Claves para optimizar la longevidad y productividad de las cerdas reproductoras

28-Mai-2025
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Salud reproductiva, inmunidad y salud ósea son claves para la longevidad de cerdas. Mycofix® protege su productividad frente a micotoxinas.

La longevidad y productividad de las cerdas reproductoras son factores esenciales para garantizar la rentabilidad en la producción porcina. ​ Para lograr una vida productiva prolongada, es fundamental enfocarse en tres pilares clave: salud reproductiva, respuesta inmune y salud ósea. ​

La salud reproductiva es el primer pilar y tiene un impacto directo en la eficiencia del criadero. ​ Primerizas bien preparadas, con una madurez reproductiva adecuada, pueden destetar un mayor número de lechones al año, optimizando los ciclos productivos y maximizando los índices reproductivos. ​ Sin embargo, los fallos reproductivos, como la baja fertilidad y las altas tasas de nacidos muertos, representan hasta un 34% de los descartes prematuros, según estudios recientes. ​ Factores como problemas en el aparato reproductivo, micotoxinas y deficiencias nutricionales son las principales causas de estos fallos. ​

El segundo pilar, la respuesta inmune, es crucial para reducir el impacto del estrés térmico y las enfermedades. ​ Una inmunidad fortalecida no solo disminuye la mortalidad, sino que también mejora la eficiencia productiva de las cerdas. ​

Por último, la salud ósea es esencial para soportar la alta prolificidad y el crecimiento muscular de las hembras. ​ Una nutrición adecuada, especialmente con vitamina D, garantiza una estructura ósea fuerte, mayor resistencia y una vida productiva más larga. ​

Las micotoxinas, como la zearalenona (ZEA), el deoxinivalenol (DON) y la beauvericina (BEA), son un desafío recurrente en la alimentación de las cerdas. ​ Estas sustancias afectan la fertilidad, el desarrollo embrionario y la salud intestinal, generando desequilibrios hormonales y problemas reproductivos. ​ Tecnologías como Mycofix® han demostrado ser efectivas para controlar y desactivar estas toxinas, protegiendo la salud reproductiva y aumentando la longevidad de las cerdas. ​

En conclusión, una gestión integral que contemple la salud reproductiva, inmunidad y salud ósea, junto con el control de micotoxinas, es clave para optimizar la productividad y rentabilidad en los establecimientos porcinos.

                                                                   

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