FAO y USDA juntan esfuerzos para contener la peste porcina africana en República Dominicana

13 de abril de 2026 | FAO | https://www.fao.org/newsroom/es

14-abr-2026 (hoy)

República Dominicana avanza en la contención de la Peste Porcina Africana (PPA) con resultados concretos: las granjas con certificación de bioseguridad se han mantenido libres de la enfermedad, mientras que las que carecen de estas medidas tienen entre dos y cinco veces más probabilidades de dar positivo en las pruebas de detección del virus. Así lo informó la FAO el 13 de abril de 2026, en un reporte sobre el avance del Plan Nacional de Bioseguridad Porcina, implementado desde 2023 con el respaldo técnico y financiero del USDA-APHIS, el Ministerio de Agricultura y la Dirección General de Ganadería dominicana.

El país confirmó la presencia de la PPA en 2021, convirtiéndose en el primer caso en el hemisferio occidental en más de cuatro décadas, lo que disparó alertas en toda América Latina y el Caribe. Desde entonces, el plan ha logrado inscribir 637 granjas (más del 80 % de la producción nacional), capacitar a más de 10 000 productores en prácticas de bioseguridad y entregar kits con insumos de protección y saneamiento. Las granjas que producen el 25 % de la carne de cerdo comercial del país ya cuentan con certificación oficial de bioseguridad.

El costo económico de la PPA justifica la magnitud de la inversión: el USDA destinó más de 84 millones de dólares al programa, en parte para proteger su propia industria porcina nacional, valorada en más de 74 000 millones de dólares. La FAO estima que las medidas implementadas evitaron pérdidas de hasta 40 millones de dólares en las granjas participantes durante los últimos dos años, una relación de retorno de diez veces la inversión inicial.

El plan también incorporó tecnología de inteligencia artificial (IA) en un sistema piloto de gestión de bioseguridad. En un período de dos meses a finales de 2025, el sistema rastreó más de 6110 movimientos de animales en tres zonas de producción de una granja comercial, construyendo una red epidemiológica para anticipar posibles vías de transmisión.

La experiencia dominicana interesa directamente al resto de América Latina: en un país donde más del 80 % de los cerdos son criados por pequeños productores, el modelo demuestra que la bioseguridad escalonada (desde la granja hasta la planta de beneficio y el transporte) es viable y rentable. La FAO y el USDA plantean replicar el enfoque en otros países de la región como referencia frente a la amenaza permanente de la PPA, cuya llegada a nuevos mercados podría colapsar cadenas porcinas enteras.

Una segunda fase del programa buscará ampliar la certificación a plantas de beneficio y sistemas de transporte de animales, además de reforzar la vigilancia activa de la enfermedad.