Finanzas, escala y gestión en tiempo real: el panel que desafió los paradigmas de la producción porcina
La gestión financiera aplicada a la producción porcina fue protagonista de uno de los paneles más disruptivos del IV Encuentro Empresarial de Producción Porcina de Argentina. Moderado por Luciano Bodello, médico veterinario y responsable técnico de la unidad de cerdos de Ceva Argentina, el espacio reunió a Agustín Tocagni, CEO de INGACOT Agroindustrial S.A, y Maximiliano Gallegos, CFO de Coexca S.A., para debatir sobre costos, escala, tecnología y toma de decisiones dentro de las empresas porcinas.
La propuesta del panel buscó salir de la mirada tradicional de las finanzas como un área exclusivamente contable para posicionarlas como una herramienta estratégica de gestión, capaz de impactar directamente en la eficiencia operativa, la sustentabilidad y la competitividad del negocio.
Durante la apertura, Agustín Tocagni explicó el origen de la temática y destacó la necesidad de integrar mucho más profundamente los indicadores económicos y financieros dentro de la gestión diaria de las empresas porcinas argentinas. “En Argentina todavía tenemos una visión muy productivista. Estamos muy atrás de los números productivos, pero muchas veces nos falta vincular esos indicadores con datos económicos más concretos”, planteó.
En ese sentido, Tocagni remarcó que muchos veterinarios y responsables de producción fueron formados con el foco puesto únicamente en producir más, sin necesariamente comprender el impacto financiero detrás de cada decisión técnica.
A partir de allí, Maximiliano Gallegos —director financiero y gerente general de la división pecuaria de Coexca— desarrolló una exposición profundamente enfocada en cómo conectar el mundo productivo con el financiero.

El ejecutivo chileno compartió la experiencia de Coexca, una de las principales compañías porcinas de Chile, que actualmente produce 20 000 madres y exporta a más de 30 países, con un ambicioso plan de crecimiento hacia 2030.


Gallegos explicó que uno de los principales desafíos que enfrentaron fue la desconexión entre quienes gestionaban las granjas y el entendimiento económico del negocio.
“Le preguntábamos a un jefe de granja cuánto costaba producir un lechón o cuál era su costo de personal y no lo sabía. Solo manejaban parámetros productivos”, señaló.
A partir de esa realidad, Coexca impulsó un cambio cultural orientado a democratizar la información financiera dentro de toda la organización. Según explicó, la compañía comenzó a construir presupuestos desde las propias granjas, generando compromisos de gestión y seguimiento mensual de resultados, permitiendo que cada responsable pueda visualizar en tiempo real sus desvíos y costos.
“Las finanzas hay que democratizarlas. Toda la compañía debe entender cómo se genera valor”, afirmó.
Otro de los ejes centrales estuvo vinculado al uso de tecnología y sistemas de información para mejorar la toma de decisiones. Gallegos destacó la importancia de capturar datos en tiempo real y criticó los modelos de gestión basados en registros tardíos o manuales.

“El dato tiene que capturarse en el terreno donde pasan las cosas. Si la información llega tarde, la decisión también llega tarde”, sostuvo.
En paralelo, Agustín Tocagni profundizó sobre la necesidad de avanzar hacia modelos de gestión más dinámicos dentro de la producción porcina argentina, incorporando herramientas de análisis financiero, sistemas de información y mayor velocidad en la lectura del negocio.
La conversación también abrió espacio para debatir sobre escala productiva, asociatividad y competitividad internacional. Desde su experiencia en mercados globales, Gallegos sostuvo que el futuro del negocio porcino necesariamente estará vinculado a compañías más grandes, integradas y con visión exportadora.
“Este es un negocio de escala y de mercados globales. Si no crecemos, desaparecemos”, aseguró.
Además, destacó el potencial estratégico que tiene Argentina para convertirse en uno de los grandes jugadores mundiales de la producción porcina, siempre que logre atraer inversiones, profesionalizar estructuras y consolidar proyectos asociativos de gran dimensión.
“El potencial que tiene Argentina es enorme. Debería tener varias compañías de 300 000 madres compitiendo globalmente”, afirmó.
Sobre el cierre, Luciano Bodello destacó la capacidad del panel para abrir nuevas discusiones dentro de la industria y generar una mirada más integral sobre el negocio porcino. “Nos quedaron muchísimas ideas sobre costos, sistemas, información en tiempo real, asociatividad y cambios culturales. Son temas que claramente van a marcar el futuro de la industria”, concluyó.
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