PPEF 2027: más recursos para SADER, pero el campo sigue sin una política integral de certidumbre y producción
“El presupuesto debe dejar de medirse por cuánto reparte y comenzar a medirse por cuánto produce”
El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2027 aumenta el gasto público total y fortalece el presupuesto de SADER; sin embargo, mantiene debilidades importantes en los instrumentos directamente vinculados con la producción, comercialización, sanidad, administración de riesgos y seguridad alimentaria.
SADER crece, pero varios programas productivos pierden recursos
El aumento de SADER es positivo, pero su composición merece atención.
- Acopio para el Bienestar: -22.0 % real.
- Fertilizantes para el Bienestar: -9.3 % real.
- Producción para el Bienestar: -5.5 % real.
- Sanidad e Inocuidad: -2.9 % real.
- Los tres principales programas agrícolas —Acopio, Fertilizantes y Producción para el Bienestar— disminuyen 11.3% real en conjunto.
El reto es que el incremento presupuestal de SADER se traduzca efectivamente en mayor producción, productividad y rentabilidad, y no solamente en una mayor dispersión de recursos.
El artículo 33 reconoce lo que necesita el campo, pero falta convertirlo en política pública
El propio PPEF establece que el presupuesto rural debe impulsar: producción, productividad, competitividad, seguridad alimentaria, innovación, adaptación al cambio climático y administración de riesgos.
También reconoce la necesidad de infraestructura, investigación, transferencia tecnológica y atención a riesgos climáticos, sanitarios y de mercado.
Para GCMA, el diagnóstico es correcto, pero faltan instrumentos suficientes para cumplirlo.
Prioridad al pequeño productor sí; exclusión de medianos y grandes, no
La política pública debe mantener atención prioritaria a pequeños productores, pero no puede ignorar a quienes producen comercialmente una parte importante de los alimentos del país.
México necesita una política diferenciada por tamaño de productor, región, cultivo y riesgo.
No todos requieren el mismo apoyo:
- Pequeños productores
- Asistencia técnica, organización, financiamiento y apoyos directos.
- Medianos productores.
- Comercialización, seguro, crédito y coberturas.
- Productores comerciales:
- Administración de riesgos, innovación, inversión y acceso competitivo a mercados.
Todos forman parte de la seguridad alimentaria nacional.
Granos: certidumbre antes de sembrar
El productor de granos necesita saber antes de sembrar cómo podrá comercializar su cosecha.
GCMA propone recuperar y modernizar instrumentos que México ya utilizó: Agricultura por Contrato, contratos anticipados de compraventa, bases regionales, coberturas de futuros y opciones, seguro, financiamiento y garantías.
El objetivo debe ser establecer un precio justo o ingreso garantizable, vinculado a mercado y costos eficientes.
Antes de sembrar debe existir claridad sobre: quién compra, cuánto compra, bajo qué fórmula de precio y cuáles serán las condiciones de entrega.
No se necesita inventar una nueva estructura: hay que recuperar lo que funcionó, mejorarlo y hacerlo transparente y medible.
Frutas y hortalizas: sin sanidad no hay mercados
Para el sector hortofrutícola, la prioridad debe ser sanidad, inocuidad, trazabilidad y cumplimiento de protocolos internacionales.
Los requisitos sanitarios pueden convertirse rápidamente en barreras no arancelarias.
Por ello, México necesita fortalecer: SENASICA, laboratorios, inspección, certificación, inteligencia sanitaria, defensa técnica y respuesta inmediata frente a restricciones comerciales.
También hace falta una política activa de promoción y diversificación de mercados para reducir la dependencia de un solo destino y abrir oportunidades en Asia, Europa, Medio Oriente y América Latina.
Sector pecuario: la sanidad no es negociable
Para bovinos, porcinos, aves, leche y huevo, la sanidad debe considerarse un bien público estratégico.
México debe fortalecer a SENASICA para proteger: producción, inventarios, exportaciones, empleo y acceso a mercados.
Al mismo tiempo, cualquier apertura mediante cupos o importaciones extraordinarias debe cuidar que no exista competencia desleal contra las cadenas nacionales.
La política debe equilibrar: abasto suficiente + precio competitivo al consumidor + rentabilidad de la producción nacional.
Agroindustria: integración de cadenas y competencia equitativa
La política agropecuaria también debe considerar a la agroindustria.
En azúcar, México requiere una mejor integración comercial con Estados Unidos y buscar mayor certidumbre y mejores oportunidades de cuota de exportación.
También debe vigilarse que la entrada de jarabes de maíz de alta fructosa ocurra bajo condiciones de competencia equitativas y sin prácticas que dañen a la cadena nacional de azúcar.
Política social no es lo mismo que política productiva
Programas de abasto, alimentación y lecherías cumplen objetivos sociales importantes.
Pero no pueden sustituir una política dirigida a aumentar la producción agropecuaria.
Entregar dinero, fertilizantes o apoyos no es por sí mismo un resultado.
Los programas deben demostrar mejoras en: rendimiento, producción, costos, ingreso, rentabilidad, innovación, eficiencia del agua y sustentabilidad.
Seguridad alimentaria: México depende demasiado del exterior
México produce aproximadamente 42% de sus requerimientos de granos y oleaginosas.
El comercio internacional es necesario y México debe aprovechar sus ventajas competitivas, pero una dependencia excesiva de importaciones en alimentos básicos representa un riesgo ante: conflictos geopolíticos, problemas logísticos, volatilidad de precios, restricciones comerciales o eventos climáticos.
La seguridad alimentaria debe convertirse en una meta estratégica de política pública.
PROPUESTAS DE GCMA
- Certidumbre antes de sembrar:** contratos anticipados entre productores y compradores, con participación federal y estatal.
- Precio justo o ingreso garantizable:** vinculado a mercado, bases y costos eficientes de producción.
- Administración de riesgos:** coberturas, seguros, financiamiento y garantías.
- Política diferenciada para todos los productores:** pequeños, medianos y grandes, según región, cultivo y problemática.
- Fortalecer SENASICA:** sanidad e inocuidad como inversión estratégica y bien público.
- Promoción y diversificación de mercados:** apertura de nuevos destinos y defensa frente a barreras no arancelarias.
- Protección frente a competencia desleal:** revisar cupos, importaciones extraordinarias y prácticas que afecten a la producción nacional.
- Innovación y tecnificación:** asistencia técnica, semillas, genética, agricultura de precisión, mecanización y uso eficiente del agua.
- Integración de la agroindustria:** fortalecer cadenas productor-industria-mercado y ampliar oportunidades comerciales.
- Programas medibles y auditables:** evaluar resultados por productividad, producción, ingreso, rentabilidad y sustentabilidad.
MENSAJE GCMA
- El PPEF 2027 tiene una oportunidad: transformar un mayor presupuesto para SADER en una verdadera política de producción.
- El campo mexicano no necesita solamente apoyos; necesita certidumbre para sembrar, producir, invertir y comercializar.
- El productor de granos necesita precio e ingreso; el hortofrutícola necesita sanidad y mercados; el pecuario necesita protección sanitaria; y la agroindustria necesita integración y competencia justa.
- La política agroalimentaria debe dejar de medirse por cuánto recurso entrega y comenzar a medirse por cuánto aumenta la productividad, la producción, la rentabilidad y la seguridad alimentaria de México.