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Mortalidad de cerdas (2/2): puntos de acción para preservar vidas.

El control de la mortalidad de las cerdas requiere investigar los factores locales de forma profunda, responsable y con conocimiento de la dinámica de cada sistema productivo.

Con el fin de establecer las posibles soluciones, dejaremos a continuación algunas preguntas y respuestas que pueden servir como puntos de vista para la implementación de programas de control de mortalidad de cerdas según la situación.

¿Qué hacer para obtener datos confiables y evitar la formación de un banco de información con causas generales?

La implementación de un procedimiento de autopsia sistemático y permanente es una de las herramientas diagnósticas más eficientes para las granjas: es inmediata, económica y complementa la observación clínica (Vidal et al., 2012), además es útil en el registro de las causas de mortalidad más cercanas a la realidad en el software de control de la granja.

Este procedimiento es el comienzo de un trabajo más consistente de recopilación y evaluación de información, buscando identificar las causas verdaderas de la pérdida de cerdas y también debe extenderse a las cerdas que se someten a la eutanasia.

Aunque se encuentran con frecuencia, es importante evitar en lo posible anotar muerte súbita, otras causas, causas desconocidas, entre otras, y que se utilicen sólo cuando realmente no fue posible encontar la causa real.

No siempre es posible que el veterinario esté presente en la granja en el momento de la muerte de las cerdas, por lo que los empleados encargados de la eliminación pueden ser capacitados en un procedimiento simple de disección y fotografía de los hallazgos para ser enviados al veterinario responsable para su interpretación.

Se puede preparar un manual fotográfico con los principales hallazgos de la necropsia para la capacitación de los empleados y ponerlo a disposición en la granja para su consulta.

¿Es importante estratificar las causas entre eutanasia y mortalidad espontánea?

Cuando un porcentaje muy alto de la mortalidad total está vinculado a la eutanasia, es necesario profundizar en la evaluación de las causas, ya que esto puede revelar algunos puntos de inflexión relacionados con el manejo, las condiciones de alojamiento y las instalaciones.

Según Kirk et al. (2005), el 72% de las causas de sacrificio de cerdas están ligadas a trastornos del aparato locomotor como artritis y fracturas. En cuanto a la condición corporal, las hembras sacrificadas tuvieron peor condición que las hembras de mortalidad espontánea. En el trabajo de Schwertz et al. (2021), la opción de sacrificar la hembra representó el 36,2% del índice total, teniendo como principales motivos problemas locomotores y prolapsos de órganos pélvicos.

Así, con datos locales consistentes, es posible tomar acciones en relación con el cuidado de las cerdas, decidir renovar las instalaciones e incluso reorganizar los programas sanitarios para la introducción de primerizas, medicación y vacunación, si está vinculado a causas sanitarias.

¿Existen diferentes causas de mortalidad según el ciclo de las cerdas?

La respuesta a esta pregunta suele ser sí. En los datos de la figura 1, se puede observar que la principal causa de descarte de hembras hasta el ciclo 2 es la eutanasia por condición corporal. Para las hembras mayores, la importancia del prolapso es más relevante.

Figura 1. Principales causas de mortalidad en una base de datos de 240.000 cerdas en 133 granjas brasileñas.

Fuente: Autor
Fuente: Autor

Hembras por debajo del ciclo 2 – eliminadas/débiles

Las causas eliminadas/débiles y la neumonía en las cerdas jóvenes dan lugar a una amplia discusión sobre la preparación de las nulíparas para la reproducción, la cual es un factor importante en su longevidad. El cumplimiento no sólo del peso, sino también de la edad en el momento del servicio, un adecuado programa de alimentación durante la primera gestación y la primera lactancia son fundamentales para el desarrollo y madurez corporal de las cerdas y la continuidad del crecimiento hasta el segundo ciclo, previniendo retrasos en el crecimiento y la aparición del síndrome de caida al segundo parto. Junto a esto, un protocolo racional de adaptación sanitaria, protegiendo la cerda de enfermedades, especialmente relacionadas con las vías respiratorias evitará muertes y retiros precoces por retrasos en la condición corporal y caquexia.

Un sistema de producción que busque reducir la mortalidad de cerdas debe hacer una evaluación exhaustiva de las causas de eliminación y muerte de las cerdas jóvenes, evaluando la tasa de utilización de primerizas (relación entre el número de primerizas que ingresan al área de reemplazo de la granja y el número de hembras). en este grupo que efectivamente llegan al segundo parto, en detrimento del análisis tradicional, más superficial, de la tasa de retención de cerdas (relación entre las nulíparas que llegan al tercer parto).

Cerdas ciclo 2 en adelante - prolapso

La discusión sobre la ocurrencia de prolapso de órganos pélvicos (POP) ha sido frecuente en los últimos tres años, debido al aumento en el número de casos, especialmente en los Estados Unidos, donde representa aproximadamente el 20% de las muertes (figura 2).

Figura 2. Mortalidad de cerdas distribuida en causas relacionadas y no relacionadas con el prolapso de órganos pélvicos

Fuente: Ross (2019).
Fuente: Ross (2019).

En los datos de Queirós (2022), la incidencia de prolapsos fue significativa a partir del segundo ciclo, lo que concuerda con Schwertz et al. (2021) y Lida et al. (2019), esto puede explicarse por el debilitamiento del suelo pélvico y de ligamentos durante el parto.

