Relación entre el peso vivo al nacimiento y la mortalidad pre-destete

Josep GasaJosep Casanovas
07-feb-2022 (hace 2 años 2 meses 6 días)

Artículo comentado

Feldpausch JA, Jourquin J, Bergstrom JR, Bargen JL, Bokenkroger CD, Davis DL, Gonzalez JM, Nelssen JL, Puls CL, Trout WE, Ritter MJ. Birth weight threshold for identifying piglets at risk for preweaning mortality. Translational Animal Science. 2019; 3(2): 633-640. doi: 10.1093/tas/txz076

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Comentario

Se utiliza un total de 394 camadas; en parte datos americanos (A; 216 camadas y 2.205 lechones) y en parte españoles (E; 178 camadas y 1.865 lechones). El tamaño de camada medio fue de 13,18 lechones nacidos totales (12,22 A y 14,34 E) y la mortalidad pre-destete media de 12,2% (9,6% A y 15,2% E). La genética fue casi exclusivamente cerdas LDxLW y semen Hampshire en A y madres LWxLD y padre Pietrain en E. La duración de la lactación varió entre 22 y 28 días en A y entre 21 y 29 días en E. El procedimiento estadístico utilizado se basa en modelos de regresión logística y se detalla en el resumen.

El resultado muestra que el peso vivo medio umbral al nacimiento es de 1,11 Kg (1,09 para E y 1,13 para A). En global, el 15,2% de los lechones presentaron un peso vivo medio, medido durante las primeras 24hs de vida, igual o inferior al 1,11 kg y mostraron un 34,4% de mortalidad pre-destete, mientras los lechones de más peso tan solo registraron un 8,2% de mortalidad. Los lechones que nacen con menos de 1,1 kg tienen una probabilidad casi seis veces mayor de morir durante la lactación que los lechones más pesados. Los autores muestran otros ensayos realizados en los últimos años donde el peso umbral varía entre 1,0 y 1,2 kg al nacimiento. <p>Figura 1. Efecto del peso al nacimiento de los lechones sobre la mortalidad predestete entre varios estudios. Feldpausch et al. (2019) los valores se basan en los valores de mortalidad predestete prevista en el trabajo actual. Los valores de Zeng et al. (2018) derivan de una ecuaci&oacute;n de predicci&oacute;n publicada por los autores. Fuente: Feldpausch et al., 2019.</p>

Los resultados sugieren que el peso vivo umbral al nacimiento no es constante y depende, entre otros factores de la prolificidad y de la mortalidad de referencia durante la lactación; cuanto mayor es la prolificidad y la mortalidad pre-destete más alto resulta el peso umbral. Otro aspecto de interés es el porcentaje de lechones que se sitúan por debajo del peso umbral, que suele ser más alto cuanto mayor es la prolificidad. Por otra parte, es conocido que hay tres tipos de lechones de bajo peso al nacimiento: a) los que presentan retraso en el crecimiento intrauterino (IUGR) cuyo futuro productivo está muy comprometido y que se diferencian del resto por su cabeza “de delfín” y otros rasgos morfológicos, b) lechones pequeños que en posteriores etapas van a sufrir un retraso evidente en el crecimiento y quedaran rezagados y c) lechones pequeños que en etapas posteriores van a rendir de forma satisfactoria e incluso pueden alcanzar a otros individuos más pesados al nacimiento.

En la práctica, dependiendo de la prolificidad y de la mortalidad de base debida a las condiciones de las instalaciones, sanitarias y de manejo, quizás no sea tan importante disponer de un peso umbral al nacimiento que esté directamente relacionado con la mortalidad pre-destete como poder diferenciar los tres tipos de lechones denominados “pequeños” para poder engordarlos tras el destete en sistemas o líneas de producción diferentes. Además, junto a la prolificidad, hay como mínimo otros dos factores de manejo decisivos para conseguir un mayor peso al nacimiento: 1) asegurar que la gestación llega completamente a término; la duración de la gestación de cerdas hiperprolificas supera los 115 días y conocer su duración real ayuda a optimizar el peso de los lechones al nacimiento y 2) conseguir una buena implantación de los embriones y asegurar una correcta placentación durante los dos primeros meses de gestación favorece el posterior desarrollo fetal. Es curioso constatar que si se hace un uso incorrecto de las técnicas desarrolladas durante la cubrición (ej: inseminación) y el parto (ej: programación) aumentará la proporción de lechones de tipo “a” y “b”, que son los más vulnerables.

Resumen del artículo comentado

Feldpausch JA, Jourquin J, Bergstrom JR, Bargen JL, Bokenkroger CD, Davis DL, Gonzalez JM, Nelssen JL, Puls CL, Trout WE, Ritter MJ. Birth weight threshold for identifying piglets at risk for preweaning mortality. Translational Animal Science. 2019; 3(2): 633-640. doi: 10.1093/tas/txz076

Métodos: Varios estudios han sugerido que hay una relación crítica entre el peso de los lechones al nacimiento y la mortalidad predestete. Por lo tanto, el objetivo del presente trabajo fue identificar un valor umbral de peso al nacimiento para la mortalidad predestete. Se recopiló el peso al nacimiento y los datos de supervivencia de dos estudios que involucraron un total de 4.068 lechones de 394 camadas en cuatro granjas comerciales (tres europeas y una estadounidense) para un análisis multiestudio agrupado. La mortalidad predestete combinando los diferentes estudios fue de 12,2%. Las variables clave utilizadas en el análisis fueron el peso de los lechones al nacimiento (medido en las primeras 24 h tras el parto) y la supervivencia correspondiente (muertos o vivos) al destete, a las 3–4 semanas de vida. Se ajustó un modelo de regresión logística de efectos mixtos para estimar la relación entre la mortalidad pre-destete y el peso al nacer. Se incluyó un efecto aleatorio del estudio para tener en cuenta las diferencias generales en la mortalidad entre los dos estudios. Se seleccionó un predictor lineal segmentado para representar mejor la drástica disminución en la mortalidad predestete cuando el peso al nacimiento aumenta en el rango de pesos de 0,5-1,0 kg y el cambio menos extremo por encima de 1,0 kg. El punto de inflexión de la relación entre el peso al nacimiento y la mortalidad predestete se determinó comparando el ajuste del modelo basándose en la maximización de la probabilidad en el intervalo que va de 0,5 a 2,3 kg de peso al nacer.

Resultados: Los resultados muestran una relación curvilínea entre el peso al nacimiento y la mortalidad predestete, donde el peso umbral fue 1,11 kg. En el conjunto de datos combinados, el 15,2% de los lechones tenían pesos al nacimiento ≤1,11 kg. Esta subpoblación de cerdos tuvo una mortalidad predestete del 34,4% y representó el 43% de la mortalidad total predestete.

Conclusión: Estos hallazgos implican que las intervenciones dirigidas a reducir la incidencia de lechones con pesos al nacimiento ≤1,11 kg tienen el potencial de mejorar la supervivencia de los lechones. Hay que hacer investigaciones adicionales para validar 1,11 kg como el umbral de aumento de riesgo de mortalidad predestete.