar la enfermedad no consiste únicamente en actuar sobre el agente infeccioso, sino también en mejorar las condiciones ambientales y de manejo de la granja.

Principales signos que debemos reconocer

Una detección temprana permite tomar decisiones sanitarias oportunas. Entre los signos asociados a la rinitis atrófica se encuentran:

Signos iniciales:

  • Estornudos frecuentes.
  • Lagrimeo.
  • Descargas nasales.
  • Tos en algunos casos.
  • Irritación de las vías respiratorias superiores.

Cuando la enfermedad progresa, pueden aparecer alteraciones más evidentes, como desviación del hocico, deformación de las estructuras nasales y retraso en el crecimiento. En cuadros severos también puede presentarse sangrado nasal.

La presencia de estos signos no confirma por sí sola la enfermedad. El diagnóstico debe considerar la evaluación clínica y, cuando corresponda, pruebas que permitan identificar el agente causal y diferenciarla de otras enfermedades respiratorias.

¿Cómo se transmite?

Uno de los principales riesgos se presenta cuando ingresan cerdos infectados a la granja o cuando se mezclan animales provenientes de diferentes orígenes.

La transmisión puede verse favorecida por el contacto entre animales y por condiciones de producción que incrementan el estrés o disminuyen la calidad del ambiente. Por esta razón, las medidas de bioseguridad y manejo por lotes son fundamentales dentro de un programa preventivo.

El ambiente también juega un papel fundamental

Una granja con problemas de ventilación puede favorecer la aparición y agravamiento de enfermedades respiratorias.

Por eso es importante prestar atención a:

Ventilación adecuada + control del polvo + manejo de gases + densidad apropiada + higiene + bioseguridad

La ventilación debe contribuir a mantener condiciones ambientales adecuadas y disminuir la acumulación de contaminantes como el amoníaco.

Además, implementar sistemas todo dentro/todo fuera, mantener protocolos de bioseguridad y reducir la mezcla de animales de diferentes procedencias son medidas importantes para disminuir los riesgos sanitarios.

¿Cómo combatir y controlar la rinitis atrófica?

El abordaje debe ser integral y establecerse con acompañamiento del médico veterinario.

1. Identificar los animales afectados

Observar diariamente la presencia de estornudos, lagrimeo, secreciones nasales, tos y alteraciones en el hocico permite detectar tempranamente posibles problemas respiratorios.

2. Revisar las condiciones de la granja

Es necesario evaluar ventilación, concentración de animales, presencia de polvo, calidad del aire, higiene y manejo de los lotes.

3. Fortalecer la bioseguridad

El control del ingreso de animales, la reducción de mezclas entre diferentes procedencias y el manejo adecuado de los lotes son herramientas importantes para disminuir la transmisión.

4. Mantener un programa de prevención

La vacunación forma parte de las estrategias utilizadas para prevenir la enfermedad y debe establecerse de acuerdo con el programa sanitario de cada explotación y las indicaciones del fabricante. Las vacunas frente a P. multocida y B. bronchiseptica han demostrado ser herramientas importantes dentro del control de la enfermedad.

5. Tratamiento bajo orientación veterinaria

Cuando existe sospecha o diagnóstico de rinitis atrófica, el médico veterinario puede establecer las medidas terapéuticas correspondientes de acuerdo con el agente involucrado, la edad de los animales, la situación sanitaria de la granja y los resultados diagnósticos.

En el material de Línea Porcicultura de Pharvet se presentan alternativas terapéuticas como Lacthoprim 30 %, Trimp­rex 20 %, Tía-Dox, Doxiphar 50 % y Sulpharvet 75 % como parte del abordaje mostrado para esta problemática.

La selección y utilización de cualquier medicamento veterinario debe realizarse bajo criterio profesional y conforme a su registro, indicaciones y recomendaciones de uso.

La prevención comienza antes de que aparezcan los síntomas

La rinitis atrófica debe entenderse como un problema que involucra sanidad, ambiente y manejo.

Una estrategia efectiva combina:

 

De esta manera, no solo se busca disminuir la presentación de la enfermedad, sino también proteger el crecimiento y desempeño productivo de los animales.

Pharvet | Línea Porcicultura

La prevención y el manejo integral son claves para proteger la salud respiratoria de los porcinos.


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