Con los alimentos no se debe jugar: la revisión anual del T-MEC abre un periodo de incertidumbre para Norteamérica
La decisión anunciada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) no implica la terminación del T-MEC. El acuerdo continuará vigente hasta 2036; sin embargo, la revisión anual prevista en el Artículo 34.7 abre un proceso permanente de negociación que podría afectar las decisiones de inversión, integración de cadenas de suministro y el comercio agroalimentario de Norteamérica.
Para el sector agroalimentario, la certidumbre es un activo estratégico. La producción de alimentos requiere inversiones de largo plazo en infraestructura, tecnología, genética, sanidad, logística y desarrollo de mercados. Mantener un esquema de revisiones anuales sin una definición clara sobre la renovación del Tratado incrementa el riesgo para toda la región.
Norteamérica: el bloque agroalimentario más integrado del mundo
El T-MEC ha consolidado la integración agroalimentaria de México, Estados Unidos y Canadá.
GCMA destaca que el bloque representa:
- Más de 500 millones de habitantes.
- Cerca del 33 % del PIB mundial.
- Aproximadamente 11 % de la producción agropecuaria mundial.
- Un índice de autosuficiencia agroalimentaria superior al 112 %, uno de los más altos del mundo.
- La región con la mayor integración de cadenas de valor agroalimentarias.
En el caso de México:
- Cerca del 85 % de las exportaciones agroalimentarias mexicanas tienen como destino Estados Unidos y Canadá.
- Estados Unidos es el principal proveedor de granos, oleaginosas, carne de cerdo, pollo, productos lácteos e insumos estratégicos para la producción nacional.
- México es uno de los principales abastecedores de frutas, hortalizas, cerveza, tequila, aguacate, berries, tomate y otros alimentos para el mercado estadounidense.
La fortaleza del T-MEC radica precisamente en la complementariedad productiva de los tres países.
Julio será un mes decisivo
Durante este mes continuarán las reuniones técnicas entre los gobiernos de México y Estados Unidos para definir la agenda de la revisión.
Entre los principales temas planteados por Estados Unidos destacan:
- Estacionalidad para frutas y hortalizas.
- Fortalecimiento de medidas sanitarias y fitosanitarias.
- Facilitación y modernización aduanera.
- Condiciones de competencia en el comercio de granos.
- Suelos y sostenibilidad.
- Temas laborales.
- Disposiciones ambientales.
- Trabajo forzoso.
- Biotecnología y maíz genéticamente modificado (OGM).
La posición que México debería defender
Desde la perspectiva de GCMA, México debe mantener una posición firme en aquellos temas que afectan directamente la competitividad del sector.
En particular:
- No aceptar mecanismos de estacionalidad, al ser incompatibles con el libre comercio establecido en el T-MEC.
- En caso de que Estados Unidos insista en este mecanismo, México podría considerar la aplicación de medidas equivalentes sobre productos altamente sensibles para Estados Unidos, entre ellos:
- Maíz.
- Jarabe de maíz de alta fructosa.
- Carne de cerdo.
- Carne de pollo.
- Otros productos estratégicos.
Asimismo, México debería impulsar una agenda propia que incluya:
- Eliminar los acuerdos de suspensión aplicables al tomate mexicano.
- Buscar un esquema más equilibrado para el comercio de azúcar, mediante una cuota similar al volumen de jarabe de maíz de alta fructosa que Estados Unidos exporta al mercado mexicano.
- Lograr la reapertura plena de la frontera para la exportación de ganado en pie, aplicando el principio de regionalización sanitaria previsto en el Capítulo 9 del T-MEC (Medidas Sanitarias y Fitosanitarias), de manera que los problemas sanitarios regionales no impliquen restricciones para todo el territorio nacional cuando existan condiciones técnicas para regionalizar el riesgo.
El objetivo debe ser una mayor integración, no mayores barreras
La revisión del T-MEC representa una oportunidad para fortalecer la integración regional y no para debilitarla.
GCMA considera que Norteamérica debe avanzar hacia:
- Una Unión Aduanera que reduzca costos logísticos y tiempos de cruce.
- Una Unión Sanitaria que armonice procedimientos, inspecciones, certificaciones y protocolos de emergencia.
- Mayor reconocimiento mutuo entre autoridades sanitarias.
- Digitalización integral del comercio fronterizo.
- Cadenas regionales más resilientes y competitivas frente a Asia y Europa.
¿Qué papel jugará Canadá?
Uno de los temas que aún deberá definirse es el papel que tendrá Canadá durante esta revisión.
Aunque el comercio bilateral México–Canadá representa una proporción relativamente menor respecto al intercambio con Estados Unidos, Canadá es un socio estratégico para mantener la competitividad del bloque norteamericano.
La fortaleza del T-MEC no depende únicamente del volumen comercial bilateral, sino de preservar una estrategia regional que permita competir como Norteamérica frente a otras regiones económicas del mundo.
Reflexión GCMA
El mayor riesgo no es la revisión del Tratado, sino la incertidumbre permanente.
La agricultura, la ganadería y la industria alimentaria requieren reglas claras, inversiones de largo plazo y mercados predecibles.
La revisión del T-MEC debe servir para modernizar el acuerdo, fortalecer la integración regional y resolver los temas pendientes mediante criterios técnicos y científicos, evitando decisiones con motivaciones políticas.
Con los alimentos no se debe jugar. La seguridad alimentaria de Norteamérica depende de un comercio abierto, estable y basado en reglas claras.
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