Aunque todavía queda mucho por entender con respecto a la ocurrencia del prolapso de órganos pélvicos, ya se ha comenzado a generar cierta información. Un ejemplo interesante es la evaluación del puntaje de protrusión de la región del perineo y su capacidad para predisponer a la hembra a la ocurrencia de POP en el periparto (figura 3).

Figura 3. Evaluación del puntaje protrusión (PS) en la última semana de gestación

Fuente: Kiefer et al, 2021
Fuente: Kiefer et al, 2021

En información retrospectiva, Kiefer et al. (2021) encontraron que el 23%, el 1,5% y el 0,8% de las cerdas con prolapso posparto obtuvieron una puntuación de 3, 2 y 1, respectivamente, lo que confirma esta evaluación visual como un indicador de riesgo.

¿Cómo realizar el trabajo manteniendo la atención de la salud del plantel?

La identificación temprana de hembras enfermas es uno de los grandes diferenciales de las granjas con mortalidad controlada.

Rademacher et al. (2022) propusieron un sistema de identificación temprana de hembras enfermas con inspección diaria individual en el momento de la alimentación, basándose en que la negativa a comer sería uno de los primeros signos de enfermedad. Después de la inspección, las cerdas sospechosas fueron marcadas para una evaluación adicional por parte de un empleado capacitado para identificar signos clínicos, medir la temperatura y elegir el protocolo de medicación. La mortalidad se redujo de 16,75% a 12,50% en el período evaluado. Este trabajo extremadamente práctico y aplicable validó el papel de un operario que cumpla el rol de enfermero como una herramienta potencial para reducir la mortalidad de las cerdas.

El operario también puede ser responsable de sacar hembras enfermas y enviarlas al espacio de enfermería de la granja, lo que también ha demostrado ser una excelente estrategia para reducir la mortalidad de las cerdas. Contar con un lugar adecuado para la recuperación de condicion corporal o tratamiento de patologías, donde realmente se brinda especial cuidado para estos animales enfermos ha sido un diferencial.

En la práctica de los sistemas de producción, la gestión para la formación grupos en corrales también ha sido fundamental para la reducción de la mortalidad. Grandes grupos de cerdas favorecen las peleas, las disputas por alimento y el espacio, exigiendo mayor atención de los empleados para evitar accidentes y pérdidas económicas. La jerarquía de los grupos tiende a establecerse en las primeras 24 a 36 horas después de la mezcla, una vez establecida, las peleas son sustituidas por las conductas amenazantes, siendo común que cerdas criadas en grupos se organicen en subgrupos, donde demuestran empatía o apatía por otras hembras (Sens et al., 2020).

Debido a que la preñez es un momento de alimentación restringida, se ha recomendado ofrecer un 20-30% por encima de la curva de alimentación estándar para la edad en los primeros 4-7 días de alojamiento, ya que el aumento de la saciedad parece disminuir la agresión y las peleas. También es válido controlar la humedad de la instalacion reduciendo la posibilidad de lesiones en el aparato locomotor durante las disputas.

Para minimizar la dificultad de organizar el consumo efectivo de alimento en estos primeros días, es válido utilizar un sistema que permita ofrecerlo cerca de las hembras que aún no han sido aceptadas por el grupo, reduciendo pérdidas de gestación, peleas, necesidad de sacar hembras y mortalidad.

¿Hay observaciones importantes relacionadas con el manejo de la alimentación y la mortalidad de las cerdas?

La mayoría de las hembras sacrificadas en los sistemas de producción tienen una condición corporal inferior a la deseada, es decir, son muy delgadas (Kirk et al., 2005) y esta situación también impacta en dos veces más de posibilidades de tener prolapso de órganos pélvicos (Chipman et al., 2019). Por lo tanto, mantener bajo vigilancia la condición corporal de las cerdas es una tarea relevante.

La evaluación de la condición corporal varias veces durante la preñez puede ayudar a ajustar la curva de alimentación individualmente en las jaulas, pero se debe tener cuidado en la formación de lotes uniformes por ciclo de producción y condición corporal en corrales colectivos asegurando el bienestar efectivo de las hembras.

En la maternidad, todos los cuidados para estimular el consumo de alimento de lactancia deben dirigirse a las cerdas más jóvenes, que son las que tienen mayor número de lechones al pie y tienen la menor capacidad de ingesta. Se han varias alternaticas como suministrar en horarios con mayor potencial de consumo, brindar alimento húmedo, alojar a las cerdas más jóvenes frente a las placas de aclimatación, entre otras posibilidades.

El abastecimiento de agua debe estar constantemente vigilado, con control manual de todos los puntos de bebida, asegurando así el mantenimiento inmediato cuando sea necesario.

Y, por último, pero no menos importante, mantener a todos los equipos enfocados en el papel como trabajadores porcinos: velar por la vida de los cerdos. Capacitación constante utilizando herramientas de andragogía, definición de roles/responsabilidades claras, estandarización de actividades, auditorías de procesos son actitudes que diferencian a los sistemas de alto desempeño de otros.

Finalmente, el control de la mortalidad de las cerdas requiere de la investigación de los factores locales de manera profunda y responsable y con conocimiento de la dinámica de cada sistema productivo, el trabajo para descubrir la causa raíz es la única forma eficiente.

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