Ecografía de precisión en cerdas: ¡Mucho más que control de preñez!

Chiara Musella
02-nov-2021 (hace 11 meses 5 días)

Introducción

Inaba et al. (1983) fueron algunos de los primeros autores en demostrar la utilidad de la ecografía en modo B en el control de preñez de las cerdas. En los siguientes años, se llevaron a cabo diversos estudios en los que se demostró repetidamente la superioridad de la ecografía sobre otros métodos de diagnóstico como la observación de repeticiones o las pruebas endocrinológicas.

Trabajos más recientes han confirmado también la validez de los ultrasonidos para la visualización de estructuras ováricas en el período periovulatorio y en el diagnóstico de patologías ováricas.

Base, materiales y uso de los ultrasonidos

En el mercado hay distintos tipos de sondas, que se diferencian en la forma, la frecuencia y el tipo de uso: en veterinaria se usan básicamente las sondas lineales y las sectoriales.

La frecuencia de 5 MHz es la que presenta una mayor versatilidad en la observación del tracto reproductivo de las cerdas; sin embargo, en varios trabajos se han usado otras frecuencias (3,5 Mhz y 7,5 Mhz) para diagnosticar preñez y examinar el ovario.

Control de preñez clásico vs temprano

Una sonda con una frecuencia de 5 MHz puede determinar la preñez a partir del día 20-21, mientras que una de 7,5 MHz o un buen aparato de ultrasonidos con una sonda electrónica pueden detectarla a partir de los 18 días.

El diagnóstico de gestación temprano con una sonda de 7,5 MHz tiene como ventaja principal la identificación de cerdas no gestantes y, junto con la evaluación del estado ovárico, permite devolver antes a la cerda repetidora a la producción, evitando la acumulación de días no productivos; también permite la evaluación individual del tracto urogenital para buscar anomalías fisiopatológicas, acelerando las decisiones sobre el tratamiento o sacrificio.

Control ecográfico de la pubertad

Se ha demostrado que el uso de la ecografía en la evaluación del útero y ovarios es una herramienta válida para diagnosticar el estado puberal de las nulíparas.

La presencia exclusiva de folículos pequeños (2-5 mm de diámetro) en ausencia de cuerpos lúteos es un hallazgo típico en nulíparas prepúberes. El tamaño del útero también puede ser de utilidad para determinar el estado de maduración sexual del sistema reproductivo: Martinat Botté et al. (2003) fueron los primeros en evaluar el tamaño del útero, definiendo como "área uterina" a la zona que incluye todas las partes visibles del útero dentro de la imagen ecográfica.

<p>Figura 1. Cuerpo l&uacute;teo.</p>

Kauffold et al. (2004) también usaron el tamaño del útero para evaluar el estado puberal, midiendo el área de la sección transversal del útero con el mayor y el menor diámetro.

Según estos parámetros, las primerizas con un área ≤ 1cm2 se consideran prepúberes, mientras que las que la tienen ≥1,2 cm2 se consideran púberes.

Determinación del ciclo ovárico con ecografía

Desde el inicio del celo y hasta 24 horas antes de la ovulación, los folículos muestran un diámetro entre 7 y 9 mm, aunque existe una gran variabilidad individual (Soede et al., 1998).

Cerca de la ovulación, los folículos preovulatorios cambian de una forma esférica a una ovoide/poligonal. El proceso ovulatorio puede durar varias horas y pueden observarse los folículos preovulatorios junto con cuerpos hemorrágicos; estos últimos son claramente identificables por su aspecto ecogénico. La ovulación se considera completa cuando las diferentes observaciones secuenciales muestran la desaparición de todos los folículos preovulatorios o una reducción marcada del número de folículos preovulatorios observados.<p>Figura 2. Fol&iacute;culos en ovulaci&oacute;n.</p>

Infertilidad y casos patológicos

El diagnóstico de quistes ováricos simples o múltiples es relativamente sencillo, aunque la identificación completa del tipo de quiste mediante ecografía no es siempre segura.

En cuanto a las estructuras uterinas, la presencia de fluido, no atribuible a la preñez, semen o celo, debe considerarse patológica e indicativa de una inflamación exudativa en el útero. La observación ecográfica de exudado sólo es posible en casos de inflamación aguda.

Por el contrario, la endometritis crónica, que es el tipo más común de inflamación en cerdas, no puede ser diagnosticada con certeza mediante ultrasonidos.<p>Figura 3. Ovarios poliqu&iacute;sticos.</p>

Conclusiones

En los últimos años, el uso de ultrasonidos ha sido ampliamente implementado en las granjas de cerdos; pese a esto, su uso principal se limita al diagnóstico de preñez a partir de los 21 días post-IA.

Por otro lado, con un ecógrafo de alta precisión es posible profundizar en el estado del sistema reproductivo, especialmente el de los ovarios y útero, proporcionando una ayuda válida al veterinario de la granja y al ganadero en el diagnóstico de problemas reproductivos y en la mejora del rendimiento de la granja.